Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movimientos migratorios

La población extranjera se duplica en las comarcas en la última década y Lalín ya roza el 10%

Deza pasa del 3,8% al 7,8% desde 2015 y Tabeirós-Montes del 1,6% al 3,7%. Silleda supera el 7%, A Estrada no llega al 4% y Rodeiro salta del 0,7% al 6,8%

Familia musulmana de A Estrada en una cena del mes de Ramadán.

Familia musulmana de A Estrada en una cena del mes de Ramadán. / Bernabé / Javier Lalín

Xan Salgueiro

Xan Salgueiro

Lalín

La población extranjera gana peso en todos los concellos de Deza y Tabeirós-Terra de Montes. La evolución de la última década refleja un incremento sostenido de los vecinos con nacionalidad extranjera, más intenso en Deza, pero también visible en Tabeirós-Montes. En 2025, la comarca dezana alcanza el 7,84% de población extranjera, frente al 3,89% de 2015, mientras que en la otra el porcentaje pasa del 1,63% al 3,72%.

El mayor peso corresponde a Lalín, donde los residentes extranjeros representan ya el 9,29% del total. El dato sitúa al municipio cerca del 10% y lo consolida como el principal foco comarcal en términos absolutos y relativos. Silleda aparece a continuación, con un 7,93%, también claramente por encima de la media de Deza y con una evolución destacada desde el 4,89% de 2015.

La portavoz municipal socialista de Lalín, Alba Forno, se reunió ayer con la presidenta de la Asociación de Venezolanos del Deza, Mari Carmen Baldonedo Vilariño, para abordar su situación y el proceso de regularización extraordinaria de personas extranjeras. Ambas valoraron positivamente la medida impulsada por el Gobierno y destacaron que se está desarrollando con normalidad. Trataron problemas como las dificultades de acceso a la vivienda, las exigencias para alquilar y las limitaciones laborales derivadas de la falta de documentación. También se abordó la necesidad de apoyo en trámites administrativos y se acordó mantener una colaboración fluida.

La portavoz municipal socialista de Lalín, Alba Forno, se reunió ayer con la presidenta de la Asociación de Venezolanos del Deza, Mari Carmen Baldonedo Vilariño, para abordar su situación y el proceso de regularización extraordinaria de personas extranjeras. Ambas valoraron positivamente la medida impulsada por el Gobierno y destacaron que se está desarrollando con normalidad. Trataron problemas como las dificultades de acceso a la vivienda, las exigencias para alquilar y las limitaciones laborales derivadas de la falta de documentación. También se abordó la necesidad de apoyo en trámites administrativos y se acordó mantener una colaboración fluida. / Cedida

Rodeiro presenta una de las particularidades más relevantes. Aunque tiene menor población que Lalín o Silleda, es el concello que registra el mayor salto relativo en la última década: pasa del 0,67% de población extranjera en 2015 al 6,80% en 2025. Ese avance lo coloca ya cerca de los porcentajes de los municipios con más peso económico y demográfico de Deza.

El incremento se extiende al resto de la comarca. Vila de Cruces alcanza el 4,89%, tras partir del 1,98% en 2015, y Agolada llega al 4,22%, frente al 1,32% de hace diez años. Dozón sigue con el porcentaje más bajo de Deza, un 2,42%, pero también multiplica el dato de partida, que era del 0,34%.

En Tabeirós-Montes, A Estrada marca el dato más alto, con un 3,91% de población extranjera en 2025. La comparación con Lalín, dos concellos de tamaño similar, muestra una diferencia clara: el municipio estradense no llega al 4%, mientras el lalinense roza el 10%. Forcarei se queda en el 2,45%, después de haber partido del 1,09% en 2015. La comarca mantiene porcentajes más bajos que Deza, aunque también duplica con holgura su peso en diez años.

Saldos migratorios

Los saldos migratorios de 2024 ayudan a explicar esta evolución reciente. Las dos comarcas cerraron el año con balance positivo: Deza ganó 268 habitantes por migración y Tabeirós-Montes sumó 137. En ambos territorios, la llegada desde el extranjero tuvo un papel decisivo. En Deza, compensó la pérdida registrada en los movimientos dentro de España; en Tabeirós-Montes, reforzó un saldo que también fue ligeramente positivo en el ámbito interior.

Lalín, A Estrada y Silleda concentraron los mayores avances. Lalín sumó 153 habitantes por movimientos migratorios, casi todo por la aportación exterior. A Estrada ganó 141 y Silleda, 131. El caso silledense destaca porque combinó saldo positivo con el extranjero y también dentro de España, una doble vía que no se repite con la misma claridad en otros municipios.

No todos los concellos cerraron 2024 en positivo. Agolada, Dozón, Vila de Cruces y Forcarei perdieron población por migración. En los cuatro hubo saldo exterior favorable, pero no suficiente para compensar las salidas hacia otros puntos de España. Agolada perdió 23 habitantes, Dozón 11, Vila de Cruces otros 11 y Forcarei 4. Estos datos reflejan que la llegada de población foránea amortigua parte del retroceso, pero no siempre logra revertirlo.

Por edades, la población extranjera se concentra sobre todo en tramos activos. En Deza, los vecinos de 25 a 44 años representan más de cuatro de cada diez residentes extranjeros. En Tabeirós-Montes, esos grupos también tienen un peso relevante, aunque algo menor. La presencia de menores de 16 años añade otro elemento de interés, especialmente en Lalín y A Estrada, al apuntar a una inmigración vinculada también a familias.

Edad media

La edad media de la inmigración total en 2024 fue de 38,68 años en Deza y de 41,45 en Tabeirós-Montes. Entre la población extranjera, la llegada se produjo a edades más bajas en los principales concellos: 32,75 años en Lalín, 33,55 en A Estrada y 36,67 en Silleda. La aportación migratoria incide así en grupos de edad relevantes para el mercado laboral y para el relevo demográfico.

La evolución de la última década confirma un cambio gradual en la composición de la población comarcal. Deza concentra los porcentajes más altos, con Lalín, Silleda y Rodeiro como principales referencias. Tabeirós-Montes avanza desde niveles más bajos, con A Estrada por encima de Forcarei, pero todavía lejos de los porcentajes registrados en los principales concellos dezanos.

La llegada exterior compensa pérdidas interiores en varios concellos

Los movimientos migratorios de 2024 muestran hasta qué punto la llegada desde el extranjero sostiene el balance demográfico de Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Las dos comarcas cerraron el año con saldo positivo, pero el comportamiento fue distinto según el territorio. Deza ganó 268 habitantes por migración, aunque perdió población en los movimientos dentro de España. El resultado favorable se explica por el saldo exterior. Tabeirós-Montes sumó 137 personas, con aportación positiva tanto del extranjero como del movimiento interior, aunque con mucho más peso de la primera.

Lalín volvió a ejercer como principal polo de Deza. Cerró 2024 con 153 habitantes más por migración y mantiene en 2025 el porcentaje más alto de población extranjera de las dos comarcas, con un 9,29%. Su saldo positivo procede casi por completo de la llegada desde otros países, mientras que los movimientos interiores apenas alteraron el resultado final.

Silleda presenta una evolución especialmente favorable. En 2025 supera el 7% de población extranjera y en 2024 ganó 131 habitantes por migración. A diferencia de otros concellos, sumó tanto por el saldo exterior como por los movimientos interiores. Esa combinación refuerza su perfil como uno de los municipios con mayor dinamismo demográfico del área.

A Estrada concentra el avance de Tabeirós-Montes. Su saldo migratorio fue de 141 personas en 2024 y la población extranjera alcanza el 3,91% en 2025. El porcentaje queda lejos del de Lalín, pese a tratarse de dos municipios con un peso poblacional comparable, pero confirma una tendencia al alza respecto a 2015, cuando el dato estradense era del 1,72%.

Los concellos pequeños presentan matices importantes. Rodeiro destaca por el incremento relativo de la población extranjera, del 0,67% al 6,80% en diez años, y por una elevada intensidad migratoria en 2024. Sin embargo, también registró pérdidas en los movimientos interiores. Agolada, Dozón y Vila de Cruces comparten un patrón parecido: reciben población desde el extranjero, pero pierden más vecinos hacia otros puntos de España.

En Tabeirós-Montes, Forcarei ofrece un comportamiento similar al de esos municipios con menor tamaño. Su población extranjera sube hasta el 2,45%, pero el saldo migratorio total de 2024 fue negativo. La llegada exterior no bastó para compensar las salidas interiores, lo que limita el impacto final sobre su población.

La estructura por edades ayuda a medir el alcance social y económico de estos movimientos. La población extranjera se concentra en edades activas, sobre todo entre los 25 y los 44 años, y también incluye una presencia relevante de menores. Ese perfil resulta significativo en comarcas envejecidas, porque aporta población en tramos vinculados al empleo y, en parte, al relevo generacional.

El conjunto de los datos apunta a una misma tendencia: la población foránea tiene cada vez más peso en Deza y Tabeirós-Montes, aunque con diferencias claras entre concellos. En los municipios principales impulsa el crecimiento y refuerza su papel demográfico. En los más pequeños, ayuda a contener pérdidas, pero no siempre compensa las salidas hacia otros territorios.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents