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Balance anual

Las licencias municipales de obra descienden un 27 %

Lalín y A Estrada, los concellos del área con más actividad, recortan una docena de autorizaciones el año pasado con respecto al curso anterior

La Casa de Álvaro en Lalín en pleno proceso de rehabilitación, el año pasado.

La Casa de Álvaro en Lalín en pleno proceso de rehabilitación, el año pasado. / | Bernabé/Javier Lalín

Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

La concesión de licencias municipales de obra sufrió un claro retroceso en Deza y Tabeirós- Montes durante el año pasado. Los ocho concellos sumaron 82 expedientes, frente a los 113 contabilizados en 2024, lo que supone una caída interanual del 27,4%, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), ya con los registros consolidados.

El descenso se deja notar especialmente en los dos ayuntamientos con mayor peso en este sector. Lalín cerró el año con 37 licencias, doce menos que las 49 del ejercicio anterior. También A Estrada registró un importante retroceso, al pasar de 37 a 25 expedientes, otros doce menos. Este balancce ejemplifica un descenso de la actividad registrada en el conjunto de las dos comarcas durante el pasado año. Tras ambos municipios se sitúa Vila de Cruces, con seis licencias, dos menos, mientras Silleda se mantuvo sin cambios, con cinco. La excepción la marca el municipio de Forcarei, único que mejora sus cifras, al pasar de tres a cinco licencias, lo que supone un incremento del 66,7%. Es el dato más relevante entre las ocho administraciones locales de las dos comarcas.

En el resto de municipios la evolución también fue negativa. Rodeiro bajó de seis a tres expedientes, es decir, la mitad que un año antes; Dozón pasó de cinco a una sola licencia, con el mayor descenso proporcional de la zona; y Agolada repitió en cero.

El año comenzó prácticamente parado en el sector de la construcción una vez que los datos estadísticos determinan que enero solo registró una licencia y febrero sumó tres. Marzo mejoró ligeramente, con seis expedientes, antes de que llegase el primer gran repunte en abril, cuando se alcanzaron 11 autorizaciones de los departamentos municipales de Urbanismo de estos ayuntamientos. Mayo mantuvo un tono relativamente alto, con ocho, y junio igualó el máximo anual con otras 11. Ese segundo trimestre concentró así 30 expedientes, más de un tercio de todo el ejercicio.

Tras ese impulso primaveral, la actividad volvió a enfriarse en verano. Julio y agosto se quedaron en cinco licencias cada mes, mientras que septiembre subió a siete, sin demasiada diferencia en el noveno mes del año respecto a los dos meses del verano por excelencia. Octubre devolvió el pulso al mercado de la obra menor y mayor con otras 11 autorizaciones, convirtiéndose, junto a abril y junio, en uno de los meses de mayor actividad del año. Noviembre volvió a moderarse, con cinco, y diciembre cerró con nueve, confirmando una cierta recuperación en la recta final del pasado ejercicio.

En conjunto, los datos apuntan a un mercado de licencias más contenido que el del año anterior, pero con varios momentos de reactivación a lo largo de 2025. La primavera concentró el mayor volumen de expedientes y el último tramo del año evitó un cierre aún más débil, aunque el balance final sigue reflejando una caída clara de la actividad constructiva respecto a 2024.

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