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Centenario del raid Madrid - Manila

Alas lalinenses en el museo volante de Cuatro Vientos

El aeródromo de Cuatro Vientos revivió ayer la gesta de la Escuadrilla Elcano en un emotivo centenario que unió a Lalín, el Ejército del Aire y del Espacio y una delegación de Filipinas. Bajo el rugido de biplanos y aeroplanos de época, el alcalde José Crespo entregó una reproducción del monumento de Loriga a la Fundación Infante de Orleans

Lalín

El histórico aeródromo madrileño de Cuatro Vientos se convirtió ayer en el epicentro de la aviación española para conmemorar el centenario de la mítica expedición de la Escuadrilla Elcano, de la que formó parte Joaquín Loriga Taboada. En una jornada marcada por la nostalgia y el reconocimiento a los pioneros del aire, una delegación de Lalín, encabezada por su alcalde José Crespo, se desplazó hasta las instalaciones madrileñas del distrito de Latina para reivindicar la figura de su vecino más ilustre: el aviador Joaquín Loriga. Junto al regidor, formaron parte de la comitiva colaboradores en la preservación de la memoria del aviador, como Manuel Guerreiro, Antonio Vidal Neira y Andrés Ramos. A ellos se sumó el militar en la reserva Gustavo Varela, veterano en los homenajes dedicados a Loriga, integrando así un grupo de cerca de una veintena de personas estrechamente vinculadas a la tierra natal del as de la aviación.

El acto contó en una jornada marcada por el buen tiempo con una altísima representación institucional y militar, encabezada por el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), Francisco Braco Carbó. También estuvieron presentes el general Juan Francisco Sanz Díaz, director del Shycea (Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire y del Espacio); el director del Museo del Aire, Félix Manjón; y el cónsul general de Filipinas en Madrid, Mark Francis Hamoy, que encabezó la delegación del país que fue destino final de la histórica gesta. Crespo tuvo tiempo para departir con todos ellos instantes antes de las exhibiciones estáticas y aéreas.

El componente más emotivo lo pusieron los descendientes directos de los protagonistas del épico raid aéreo entre España y Filipinas: el general Gallarza (hijo del aviador Gallarza), una nieta de Gallarza y el nieto de Esteve, quienes compartieron el tributo a sus antepasados. El momento central de la jornada tuvo lugar cuando José Crespo hizo entrega de una reproducción del monumento al aviador Joaquín Loriga de Lalín realizado por el escultor Asorey a Carlos Valle, presidente de la Fundación Infante de Orleans (FIO), organizadora de la inolvidable jornada. Este gesto simbólico refuerza el vínculo entre la cuna del piloto lalinense y la entidad encargada de mantener vivo su legado a través del vuelo. Valle, como máximo representante de la institución organizadora del evento, agradeció un obsequio que ya forma parte de la memoria compartida del Raid Madrid-Manila.

HOMENAJE A LORIGA EN CUATRO VIENTOS (MADRID)

El alcalde de Lalín, con la delegación filipina (izqda.) y con Ramos, Vidal Neira y Guerreiro. / Nicolás Varela

Exhibiciones

Como es tradición cada primer domingo de mes, la FIO abrió sus puertas para ofrecer una impresionante exhibición estática que permitió contemplar de cerca joyas de la ingeniería aeronáutica de principios del siglo XX. El espectáculo cobró vida sobre la pista de Cuatro Vientos con una exhibición aérea en la que diversos biplanos y aeroplanos de época surcaron el cielo, volando tanto en solitario como en formación. La pericia de los pilotos y el rugido de los motores antiguos recordaron la vigencia de estas máquinas históricas, pertenecientes a una colección considerada como el museo volante más importante de Europa (la tercera en el continente por número de aviones en vuelo).

HOMENAJE A LORIGA EN CUATRO VIENTOS (MADRID)

Aviones de época expuestos / Nicolás Varela

Calendario

Este homenaje dominical en Cuatro Vientos, que fusiona la historia militar y civil, supone un hito en el calendario de celebraciones del centenario promovidas desde el Concello de Lalín, reafirmando el compromiso del gobierno local, el Ejército del Aire y del Espacio y la Fundación Infante de Orleans por preservar la memoria de aquellos hombres que, como Joaquín Loriga, desafiaron los límites del cielo hace ahora cien años. La jornada en el aeródromo de la capital de España no ha sido sólo un ejercicio de nostalgia, sino el despegue oficial de un ambicioso proyecto de merecido reconocimiento que se extenderá durante los próximos dos años. Con el proyecto Centenario Loriga 2026-2027 ya en marcha, el municipio de Lalín se reafirma como custodia de una de las gestas más audaces del siglo XX, asegurando que el nombre de su aviador más universal siga volando alto con un completo programa de actividades centradas en diferentes aspectos de su vida.

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