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Entrevista | Eduardo Ojero Pascual Físico y astrónomo

«La oscuridad total será de hasta 30 segundos en el Altar do Sol»

El astrónomo afincado en Piloño nos explica cómo contemplar y fotografiar con seguridad el eclipse que podrá verse en Vila de Cruces, Agolada, Rodeiro y parte de Lalín

El físico y astrónomo Eduardo Ojero.

Bernabé / Javier Lalín

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Vila de Cruces

—Desde enero estamos recibiendo información sobre el fenómeno del 12 de agosto. ¿Cómo podemos encontrar las mejores localizaciones para verlo?

Existen varias aplicaciones, como la del Instituto Geográfico Nacional y la de PeakFinder, que te indican dónde estás y el relieve que tienes por delante, además de la trayectoria del Sol cuando va a ponerse. Tenemos que tener en cuenta que el Sol sale justo por el punto del este y se pone en el lugar exacto del oeste en los equinoccios de primavera y de otoño, y sale más arriba del este y se pone más arriba del oeste en los solsticios de verano y de invierno. En la Antigüedad, la Humanidad tenía esos puntos muy calados, y de ahí que existan construcciones perfectamente orientadas a ese punto alfa (equinoccio de primavera) y el punto omega (equinoccio de otoño) en equinoccios. En el eclipse de este año la sombra que proyecta la Luna al interponerse entre el Sol y la Tierra entra desde el Polo Norte pasando por Groenlandia y entra en España por Galicia y parte de Asturias. Esa sombra va a barrer la Península en diagonal pasando por el Norte de Castilla y León, avanzando hacia Madrid y el sur de Aragón y acabará en Valencia para meterse en el Mediterráneo. El eclipse como tal empieza a las 19.30 horas y terminará más o menos a las 21.30, cuando se pone el sol. Son dos horas de eclipse, pero la totalidad, que es el momento en que el Sol está cubierto del todo por la Luna, dura poquísimo. Habrá otros dos eclipses, uno en 2027 y otro en 2028, ya anular, y en el que como la Luna tiene una órbita elíptica alrededor de la Tierra, al estar más lejos de ella e interponerse ante el Sol, quedará un círculo sobre la Luna, y de ahí el nombre de «anular».

—Y no va a ser una sombra redonda.

No, es una elipse, como una banda que le colocan a las personas que participan en certámenes de belleza. La elipse va como de lado, sobre esa banda de unos 100-150 kilómetros. No es una sombra redonda debido al movimiento de la Luna, que se mueve mucho más rápido que el Sol porque está más cerca de la Tierra, y porque estamos en el hemisferio norte, mientras que la Luna está más situada hacia el ecuador de la Tierra. Cuanto más te aproximas al ecuador, más redondas serían esas sombras porque hay menos inclinación.

—Agolada, Rodeiro y Vila de Cruces, junto a algunas zonas de Lalín, podrán contemplar ese eclipse total, pero con matices de tiempo, ¿verdad?

A las 19.30 horas vamos a ver cómo el Sol comienza a cubrirse a trozos, pero si estás fuera de la zona de totalidad, por donde va a pasar esa sombra, no vas a ver que el Sol se oculta completamente, sino que está como «mordido» hasta un máximo. Dentro de esa zona de totalidad, ves que aumenta esa oscuridad hasta que en un momento se cierra totalmente el Sol. Cuanto más estés al centro de esa zona de totalidad, lo vas a visualizar más tiempo cerrado. Aquí estamos justo en una zona que es el borde la totalidad y la no totalidad. Así, en A Madanela, en Cruces, tendremos entre 10 y 15 segundos de oscuridad total, en Altar do Sol, en Alperiz, serán entre 20 y 30 segundos, en Lugo habrá más de un minuto y algo, como en A Coruña. En la Playa das Catedrais serán 1 minuto y 30 segundos. Así que Santiago de Compostela, Silleda o Lalín en el casco urbano no van a tener totalidad de sombra. Pero si nos vamos a Portodemouros, por ejemplo, tendremos 30 segundos de oscuridad total. Como es un eclipse que va de lado, la variación es muy rápida, de modo que si subes de un punto a otro a solo 10 kilómetros de distancia, igual puedes ver eclipse total durante 20 segundos más en esa segunda ubicación. Quiero recalcar que en esa banda de sombra de la que hablo tienes una variación de eclipse total de entre cero y 90 segundos, por eso en Arzúa igual tienes casi un minuto.

—¿Entonces, no se trata de buscar zonas elevadas, sino enclaves como playas de A Coruña y Lugo?

Hay que buscar zonas sin obstáculos, porque el Sol va a estar bajo. Y es preciso evitar hileras de árboles o un pico montañoso alto.

Nunca debemos mirar directamente, sino con proyección sobre una pantalla que permite ver ese eclipse o las manchas solares"

—¿Qué material debemos emplear para ver y fotografiar con seguridad el eclipse?

Nunca debemos emplear unos prismáticos o un telescopio para mirar directamente al Sol, solo debemos usar estos aparatos con filtros que ocultan completamente su luz. Debemos tener cuidado porque no hablamos de luz normal, sino de luz infrarroja y luz ultravioleta, que no se ven y que pueden fastidiar la retina de forma irremediable, además de destrozar esos prismáticos o telescopios. Además, nunca debemos mirar directamente, sino con proyección sobre una pantalla que permite ver ese eclipse o las manchas solares. En el momento de la totalidad, cuando el Sol esté totalmente cubierto, ahí sí puedes quitarte las gafas recomendadas y certificadas, que ya llevan filtros tipo Baader. Pueden comprarse en ópticas por paquetes de 5 o de 10.

Tampoco podemos utilizar para ver el eclipse ni gafas de sol, ni radiografías, ni negativos ni pantallas de soldadura. Las pantallas de soldadura se gradúan por densidad, y las de densidad 14 sí podrían valer, pero no las de densidad 11 o 12, porque nos protegen de la luz pero no de la radiación. E insisto en que hay que prestar mucha atención a los niños en ese visionado. Y durante esos segundos de totalidad, cuando el sol está completamente oscurecido, puedes mirar directamente, sin gafas. Vas a ver en esos segundos alrededor del Sol la corona solar, es como una especie de halo que se extiende muchísimos millones de kilómetros alrededor del Sol y que se estudia en los eclipses.

—Háblenos de esa corona solar.

El Sol es una estrella que debería tener una disminución de su temperatura desde la superficie, que está a 6.000 grados Kelvin, al exterior, y sin embargo se produce el efecto contrario. El porqué de ese aumento de temperatura es uno de los grandes misterios que se está estudiando, pues llega a los dos millones de grados en las lejanías de la superficie. Es uno de los fenómenos curiosos del Sol y probablemente de otras estrellas. Otro de sus fenómenos es que tiene un ciclo de actividad, de unos 11 años, que tiene que ver con las manchas solares y éstas a su vez con el número de llamaradas o de eyecciones de masa. Esas eyecciones tienen direccionalidad, son muchísimas partículas muy cargadas y que viajan a distintas direcciones del espacio a una velocidad muy grande. Si una de ellas va en la dirección de la Tierra, se transforma en una aurora boreal. Entran por los polos magnéticos, chocan con la parte superior de la atmósfera y producen esas cortinas luminosas, que además hacen variar el campo magnético de la Tierra. Esas corrientes inducidas pueden afectar incluso a los transformadores eléctricos y las líneas de distribución eléctrica, llegando a dejarnos a oscuras, sin suministro.

—Volvamos al eclipse del día 12. ¿Qué ocurre si está una tarde como la de esta mañana, con lluvia?

Pues vamos a casa a ver una serie (risas). Habrá que hacer algo, porque además esa jornada habrá una lluvia de Perseidas. El año pasado, en el campo de fútbol de Piloño, al final pudimos ver la lluvia de estrellas. Aquí las observaciones hay que hacerlas con un plan b, llevando música como en el festival de Brocos, en Agolada, o relatando historias.

—¿Cómo vamos a notar las personas y los animales esa oscuridad progresiva?

Las gallinas se van a dormir, los pájaros se callan... cuando dura más de 20 segundos es más evidente. Toda la naturaleza disminuye la velocidad y es como si realmente estuviese poniéndose el Sol. Y cuando acaba el eclipse, los animales vuelven a salir. La experiencia de un eclipse es fascinante, y hay que disfrutarla una o dos veces en la vida. Yo vi el eclipse anular de 2005, cuando trabajaba en Villafranca me acerqué a El Escorial. Y es curioso, porque con un eclipse anular todas las hojas de los árboles caídas en el suelo producen una imagen del fenómeno en el suelo, de modo que ves un montón de pequeñas imágenes oscuras y brillantes. Es algo que resulta muy divertido para los niños, a los que podemos proponerle una observación indirecta con una caja: en ésta colocamos una placa de aluminio, o hacemos un agujero muy pequeño con una aguja. La caja está en la oscuridad, y tú lo que ves proyectado en ese punto es la imagen del Sol. Es el mismo sistema que una cámara fotográfica antigua, la conocida como cámara oscura. Puedes poner en la pared de enfrente una lámina reflectora o un papel blanco para que se vea mejor, y en esa pared observas la imagen del eclipse. Es una forma muy segura de contemplarlo. No valen espejos ni otros sistemas.

—Mencionaba antes la actividad que realizó el pasado agosto junto a la asociación Garatuzas, en Piloño, y además usted forma parte de un grupo de físicos y astrónomos interesados en darle vida al observatorio de Zarragrande. ¿Cree que hay que fomentar más la astronomía y explotar el tirón del astroturismo?

Cruces tiene que conseguir lo que ha conseguido Lalín, la certificación de Destino Turístico Starlight, que siempre da un marchamo de oscuridad y una serie de medios como un telescopios y un centro. Y aquí en la comarca tenemos de sobra: Zarragrande, Lalín como sede del observatorio de Ramón Aller y como patria de José Rodríguez, conocido como Matemático Rodríguez que llegó a dirigir el Observatorio Astronómico Nacional en Madrid. Hay que tener en cuenta este potencial, la colaboración con universidades y empresas startup como la viguesa Kreios Space, que creó un motor de tipo iónico que permitirá colocar satélites en una órbita muy baja y estén más cerca de la Tierra porque llevan un motor iónico que contrarresta ese frenado de la atmósfera que provocaría que cayesen y se quemasen. Hay muchas startup que trabajan para la Agencia espacial Europea.

—Es inevitable que le haga esta pregunta. Rematada la misión Artemis II, he leído en redes sociales los típicos comentarios de por qué se busca vida en el espacio en vez de destinar ese presupuesto a acabar con el hambre en el Tercer Mundo, o por qué se buscan tierras raras fuera del planeta si existe material aquí.

Esos comentarios sobre en qué se gastan los impuestos de la ciudadanía son un clásico. Pero tenemos que darnos cuenta de que hay que invertir en ciencia y tecnología básica, de modo que si de cada 100 intentos solo sale uno adelante, ese ya habrá compensado los otros 99 y más todavía, porque esa tecnología puede aplicarse en otras áreas. Basta con pensar en la empresa Space-X, que además de cohetes fabrica coches eléctricos y satélites para internet global. Y ya a modo de autocrítica, es muy necesario que haya gente de nuestra profesión que devuelva a la sociedad lo que se ha invertido en él, mediante la divulgación mediante libros, panfletos o conferencias.

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