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Pleno municipal

PP y BNG tumban el plan económico de Silleda y Pena les acusa de hacer «pinza»

La oposición rechaza el documento exigido por la regla de gasto, bloquea su aprobación y fuerza otra sesión para debatir remanente, inversiones y gasto

Huecos dejados por los árboles arrancados entre las acacias.

Huecos dejados por los árboles arrancados entre las acacias. / Bernabé/Javier Lalín

Xan Salgueiro

Xan Salgueiro

Silleda

El pleno de Silleda volvió a evidenciar este viernes la debilidad del gobierno en minoría. PP y BNG votaron en contra del Plan Económico Financiero para 2026 y tumbaron un documento que el Concello está obligado a aprobar tras incumplir la regla de gasto, en una sesión marcada por el cruce de reproches y por la acusación de la alcaldesa, Paula Fernández Pena, de que ambos grupos vuelven a hacer «pinza» contra el ejecutivo.

Los tres ejemplares fueron trasplantados junto al parque de la iglesia. | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Los tres ejemplares fueron trasplantados junto al parque de la iglesia. / Bernabé/Javier Lalín

El Concello tendrá que convocar otra sesión en menos de un mes para intentar aprobar un documento obligatorio por ley para corregir el incumplimiento de la regla de gasto. De no conseguirlo, podría verse abocado a bloquear gasto, aplicar restricciones adicionales o incluso someterse a medidas correctoras impuestas por otras administraciones.

El plan llega después de que el Concello superase el límite de gasto permitido, aunque el ejecutivo insiste en que no existe un problema de liquidez. La alcaldesa defendió que la situación deriva del préstamo de más de 1,7 millones de euros solicitado para reparar pistas municipales. Parte de ese crédito no pudo ejecutarse en el ejercicio anterior por retrasos en permisos sectoriales y por las inclemencias meteorológicas, por lo que ese gasto se desplaza al presupuesto actual y obliga a presentar el plan.

El gobierno tiró de cifras en su argumentario. El certificado de Tesorería recoge 3.956.677 euros en las cuentas municipales, a los que suma otros 2 millones ya contratados y en ejecución. En la liquidación del ejercicio anterior comunicó un remanente de tesorería de más de 1 millón de euros, un resultado presupuestario positivo y un superávit superior a 425.000 euros. La tesis en la que insistió el ejecutivo es que hay dinero, pero la normativa limita su uso.

Ese límite quedó cuantificado en el pleno. El gasto computable de 2025 fue de 7.478.795 euros y para 2026 solo puede crecer un 3,5 %, de modo que el techo se sitúa en 7.740.553 euros. Según las previsiones expuestas por el gobierno, el gasto previsto para este ejercicio asciende ya a 7.734.000 euros, por lo que el margen disponible se reduce a 6.553 euros.

«Silleda ten liquidez e cumple ca estabilidade financieira, ademais de contar cunha posición económica sólida», afirmó Pena. También insistió en que se trata de «un puro trámite administrativo e burocrático» y ofreció negociar el destino de parte de los remanentes una vez aprobado el documento.

Pero no convenció a la oposición. El portavoz popular, Ignacio Maril, replicó que el plan es «síntoma de como se está xestionando», situó el origen en el «despilfarro» de 2023, año electoral, y tildó reiteradamente de «nefasta» una gestión de los socialistas que ha acabado con las «contas descadradas». «Se estiveran moi ben, non faría falta o plan de axuste», argumentó. También criticó el aumento de los impuestos directos.

El BNG sostuvo que no puede pedirse apoyo a la oposición sin negociación previa y sin concretar el destino del remanente. «Non vimos bloquear nada. Somos responsables e sabemos que a situación require un plan económico financeiro, pero os acordos non se impoñen: trabállanse, fálanse e péchanse antes, non se traen feitos ao pleno esperando un ‘si’ sen máis», señaló su portavoz, Erea Rey. Lanzó una propuesta de uso del remanente con tres prioridades: ampliar la red de agua en el rural, comenzando por Lamela; cubrir un parque infantil de Silleda; y amortizar deuda o recuperar actuaciones ya aprobadas, como la conversión del antiguo consistorio en centro cultural. «Se o goberno quere que este plan saia adiante, ten que sentarse, escoitar e pactar. Gobernar en minoría implica diálogo, respecto polo pleno e vontade de acordo», resumió Rey.

Más allá del debate económico, la sesión aprobó por unanimidad la modificación del reglamento del vivero de empresas para flexibilizar su uso. Y el BNG sacó adelante, gracias al PP, su moción para revisar y ampliar los tablones informativos.

Retiran árboles y sigue la polémica

El pleno volvió a poner el foco en la situación de los árboles de la Avenida do Parque a raíz de una moción presentada in voce por el BNG, que cuestionó la gestión de la información por parte del gobierno local. La oposición insistió en la necesidad de aclarar el estado del arbolado y de facilitar toda la documentación relativa a esta actuación. El ejecutivo rechazó la moción al sostener que esta cuestión ya había sido abordada en un pleno específico, pero salió adelante gracias al voto del PP. Además, la alcaldesa defendió que el informe sobre los árboles permanece publicado en la web municipal desde noviembre del año pasado, coincidiendo con el inicio de las obras. Por cierto, el jueves se arrancaron tres árboles (aligustre, camelio y tilo), que fueron trasplantados al lado del parque infantil de la iglesia.

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