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Balance de criminalidad

Lalín y A Estrada registran una decena de estafas a través de Internet al mes

Las infracciones penales aumentan un 9,6% en el último año en la capital dezana y caen cinco puntos en la de TabeirósnBajan los robos en inmuebles, hurtos y sustracciones de vehículos

Charla de la Guardia Civil sobre medidas de autoprotección frente a delitos en A Estrada.

Charla de la Guardia Civil sobre medidas de autoprotección frente a delitos en A Estrada. / | BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

Los soportes digitales son una puerta abierta a la comisión de delitos y la denominada cibercriminalidad no deja de crecer, también en las comarcas. Las dos cabeceras comarcales promediaron durante el año pasado una decena de estafas a través de la red cada mes. En Lalín se pasó de 117 a 122 y en A Estrada el índice creció de 104 a 117. Donde sí se aprecia un cambio estructural es en la cibercriminalidad absoluta, que ya roza un tercio del total en A Estrada (150 casos, frente a 123) y se mueve en torno al 30% en Lalín (147, cuando habían sido 130).

Los balances de comisión de hechos denunciados recogidos por el Ministerio del Interior correspondientes al pasado año dibujan un repunte global en Lalín y A Estrada, aunque con motores distintos. Los informes ministeriales evalúan solamente los datos de los ayuntamientos españoles de más de 20.000 habitantes. En el conjunto del año, Lalín pasó de 448 a 491 infracciones penales (un 9,6% más que en 2024), mientras que A Estrada subió de 446 a 467, lo que representa un alza que roza el cinco por ciento. En ambos concellos, la delincuencia se concentra sobre todo en delitos que no figuran bajo un epígrafe definido y los hurtos y, especialmente, las estafas informáticas, que vuelven a ser el gran capítulo de la cibercriminalidad. Este es el resultado del balance que acaba de hacer público Interior con los registros de denuncias formuladas ante las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las agrupaciones locales de Policía Municipal.

Los datos reflejan un patrón compartido: ausencia de homicidios consumados y secuestros, y niveles bajos y estables de robos con violencia (dos en A Estrada y uno en Lalín). La cibercriminalidad gana terreno y ya supone alrededor de tres de cada diez infracciones: 150 casos en A Estrada (el 32% del total) y 147 en Lalín (cerca del 30%). Dentro de este bloque, dominan las estafas informáticas: 117 en la capital de Tabeirós y 122 en la dezana el pasado curso. En la localidad estradense se contabilizaron dos robos con violencia e intimidación (los mismos que doce meses antes) y en se mantuvo una sola denuncia. Si analizamos la evolución de los casos relativos a delitos por lesiones o peleas, en Lalín aumentaron de nueve a once las denuncias, mientras que en el ayuntamiento vecino también crecieron, en este caso de seis a ocho.

Ambos territorios cerraron otro año sin homicidios consumados ni secuestros y con cifras muy bajas en robos con violencia (una en Lalín y dos en A Estrada).

En un desglose por Concellos hay que subrayar que A Estrada muestra un balance total superior pese a que la criminalidad convencional baja ligeramente (de 323 a 317), porque la cibercriminalidad crece con fuerza (de 123 a 150). La variación más llamativa se da en los robos con fuerza: pasan de 12 a 17 (un 41,7% más en doce meses). Y, dentro de ese bloque, el foco se sitúa en las viviendas: los robos con fuerza en domicilios suben de cinco a doce, un salto del 140%. En paralelo, los hurtos registran una caída importante, de 75 a 50, el descenso más notable del año en el municipio. También repunta el tráfico de drogas, que pasa de cuatro a siete, mientras que los delitos contra la libertad sexual aumentan de uno a tres. En el ámbito digital, además del crecimiento sostenido de las estafas cometidas a través de Internet (de 104 a 117), llama la atención la subida de otros ciberdelitos (de 19 a 33).

En Lalín, a diferencia de A Estrada, suben los dos grandes bloques: la criminalidad convencional pasa de 318 a 344 y la cibercriminalidad de 130 a 147 (13,1%).

En el detalle, los hurtos aumentan ligeramente (de 65 a 69 y los robos con fuerza se mantienen prácticamente estables: de 18 a 17, aunque los asaltos a domicilios crecen de 12 a 13. Donde sí hay un movimiento claro es en el resto de criminalidad convencional analizada con las denuncias recogidas, que sube de 216 a 240, y en los otros ciberdelitos, que casi se duplican: de 13 a 25.

En otro orden de cosas, las denuncias por delitos sexuales, el total baja de 6 a 5 , pero aparece una agresión sexual con penetración, cuando el año pasado no constaba ninguna denuncia por violación. El tráfico de drogas cae de un solo caso a cero y las sustracciones de vehículos bajan de dos a una.

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