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Hostelería con raíz

O Refuxio de Merza celebra su 75 aniversario: de taberna familiar a referente hostelero en Vila de Cruces

El restaurante O Refuxio de Merza celebra 75 años de historia convertido en un espacio de encuentro, memoria y arraigo para varias generaciones de la comarca. Desde su origen como taberna ligada al ambiente de las minas de Fontao hasta su consolidación actual, mantiene intacta su conexión con el territorio y su clientela

Natalia Guzmán tuvo un detalle de agradecimiento para sus empleados.

Natalia Guzmán tuvo un detalle de agradecimiento para sus empleados. / Bernabé

Xan Salgueiro

Xan Salgueiro

Vila de Cruces

O Refuxio de Merza llega a su 75º aniversario como algo más que un restaurante. Nació en la década de 1950 como una taberna de aldea en Reboredo, vinculada al trasiego social que generaban las minas de wolframio de la vecina parroquia de Fontao, y con el tiempo se convirtió en una casa de referencia para vecinos, familias y visitantes. Antes de consolidarse como marca propia, fue también la antigua Casa Adolfo, un lugar de comida y encuentro en Vila de Cruces.

Numeroso público participó en los actos.

Numeroso público participó en los actos. / Bernabé

La continuidad familiar explica buena parte de esa trayectoria. Tras la etapa fundacional llegó el relevo de las siguientes generaciones y, desde 2003, Natalia Guzmán impulsó una modernización del local y una expansión del negocio que mantuvo la esencia de siempre: cocina gallega, trato cercano y arraigo a Merza. De aquella taberna de aldea salió una firma hostelera que supo crecer sin perder su vínculo con el territorio ni con la clientela de siempre.

En una pantalla se proyectaron imágenes antiguas del establecimiento.

En una pantalla se proyectaron imágenes antiguas del establecimiento. / Bernabé

A lo largo de estas siete décadas y media, O Refuxio no solo ha servido comidas, sino que ha acompañado celebraciones familiares, encuentros entre amistades y reuniones de vecinos, formando parte de la memoria sentimental de muchas personas de la comarca. Su historia corre en paralelo a la de Merza y a la de un entorno rural que ha cambiado con el paso del tiempo, pero que sigue encontrando en esta casa un punto de referencia reconocible y cercano.

La celebración de este domingo reforzó precisamente esa dimensión social y emocional. El aniversario reunió en Merza a familiares, amistades, vecinos, clientes y personas ligadas a la historia de la casa en una jornada de homenaje a la trayectoria del establecimiento. Entre los invitados estuvieron el presidente de la Diputación de Pontevedra, Luis López Diéguez, o los alcaldes de Vila de Cruces y Silleda, Luis Taboada Sánchez y Paula Fernández Pena.

Las gaitas acompañaron a la comitiva desde O Refuxio hasta la Casa con Encanto que también regenta Natalia Guzmán en otra aldea de la misma parroquia, en cuya finca tuvo lugar el evento conmemorativo. Desfilaron al ritmo de los gaiteiros y tampoco faltó la música de las bandas Artística de Merza y Municipal de Silleda.

La trayectoria de O Refuxio, que pasó de taberna familiar a referencia hostelera en la comarca, fue presentada como una muestra de cómo tradición, iniciativa empresarial y arraigo pueden convivir y proyectarse hacia el futuro. La cita tuvo un carácter de reconocimiento público a una casa que, 75 años después, sigue muy unida a la vida social y económica de su entorno.

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