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Entrevista | Cayetano Lledó Mago y artista plástico

«Soy Cayetano Lledó y mi público siempre va merendado para casa»

El reconocido y multipremiado mago gallego vuelve al Teatro Principal con «Un show incríble», un espectáculo de magia con mucho teatro y comedia

Cayetano Lledó estará esta noche en el Teatro Principal de A Estrada.

Cayetano Lledó estará esta noche en el Teatro Principal de A Estrada.

A Estrada

—Será hoy, a las 20 horas y las entradas aún se pueden conseguir en el departamento de cultura como también el la taquilla del teatro. Cómo nos explicarías el espectáculo que podremos ver esta noche en el teatro?

«Un show incríble» es un espectáculo de magia con un estilo atípico, muy teatralizado y muy cañero y para todos los públicos. Es una especie de cabaret, show, en el que un presentador, yo mismo, voy dando paso a una serie de personajes que realizan su número ante el público con dinámicas muy diversas, divertidas e impactantes. Hay una parte del show en la que saco comida sin parar de mis bolsillos y la regala entre el público. Siempre digo la misma frase: soy Cayetano LLedó y mi púbico siempre va merendado para casa. Es un espectáculo de magia de comedia.

—No es lo mismo que magia cómica?

No. Para mi son conceptos distintos. En mis espectáculos utilizo mucho las herramientas teatrales con personajes e historias. No busco la risa como objetivo, como pasaría en la magia cómica. En mi caso, la comedia, el teatro, es un medio.

—Qué es para ti la magia?

Para mi es algo fantástico y maravilloso. Pero te voy a dar una respuesta más académica: la magia es un fenómeno psicológico que sucede en la cabeza del espectador. Yo solo soy una herramienta entre el juego, el número, y la mente del público. Sois vosotros los que hacéis la magia aunque para eso influyen muchos factores como la propia rutina y el artista, que tienen que ser totalmente creíbles.

—Cómo la descubriste? Como empezaste?

Cuando era niño ya tuve algún titubeo con esta disciplina. Me gustaba pero que luego dejé hasta que un día, en el desaparecido pub santiagués Dado Dadá, asistí a un encuentro de magia organizados por el gerente del local y también mago, Carlos Asorey. Me quedé impactado con la entrada de Carlos y el truco que realizó. Me despertaba por las noches pensando en ello. Yo quería hacer lo mismo, quería ser mago.

—El Dado Dadá fue un paraíso artístico y cultural durante muchos años y de ahí nación una cantera de magos.

Efectivamente. Salimos unos cuantos que participábamos en esos encuentros periódicos que se organizaban en ese pub. Y además teníamos la música en directo, el ambiente, el perfil de clientes y público...

—Ahora estás en un momento muy distinto a aquel. Trabajas y triunfas a nivel internacional y con muchos premios recibidos. Has visitado muchos países e incluso actuado para una televisión en Japón.

Si, la verdad es que estas cosas van surgiendo poco a poco y uno no es muy consciente del proceso hasta pasado un tiempo y se da cuenta de todo lo vivido y aprendido.

—Pero cómo empezó todo esto?

Hace ya 19 años que me profesionalicé con mi propia compañía y presentándome a distintos congresos y concursos de magia. En muchos tuve muy buenos resultados tanto de la crítica, público y de los propios compañeros y compañeras de profesión. Así, gané en el congreso Nacional de Francia. Luego en el europeo. Y más tarde otros muchos como el Mundial de 2018 en Corea del Sur. Además de darme a conocer, aprendí mucho de otros artistas y puede mejorar e innovar mucho en mis presentaciones y espectáculos.

—La magia, los trucos, los juegos que presentas funcionan igual aquí que en otros países?

Mi experiencia dice que no teniendo en cuenta las diferencias culturales. En Taiwán donde presenté el número de la comida que aquí triunfa pero allí no causó nada de gracia. En cambio, el mismo truco pero sacando cigarrillos en el sitio de comida, fue un éxito y una ovación total.

—Y con la pintura pasó algo parecido?

Siempre me gustó pintar y dibujar. Esta faceta la llevé también al ámbito escénico y con mucho éxito. Hago grandes retratos con una técnica y una puesta en escena muy llamativa. El público se queda impresionado y eso que prácticamente estoy más de cinco minutos de espaldas a ellos. El resultado es maravilloso. En 2025 realicé uno de esos cuadros, un retrato de Rosalía de Castro, en A Estrada, con público, para celebrar el Día de Rosalía.

—Cuéntanos como fue ese encuentro con Silvio Berlusconi?

Me llamaron de Italia para contratarme para una fiesta benéfica a la que asistiría gente de mucha pasta. Sabían de mi faceta y de mis grandes retratos porque la verdad, desde la primera vez que lo hice resultó un gran éxito. La fiesta se celebraba en gran palacio con jardines y mucho lujo. Querían que yo fuese a retratar a uno de los invitados más ilustres que acudiría a ese evento. Resultó ser, sorpresa, Silvio Berlusconi.

—Hoy aquí, en el teatro, y cada martes podemos verte con tus compañeros con la «Fábrica de impro» en Santiago de Compostela.

Sí. Es un show de improvisación que está funcionando muy bien. Cada martes, y este domingo de forma excepcional, estamos en el pub Riquela con la sala llena. Es un show muy gamberro, muy loco, en el que público nunca sabe lo que va a suceder. Y nosotros tampoco.

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