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45 años del primer ascenso a Tercera del CD Lalín

El domingo pasado la plantilla dirigida por Dani Méndez y Cuqui lograba el ascenso matemático a Tercera en un partido épico frente al Dumbría. Hace 45 años y con Mauro Rodríguez en el banquillo, el CD Lalín saltaba por primera vez a la tercera categoría del fútbol español al derrotar en el José Arjiz al Verín

Plantilla del Lalín en el partido de Verín en el que se logró el primer ascenso a Tercera.

Plantilla del Lalín en el partido de Verín en el que se logró el primer ascenso a Tercera. / | CEDIDA

Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

En casa el Lalín era religión. La más futbolera de todos, sin duda, mi abuela, que con nosotros no se perdía un partido de su equipo en el entonces campo de O Empalme [años después la directiva de Nicolás González Aller proponía con justicia bautizar ese estadio como Manuel Ángel Cortizo] y, cuando los nuestros jugaban como visitantes, la radio era su compañera inseparable en las tardes dominicales. La Radio Galega inició sus emisiones regulares en la primavera de 1985, un año después de que el CD Lalín con Julio Díaz como entrenador lograse el ascenso a Segunda B. En la terraza de nuestra casa de Donramiro sonaba de fondo el transistor y mi abuela, sin pestañear, esperaba ansiosa la conexión con el campo en el que jugábamos como visitantes. El pudor me impide contar otros detalles de vivencias de aquellos tiempos, también, de hermandad entre aficiones como con la del Pontevedra CF, sobre todo bajo la presidencia de Miguel Domínguez. La peña granate Os Petapouco llegó a desplazarse a Lalín para animar a los nuestros como si estuviesen arengando a los suyos en Pasarón.

45 años del primer ascenso a Tercera del CD Lalín

José Luis Fernández, Pibe. / Cedida

Muchos años después, cada vez que podía ir a Laza a disfrutar del Luns Borralleiro con amigos, al pasar por el José Arjiz reducíamos la marcha para visualizar y recordar aquella primera gran hazaña de nuestro equipo del alma. Mi memoria –yo era un mocoso entonces– apenas alcanza algunos flashes de aquel día de la temporada 1980/1981 en la que se consumaba el ascenso con los goles del defensa santiagués Manolo Petaca y del lalinense Javier Montoto. Ahora, 45 años después, recuerdo a Mundito fumando a la salida del vestuario abrazado a directivos, aficionados y al presidente Cortizo. Manuel Ángel había traído a Mauro Rodríguez, Merrellas [fallecido el año pasado a los 95 años] para dirigir a una plantilla en la que había jugadores de la zona de Santiago a los que Mauro conocía en su etapa del Vista Alegre. Aquella jornada, según la crónica de Daniel González Alén en FARO el 24 de junio sobre las celebraciones por el ascenso, quedó grabada por las cámaras del grupo Deza Cine Galego.

45 años del primer ascenso a Tercera del CD Lalín

Rafa Outeiral. / Cedida

Rafa Outeiral fue uno de los hombres que esa tarde saltó al José Arjiz, donde el Lalín vistió de color azul. Natural de Cangas, en el Alondras es una institución. Fue jugador, entrenador y ahora presidente del conjunto alondrista. «Siempre digo que el Lalín es mi segunda casa y mi segundo equipo, al que además sigo», confiesa. Afirma que guarda un recuerdo «imborrable» de sus dos temporadas en el club dezano por la experiencia que vivió como futbolista y también el cariño recibido por compañeros y aficionados. Detrás del teléfono se escuchan las reflexiones sinceras y emotivas de uno de los nuestros que no se pierde los encuentros que organiza su compañero José Luis Fernández, Pibe, de exjugadores y directivos. El último fue en marzo del año pasado.

Pibe, junto a César, Montoto, Luis Bermés, Gelucho Valdés, Julio y David fue uno de los lalinenses convocados al partido de Verín. «Más que del encuentro, que ya pasaron 45 años, lo que me viene a la mente fue el regreso. Se formó una caravana enorme en la carretera de coches de gente que había ido desde Lalín», rememora. Pibe, que años más tarde entrenaría al equipo, señala que quizá ese ascenso determinó la historia del club. «Mi padre me hablaba de niño de que Lalín tenía un equipo, pero creo que nadie se imaginaba que un pueblo como el nuestro podía tener un equipo en Tercera y solo cuatro años después llegar a Segunda B, con entonces equipos como el Burgos, el Salamanca, el Alavés, el Getafe, el Eibar o el Leganés». «Creo que nunca se reconoció el mérito de un club que dio a conocer Lalín por España», dice y reivindica esos años con orgullo. «Sí, me viene a la cabeza que Cortizo nos dio a los jugadores una tarjeta personal firmada que conserva 45 años después [en la que el presidente escribió: con mi personal agradecimiento y afecto. 20-6-81], un pin del club y 5.000 pesetas».

El salto a Tercera fue el inicio de la carrera meteórica de un club que se vistió de rojo y negro porque, según contaba Luis Taboada, cuando hubo que equiparse para competir solo se encontraron réplicas de la elástica del AC Milán. Ese equipo de un pueblo que entonces no alcanzaba los 20.000 habitantes se movilizó para viajar a Pola de Siero y a Lloret de Mar, rivales en el primer ascenso a la tercera categoría del fútbol español. En el acceso al campo de la localidad asturiana el periodista deportivo de la Radio Galega Jesús Lodeiro repartía pegatinas de la emisora pública antes de un encuentro que perdimos (2-0), con remontada en el Cortizo (3-0). El siempre caprichoso destino quiso que el marcador se reeditase en la eliminatoria contra el Lloret.

Desde la gesta de Verín hasta la del domingo en Dumbría han transcurrido 45 años y en este tiempo se han alternado momentos de plenitud con visitas a la UCI, pero el Lalín ya había logrado por méritos propios el reconocimiento de uno de los históricos del fútbol gallego. Es justo reconocer el trabajo de las decenas de directivos, jugadores y el apoyo de los aficionados de un club por el que pasaron entrenadores de la talla de Julio Díaz o Fernando Vázquez, con los que compartimos en casa, invitados por mi padre, comidas y charlas. Fernando, la primera y única partida de ajedrez de mi vida fue contigo de adolescente en el bar Manolo, lugar de encuentro de jugadores y aficionados.

En esta última etapa es meritorio el empeño del presidente David Méndez, de su junta y del tándem Dani-Cuqui por llevar al equipo a esta categoría. Los que no están también son indudablemente partícipes de esta historia. Cortizo, nuestro querido Paco Paredes, Tito Requinto, Miguel Leonés, Lucho, Mundito, Miguel Ruiz, Merrellas, Carballo, Mulloni, Edelmiro, Álvaro Méndez, Acevedo, Julio Mariño y tantos otros. También Rodolfo Dapena, que meses atrás perdió a su compañera de vida.

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