Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Estrada Escena

El arte de ser profetas en su tierra

Bengala, compañía de la estradense Andrea González, estrena este sábado «Alicia Wants To» en el Teatro Principal, lugar donde comenzó su carrera artística. La obra, una metáfora sobre la desigualdad social, supone también el debut en la iluminación teatral del «gaffer» local Jorge Castro, amigo de la infancia de la directora

El equipo de la obra, con los dos estradenses al frente. | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El equipo de la obra, con los dos estradenses al frente. | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

A Estrada

Alicia Wants To, la última creación de Bengala Teatro Físico, se estrena este sábado a las 20.00 horas en el Teatro Principal, dentro de la programación municipal Estrada Escena del Concello. Para la directora estradense Andrea González, presentar la obra en su localidad natal supone un punto de inflexión emocional y profesional. A su lado, su amigo de hace más de 25 años, el también estradense Jorge Castro, debuta en la iluminación teatral tras varios años consolidándose como gaffer en el audiovisual gallego.

El estreno llega justo un año después de la creación de la compañía, fundada por Andrea González junto a la actriz lucense Andrea Maseda, y tras el reciente reconocimiento obtenido con su primera pieza, En carne viva, que recibió el segundo premio en la categoría Pro del Xuventude Crea.

Para Andrea González, actuar en casa implica una carga añadida. «Se añade más presión el hecho de estrenar en el pueblo que si fuese en otro sitio, porque le tienes mucho respeto y mucha ilusión al lugar donde naces», explica. El Teatro Principal no es un escenario cualquiera en su biografía. «La primera vez que actué en un teatro fue aquí. Di clases con Nono, bailé aquí desde pequeñita, y ahora poder estar desde el otro lado, ante mis padres, mi familia y amigos, poder enseñarles lo que hago, tener esa facilidad de no actuar en la otra punta de Galicia, es muy emocionante», explica.

Cuando se le pregunta por las sensaciones de liderar su propio proyecto en su tierra, no duda: «Miedo y satisfacción, por ese orden», responde rápidamente entre risas. Aún así, le encantaría repetir la experiencia: «Ojalá pudiéramos actuar todos los años en A Estrada, sería interesante. Si hay un sitio donde quieres hacerlo bien, es en tu casa».

El estreno también es significativo para Jorge Castro, responsable de iluminación, que «nunca había trabajado en teatro hasta que Andrea González me lo propuso. Acepté porque me lo pidió ella», añade con una sonrisa. Sobre la adaptación, reconoce que «fue casi como aprender otro lenguaje, sigue siendo iluminación, pero es muy distinto, tuve que ponerme las pilas, pero dio resultado», afirma.

Para Jorge también es importante el componente familiar: «Mis padres pueden ver una serie, pero nunca me vieron trabajar en directo, y esta es una gran oportunidad para que lo hagan».

A su lado, su socia, la actriz lucense Andrea Maseda, reconoce que, aunque no es de aquí, «séntese esa calor humana especial de estar na casa. É como un campamento de convivencia para coñecer A Estrada», comenta. La obra trata de que «non todos nacementos coas mesmas posibilidades e iso determina as decisións futuras». La compañía muestra el compromiso con ese mensaje: «Realizamos unha preestrea no centro penitenciario de Bonxe, para poñer as marxes no centro», concluyó Maseda.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents