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Reglamento de honores y distinciones

La renovación del callejero de Lalín sigue parada tras un año del último anuncio

El gobierno planteó espacios públicos para Manuel Abeledo, Luis Quinteiro y Manuel Fraga | Tampoco han trascendido avances sobre el cambio de la denominación de la rúa Castelao

La B es una de las calles más extensas del núcleo urbano y conserva nombre de letra.

La B es una de las calles más extensas del núcleo urbano y conserva nombre de letra. / | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

La actualización del callejero sigue sin marcar una fecha en la agenda política en Lalín después de años de parálisis en la denominación de viales y espacios públicos. El alcalde, José Crespo, avanzó hace ahora un año su intención de llevar a la junta de portavoces una propuesta para dedicar una calle, plaza o espacio público al político Manuel Fraga. A ese anuncio sumó poco después otras dos denominaciones: la del lalinense Manuel Abeledo López –expresidente de la Diputación de Pontevedra entre 1995 y 2003 y fallecido en 2016– y la de Luis Quinteiro Fiúza, obispo emérito de Tui-Vigo y natural de Vila de Cruces. En el caso del político de Vilalba, fundador del Partido Popular, el espacio público reconocería su trayectoria como dirigente de la administración autonómica y por eso se denominaría Presidente Fraga.

La calle Castelao solo tiene salida para vehículos hacia Matemático Rodríguez. | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

La calle Castelao solo tiene salida para vehículos hacia Matemático Rodríguez. | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El movimiento llega con un retraso que se arrastra desde el último paquete de cambios incorporado al callejero local. La última actualización de calado se remonta a mayo de 2018, cuando se registraron cuatro incorporaciones (entre ellas A Cacharela, Nuno Eanes de Cercio, Antonia Ferrín Moreiras, Banda de Lalín y Enrique Vidal Abascal), mientras otras calles siguen identificadas con letras o denominaciones provisionales.

La comisión municipal del callejero nació en el mandato iniciado en 2015, con el objetivo de ordenar y consensuar nuevas denominaciones. Su creación se planteó como un órgano plural para abordar el callejero y fijar criterios de forma compartida. Sin embargo, el impulso se fue diluyendo y, pese a que en distintos momentos se habló de retomar los trabajos en reuniones de portavoces, el consenso no se tradujo en acuerdos efectivos durante años. El Partido Popular, entonces en la oposición, optó por no aportar representantes por discrepancias con el cuatripartito.

Además, en el año 2018, la propia comisión llegó a manejar propuestas concretas como bautizar la rúa B con el nombre de Ramón de Valenzuela, entre otras denominaciones. Aun así, este planteamiento no se materializó en el callejero definitivo. Pero sobre el autor nacido en el Pazo da Viña de Abades (Silleda) no es la primera vez que el Concello anuncia homenajes que no llegan a plasmarse pues en 2002 el ejecutivo municipal ya se mostró favorable a otorgar una calle al escritor y político Ramón de Valenzuela, sin que aquel posicionamiento se tradujera en una denominación efectiva. La propuesta había partido de la asociación cultural O Naranxo.

A la demora estructural se sumó en septiembre del año pasado un episodio que reabrió el debate acerca de la dedicatoria de espacios públicos, en este caso para uno ya consolidado. La corporación municipal aprobó una iniciativa de Compromiso por Lalín para trasladar el nombre de Castelao –que actualmente identifica una calle pequeña entre el parque de la estatua de Joaquín Loriga y la calle Matemático Rodríguez– a otra vía «de mayor entidad, importancia y tamaño». En ese mismo marco, la oposición reclamó una reunión para pactar por consenso no solo el cambio de ubicación del topónimo, sino también otras denominaciones pendientes, entre ellas las vinculadas a Manuel Fraga y a Luis Quinteiro Fiúza.

La propuesta de dedicar un espacio público a Manuel Fraga ya provocó reacciones en la oposición. BNG y PSOE trasladaron su rechazo a la idea tras el anuncio del alcalde. El regidor enmarcó su iniciativa en un contexto de polémica por decisiones de otros ayuntamientos de retirar el nombre del expresidente de la Xunta del callejero, y planteó someterla al debate de portavoces.

La suma de nombres vuelve a poner sobre la mesa una cuestión de fondo: cómo desbloquear un callejero con asuntos pendientes desde hace más de un lustro y hacerlo con criterios estables para evitar que cada mandato reabra el debate desde cero. Sí hubo reconocimientos, para la localidad argentina de Chascomús y para el artista cruceño Paco Lareo, en 2023 y 2024, con sendos parques públicos.

En el pleno del pasado 23 de febrero la denominación de calles volvió a saltar a la palestra y a tenor de las palabras de la presidencia de la sesión este asunto podría encaminarse para ser marcado en la agenda de una de las reuniones de los portavoces de los grupos políticos. Este compromiso no es la primera vez y quizá tampoco la última, a tenor de los resultados, que garantiza.

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