Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Agrupación de municipios

La mancomunidad, ¿un ejemplo de resiliencia o de como dar palos de ciego?

En sus 24 años se ha dedicado a mantener viales, además de construir la depuradora de Losón y editar una guía turística | Silleda y Lalín amagaron con abandonarla y el BNG pidió su disolución en varias ocasiones desde 2009

Eliseo Diéguez, José F. Viéitez, José Crespo, Jesús Otero y Manuel Costa, en la asamblea de 2003. | BERNABÉ

Eliseo Diéguez, José F. Viéitez, José Crespo, Jesús Otero y Manuel Costa, en la asamblea de 2003. | BERNABÉ / Bernabé

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Lalín

La futura Ley de Administración Local de Galicia, cuyo anteproyecto se presentó en febrero, prevé reforzar el papel de las mancomunidades de municipios, priorizando las ayudas a estas entidades que, en teoría, intentan cubrir las necesidades de saneamiento, infraestructuras, servicios sociales o cultura que puedan tener sus vecinos y que los municipios no pueden costear por sí solos. Es uno de los motivos por los que la Mancomunidade Terras de Deza celebró el pasado viernes un pleno, casi con nocturnidad y alevosía –no se convocó a los medios– para aprobar de forma inicial la integración de A Estrada, Forcarei y Dozón, que ya abandonó la mancomunidad en 2008, solo seis años después de su puesta en marcha, porque no cubría las metas que figuraban en sus estatutos. Agolada, que dejó el colectivo en 2021, no le da por el momento una segunda oportunidad.

Maquinaria de la mancomunidad en Chapa, en septiembre de 2013.

Maquinaria de la mancomunidad en Chapa, en septiembre de 2013. / Cedida

Terras de Deza ni cubría por entonces sus metas ni lo hace ahora. Sus primeros estatutos, publicados en 2003, contemplaban 13 objetivos: conservación de carreteras y caminos locales; tratamiento de residuos; protección del medio ambiente; promoción del desarrollo turístico y económico de los seis concellos dezanos; promoción del suelo industrial; potenciación de un mercado comarcal ganadero; prevención y extinción de incendios y coordinación de protección civil; abastecimiento y saneamiento de agua; defensa y puesta en valor del patrimonio histórico-artístico; servicios sociales; coordinación de la enseñanza artística y musical; coordinación de la planificación urbanística y , por último, transporte público.

Transporte sostenible

La realidad ha sido muy distinta, pese al empeño de los distintos presidentes a la hora de buscar ayudas de otras administraciones. Hoy, solo ofrece servicio de mantenimiento de pistas, con palas, un pisón, una motoniveladora, un camión y dos brigadas, a la que se sumará una tercera tras incluir los dos concellos de Tabeirós. A cada municipio le corresponde la maquinaria más o menos tiempo en función de su superficie. Terras de Deza sí construyó además una depuradora en Losón, que entró en servicio en 2008 para un centenar de viviendas repartidas entre Lalín y Cruces, y dio luz verde en 2017 al plan de ahorro energético que impulsó el gobierno de coalición de Lalín en las calles Matemático Rodríguez, Praza da Torre y Principal. Eso sí, lo hizo tras tres años de trámites. Y también hace tiempo, en 2009 y con Jesús Otero como presidente, se editó una guía de turismo, costeada entre la mancomunidad (12.000 euros) y el Patronato Rías Baixas (3.600).

Reunión de los alcaldes de la mancomunidad, en 2016.

Reunión de los alcaldes de la mancomunidad, en 2016. / BERNABE / JAVIER LALIN

¿Pero puede la Xunta ahora cambiar unas ayudas que siempre fueron modestas? En 2009, Otero tramitó ante el Inega una ayuda para transporte sostenible. La idea era buena, pero cara: el servicio comarcal de bicicletas costaba 200.000 euros, de los que 40.000 tendrían que salir de las arcas dezanas. En 2012 Luis López planteó a Agader crear rutas que enlazasen los enclaves turísticos de Fraga de Catasós, O Corpiño y Os Pendellos con locales de hostelería y de gastronomía como Embutidos Lalinense y el restaurante O Cazador, Lácteos Anzuxao y Cárnicas Anzo o locales del casco de Agolada, respectivamente. Ahora, con José Crespo a la cabeza de la entidad, Terras de Deza-Tabeirós quiere mirarse en el mismo espejo que la Mancomunidad de O Salnés, pero el reflejo es diferente: la primera tuvo, en sus mejores tiempos, hasta 255.000 euros de presupuesto, y O Salnés llega a los ocho millones. Y buena parte del presupuesto de nuestra mancomunidad se va en el salario de los operarios de maquinaria y también en el pago de asistencia a plenos, juntas de gobierno y comisiones, a razón de 120, 100 y 50 euros por asistentes.

Dietas

Estas dietas, 12.210 euros en total, se eliminaron en 2011 para reducir gastos en plena crisis y justo el mismo año en el que gobierno estatal de Mariano Rajoy proponía eliminar las mancomunidades porque sus servicios se solapaban con los de las diputaciones. Y mientras no hay ayudas de otras administraciones, a la mancomunidad «hay que echarle billetes», como dice uno de los personajes de la serie televisiva La que se avecina: en 2024 la cuota de Lalín es de 90.068 euros (18.893 más que en 2022), la de Silleda, 43.452 (+8889), la de Cruces, 32.101 (+7.504) y la de Rodeiro, 24.127 (+5.503).

José Crespo preside la entidad desde 2023, con José Luis Camiñas como vicepresidente.

José Crespo preside la entidad desde 2023, con José Luis Camiñas como vicepresidente. / BERNABE/JAVIER LALIN

Rajoy no fue el único que veía inservible Terra de Deza y entidades similares. En nuestro caso, hubo años con solo 4.000 euros para inversiones, así que el BNG pide con cierta frecuencia y desde 2009 que se disuelva la entidad. Sus 2 representantes (uno por Lalín y otro por Cruces) hasta hicieron amago de dimitir en octubre de 2013. Silleda y Lalín, tras las elecciones de 2015, y con Manuel Cuiña y Rafael Cuiña como alcaldes, forzaron una reunión de alcaldes en vista de la inactividad del ente y para revisar la representatividad de cada municipio. Es más, incluso amenazaron con abandonar Terras de Deza y crear servicios mancomunados solo para Lalín y Silleda.

Aspira a un centro de protección de animales abandonados

La futura mancomunidad no tendrá 13, sino 16 metas: además de los 13 originales, prevé la recogida de plásticos agrícolas, el desbroce de franjas laterales de núcleos rurales y un servicio mancomunado de protección de animales abandonados, pese que ya existe el CAAN de la Diputación. No menciona que haya que celebrar dos plenos por año, como se marcaba en 2003. Quizá sea porque hubo épocas en que pasaron más de dos ejercicios (entre noviembre de 2011 y febrero de 2014) sin sesiones.

Reunión de los ocho alcaldes que conformarán la mancomunidad, con Diego Calvo, en junio del año pasado.

Reunión de los ocho alcaldes que conformarán la nueva mancomunidad, con Diego Calvo, en junio del año pasado. / Cedida

Y ni en 2003 ni ahora los estatutos especifican que el presidente tenga que ser uno de los alcaldes. Eso sí, dejaron y dejan claro que ese cargo solo puede desempeñarse por cuatro años, y esperar otros ocho para volver a ocuparlo. La práctica, de nuevo, deja los estatutos en papel mojado, porque Luis López, entonces alcalde de Rodeiro, fue presidente durante ocho ejercicios, entre 2011 y 2019. La representación en la mancomunidad se guía por los escaños que consiguen los partidos a nivel comarcal, por eso no se modificó cuando, por ejemplo, PAYJ sacó siete ediles en Agolada sobre un total de 11, así que tuvo solo un representante, el alcalde, frente a los dos del PP. Por último, volvamos a quién puede ocupar la presidencia. Desde 2003, fueron siempre regidores del PP (José Fernández Viéitez, Jesús Otero, Luis López y desde 2023, José Crespo). Rafael Cuiña intentó cambiar este hábito en 2020, llegando a un acuerdo para obtener el respaldo del alcalde cruceño Luis Taboada, pero éste a última hora «decidió» ser él el presidente, con el apoyo del PP. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents