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II Feira Educativa de lalín

El alumnado de colegios e institutos se convierte en docente por un día

Trabajos sobre el medio ambiente, la violencia de género y experimentos científicos comparten espacio con talleres de chapas y aulas de poesía

Román Rodríguez, con políticos locales y niños en la zona de recreación artísitca a base de espigas de maíz.

Román Rodríguez, con políticos locales y niños en la zona de recreación artísitca a base de espigas de maíz. / BERNABE/JAVIER LALIN

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Lalín

«Está un a morrer e está a aprender». Es la conclusión a la que llegamos buena parte de los visitantes adultos a la II Feira Educativa de Lalín, tras descubrir cómo funciona un billar elíptico, que entre los componentes de un cigarrillo pueden colarse los pesticidas empleados en el cultivo de la planta de tabaco o que la samba se baila en Brasil, pero también en Nigeria. Es verdad que este evento está orientado, más que a los adultos, a la comunidad educativa. Una decena de centros de Primaria y Secundaria de Lalín mostró ayer bajo la Carpa do Cocido buena parte de los trabajos de clase que llevan preparando en los últimos meses y que sirven no solo de reclamo para atraer nuevos estudiantes, sino también para demostrar que un buen uso de las nuevas tecnologías ayuda, y mucho, a las futuras generaciones de cara a su destreza digital. Los distintos proyectos compartían espacio con una zona de lectura para talleres de poesía, un escenario con conciertos de banda o de música rap y también un área artística en la que las espigas de maíz servían de musa.

Cada uno de los diez centros acudió a la feria con un tema principal, aunque en el stand el alumnado mostrase también otras experiencias. Así, el medio natural está presente en «Ciencia que medra, tradición que florece», de la escuela infantil de Donramiro, así como en «Sostibilidade e reciclaxe, aprendendo a coidar o planeta» del CEIP Manuel Rivero. Desde Prado, los y las alumnas del colegio Xoaquín Loriga exhibieron sus propuestas bajo el lema de «Coida do clima, coida dos teus». La tradición etnográfica estuvo recogida por los trabajos del CEIP Vicente Arias de la Maza, con un recorrido por las fiestas y personajes populares de Galicia, donde no podían faltar ni los Entroidos ni el urco, una figura mitológica de la Illa de Cortegada. Completan el listado el Scientia Lalín (el antiguo Sagrado Corazón) con «A aprendizaxe non ten fronteiras» y el CFR de Pontevedra, con propuestas sobre competencias matemáticas y de lectura.

La feria quedó inaugurada a media mañana por el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, y el director xeral de Centros e Recursos Humanos, Jesús Álvarez. Estuvieron acompañados por el alcalde, José Crespo, y la edil de Cultura, Begoña Blanco. El conselleiro señaló que estas ferias de la enseñanza, con el apoyo de la Xunta y dentro de Galicia Educa,·«difunden e poñen en valor as boas prácticas e traballo que desenvolven os centros educativos». Citas como la de Lalín y las que tendrán lugar en marzo en Ourense, Lugo y Padrón «constitúen unha ferramenta clave de orientación académica e profesional, xa que lles permiten aos estudantes coñecer de primera man os distintos itinerarios formativos e as oportunidades que teñen ao seu alcance». Así que no es de extrañar que los alumnos de los colegios de primaria atendiesen, casi sin pestañear, las explicaciones que les daban alumnos de ciclos formativos o de Secundaria sobre el cuerpo humano, la igualdad entre géneros o el funcionamiento de un motor monofásico. La organización calculaba que a lo largo del día visitasen la carpa en torno a un millar de alumnos.

Durante el presente curso, Galicia Educa ofrecerá 16 ferias, entre las que figura una novedad, la «Feira Cigus: O Camiño da Ciencia». Esta cita está orientada a reforzar la divulgación científica y la conexión con el sistema universitario. Román Rodríguez, por último, quiso agradecer la implicación de los equipos directivo, del profesorado y del alumnado que participó en la feria lalense, y puso en valor la capacidad el sistema educativo autonómino «para ofrecer unha formación de calidade, innovadora e adaptada aos retos actuais».

Jornadas de puertas abiertas

Como complemento a este tipo de citas, durante las últimas semanas los centros celebran jornadas de puertas abiertas de cara a captar nuevos alumnos para el curso 2026-2027.

La solicitud de admisión en el colegio o instituto elegido estará abierta del 1 al 20 de marzo, en los casos de 4º de Infantil o traslado de centro. Los que continuarán formación en el centro adscrito, ya reservaron plaza del 15 de enero al 4 de febrero.

Alumnos de cuarto de Primaria del Xesús Golmar, con sus recreaciones de ojos.

Alumnos de cuarto de Primaria del Xesús Golmar, con sus recreaciones de ojos. / BERNABE/JAVIER LALIN

Ciencia, arte y tradición desde el Xesús Golmar

Todos los y las estudiantes de Primaria del CEIP Xesús Golmar mostraban ayer sus trabajos sobre cómo funcionan los aparatos del cuerpo humano, con recreaciones como los nervio de un ojo a base de material reciclado y la posibilidad de consultar toda la información en una tablet a través de un código QR. En el caso de los matriculados en Infantil, crearon esculturas y dibujos inspirados en distintos personajes.

El proyecto educativo de este colegio del casco urbano acudió a la II Feira Educativa de Lalín bajo el nombre «Ciencia, arte e tradición: un percorrido polo coñecemento». La directora del colegio, Chus López Campos, explica que la iniciativa también se conoce como «Concienciarte·». Y el nombre está muy bien escogido, porque junto a las fieles reproducciones del cuerpo humano pudimos contemplar esos dibujos de los pequeños grandes artistas, pero también un espacio bautizado como «Aldeas de Nadal», en la que participó todo el centro, y que recrea aldeas gallegas, en un guiño a la tradición y a la estética que debe predominar en las nuevas construcciones del rural para mantener su esencia.

Al preguntarle sobre qué es lo que más atrae a los niños y niñas que se acercan al stand del Golmar, su directora es tajante. «Séntense moi atraídos polas novas tecnologías, por todo o que sexa manipulativo e por propostas como talleres de robótica». De hecho, ese recorrido por el arte, la ciencia y la tradición comenzaba con las pequeñas casitas «de toda la vida» para trasladarnos después al organismo humsno y rematar en un pequeño apartado destinado a un futuro que ya es el presente: el mundo de la robótica.

Estudiantes del Aller Ulloa encienden una llama para descubrir qué elemento químico hay en el frasco.

Estudiantes del Aller Ulloa encienden una llama para descubrir qué elemento químico hay en el frasco. / BERNABE/JAVIER LALIN

El «experimento da chama» y los elementos químicos

El estand del IES Aller Ulloa fue, sin duda, uno de los que causó impresión entre los visitantes más jóvenes. Una parte estaba destinado a Biología, y otro a Física y Química. Una de las docentes de esta disciplina, Laura Vilas Soto, explicaba que a lo largo de la mañana el alumnado de segundo de ESO ponía en práctica el conocido como «experimento da chama». Sobre una pared figuraba un listado de distintos elementos químicos y al lado, a modo de clase práctica, los jóvenes endendían un mechero sobre frascos con distinto contenido en su interior. Si el color de la llama era verde, eso significada que dentro había cobre. Si el tono era violeta, era sinónimo de potasio y, si pasaba a rojo, entonces estábamos hablando de litio. «É unha cuestión que lles chama moito a atención aos nenos», apunta la docente. Por eso, duranta buena parte de la mañana los alumnos y alumnas de este instituto no dudaron en explicarles a los visitantes de los distintos colegios de Primaria los secretos de estos «trucos» de química y que, seguramente, les ayudarán en un futuro a decidir su orientación académica.

Decíamos que junto a este apartado de Física y Química el instituto Aller disponía de un stand sobre Biología. En este caso, pequeños y adultos pudimos comprobar un estudio sobre huesos. Además de la oferta de ESO y Bachillerato, el instituto Aller Ulloa ofrece la posibilidad de cursar los ciclos formativos de Informática de oficina (es un ciclo de grado básico); Sistemas microinformáticos e redes (de grado medio); Administración de sistemas informáticos en rede y Desenvolvemento de aplicacións web (en ambos casos, son ciclos de grado superior).

Tres estudiantes demuestran cómo funciona un motor monofásico.

Tres estudiantes demuestran cómo funciona un motor monofásico. / BERNABE/JAVIER LALIN

La electromecánica todavía se resiste a las mujeres

La oferta de ciclos formativos del IES Laxeiro incluye nada menos que ocho especialidades. Una de ellas, relacionada con instalaciones eléctricas y mecánica, pasa por ser una de las profesiones con mejores salidas laborales. Ayer el jefe de departamento del profesorado de Electricidade, José Ramón Silva, supervisaba las explicaciones de sus alumnos a los visitantes sobre cómo funcionan los automatismos programados como «a inversión de giro dun motor monofásico ou un variador de frecuencia». Un motor monofásico convierte la energía eléctrica en mecánica, y suele emplearse en industria pero también en electrodomésticos, ventilación y bombas de agua.

En ciclos formativos, el instituto Laxeiro cuenta con uno de grado básico de Electricidade e electrónica, mientras que en grado medio figuran Instalacións eléctricas e automáticas; Electromecánica de vehículos automóbiles y Xestión administrativa. En grado superior, existe la posibilidad e formarse en Administración e finanzas; Acondicionamento físico y Mecatrónica Industrial, como indica la web de la Consellería de Educación, que menciona además el curso de especialización de grado superior de Dixitalización do mantemento industrial.

Silva explica que en primer curso del ciclo medio de Electromecánica están matriculados 21 jóvenes, y en el segundo, 12. Solo hay una joven, de modo que este tipo de profesiones aún no suelen estar muy extendidas entre las jóvenes. Sería necesario, también, reducir el número de alumnos por aula para que las prácticas fuesen más fáciles de realizar, según indica este docente en Lalín.

Nerea García y Claudia Rodríguez, a la derecha, con sus compañeros del CEIP de Cercio.

Nerea García y Claudia Rodríguez, a la derecha, con sus compañeros del CEIP de Cercio. / BERNABE/JAVIER LALIN

Un proyecto que nació en Música y que emplea legos

Nerea García Otero y Claudia Rodríguez cursan sexto de Primaria en el CEIP Varela Buxán, de Cercio. Durante los dos últimos meses y junto al resto de alumnos de Primaria dieron forma a un proyecto que nació en el departamento de Música y con la idea de recoger en carteles los carnavales de Miami, Portugal, Argentina, Lousiana, Nigeria y Barranquilla. Pero conforme avanzaba la iniciativa, surgió la idea de recrear estas fiestas con figuras de lego donadas por los propios estudiantes. Las dos jóvenes nos cuentan que «non coñecíamos estes Entroidos, e descartamos outros eventos como o de Brasil porque xa era moi obvio».

Pero Cercio no deja de lado carnavales mucho más cercanos, por eso el stand contaba con una recreación del Cacharelo de Lalín, una figura inspirada en una obra de Laxeiro. Y arte, precisamente, también ofrecía la comunidad educativa de Cercio, «que fixemos en tempo récord» a través de la propuesta Emigr-arte. Una tablet y un libro, así como un mapa, permitían conocer los viajes de Varela Buxán o del citado Laxeiro.

Los más pequeños de este colegio rural participaron en la II Feira Educativa recreando carteles de las distintas ediciones de la Feira do Cocido así como «paus de chuvia», una especie de varas rellenas de arroz que, al agitarlas, permiten recrear el sonido de cualquier precipitación intensa. Tanto Nerea como Claudia ya participaron en la anterior edición de esta cita educativa de la Xunta, y ayer destacaban el éxito que tuvo en las dos ediciones el taller de chapas que rendía homenaje a dramaturgo que da nombre al centro educativo y que se considera «patriarca» del teatro gallego.

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