LVIII Feira do Cocido
El cirujano gallego Diego González Rivas receta en Lalín paciencia y tradición
La lluvia indulta al certamen gastronómico en el que miles de personas abarrotaron las calles céntricas de la capital dezana para escuchar el pregón del prestigioso médico y presenciar el desfile

Homenajes, protocolo, tradición y mucha fiesta en el día grande de la Feira do Cocido de Lalín / Bernabé
El alcalde de Lalín, José Crespo, volvió este domingo a ganarle la partida al mal tiempo después de haber depositado cinco docenas de huevos a Santa Clara para evitar que la borrasca Marta aguara el día grande de la Feira do Cocido. De hecho, el programa dominical se cumplió a rajatabla sin que ninguna inclemencia echara por tierra una jornada que contó con miles de personas en las céntricas calles de Lalín para presenciar el evento. Hasta el pregonero pudo llegar a tiempo después de estar atrapado en el aeropuerto de Kabul (Afganistán) sin apenas opciones de salir.
El prestigioso cirujano Diego González Rivas inició el pregón de la LVIII Feira do Cocido de Lalín definiendo el municipio dezano como un espacio sagrado de memoria e identidad, donde la fiesta trasciende lo gastronómico para convertirse en una afirmación de soberanía cultural: «A Feira do Cocido non é só unha festa. É unha expresión colectiva, unha declaración de orgullo e unha forma de dicirlle ao mundo quen somos e como entendemos a vida». Al calificar a Lalín como el «Kilómetro Cero de Galicia», el médico internacional destacó que allí convergen valores como la perseverancia y el respeto por el trabajo bien hecho, principios que rigen su propia carrera profesional.
En un brillante paralelismo entre el quirófano y los fogones, el doctor defendió que «o Cocido de Lalín é moito máis ca un prato; é unha lección de tempo e de sabedoría», subrayando que, al igual que en la medicina de vanguardia, es preciso observar y actuar en el momento justo, pues «o cocido non se fai con présa: faise con criterio». Para Rivas, la excelencia no reside sólo en el resultado, sino en la paciencia y en la «sabiduría das mans» de quienes aprendieron en el calor de las cocinas domésticas, una forma de estar en el mundo que convierte un plato humilde en un símbolo de pertenencia y comunidad frente al individualismo moderno que nos acucia.

Luis de la Fuente firmando camisetas en el Concello de Lalín | BERNABÉ
El pregón adquirió un tono íntimo cuando el cirujano evocó su infancia: «Na miña casa, o cocido non era só comida. Era un acontecemento. Facíao miña avoa, con ese saber que non se aprende nos libros, senón na vida». Relató cómo sus tías tomaron el relevo generacional para mantener viva una mesa que es sinónimo de risas y vínculos humanos fuertes. Al honrar a pregoneros históricos como Álvaro Cunqueiro, Laxeiro o Celso Emilio Ferreiro, rescató la célebre frase de Cunqueiro en su libro A cociña galega: «A cociña é a paisaxe posta na pota», reafirmando que este plato es el relato vivo de la historia y el paisaje de Galicia.
Finalmente, González Rivas explicó que su experiencia en más de 140 países le ha enseñado a valorar sus raíces, llevando la humildad gallega a cada rincón del planeta. Explicó que su labor en la Fundación Diego González Rivas nace de un compromiso ético para que la salud no dependa del lugar de nacimiento, aplicando allí donde hay necesidad la «solidariedade sen alardes» aprendida en su tierra. Concluyó que la medicina, como el cocido, es un acto profundamente humano, y que ser gallego implica una manera de ayudar sin buscar protagonismo, llevando siempre a Galicia en el corazón.

Los nuevos comendadores posan junto a algunos de sus predecesores al término de la Encomenda do Cocido. | BERNABÉ
Los actos de este día grande del Cocido comenzaron sobre las 10.30 horas en la Casa Consistorial con la Encomenda do Cocido, presentada por Xacobe Pérez Paz, en la que en esta edición ingresaron nueve nuevos integrantes: Diego González Rivas (pregonero, cirujano torácico gallego de prestigio mundial); Irene Villa (escritora, psicóloga y referente en superación personal); Ramiro Mejuto (empresario lalinense referente en el sector de la refrigeración); Luis de la Fuente (seleccionador nacional absoluto de fútbol); Jorge Mira (físico, divulgador científico y Medalla Galicia de Investigación); Almudena Maíllo (concejala de Turismo del Ayuntamiento de Madrid y secretaria general de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas); Antonio Chaves (escritor, pintor y coleccionista, impulsor del Museo Galego do Xoguete en el Pazo de Liñares de Lalín); María Martínez Allegue (conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestructuras da Xunta de Galicia) y Valentín García Gómez (secretario xeral da Lingua de la Xunta de Galicia).
Todos ellos fueron investidos en el vestíbulo del Concello en un acto solemne que llenó el aforo previsto para la ocasión. Los nuevos comendadores agradecieron el nombramiento de distintas maneras. Diego González Rivas, reconoció con entusiasmo que «a un bo cocido de Lalín nunca se lle pode dicir que non». Por su parte, Irene Villa destacó el valor de la vida afirmando que «mi madre y yo disfrutamos ahora por los que no pueden hacerlo», mientras que Luis de la Fuente definió el plato como «una muestra de la calidad humana de nuestras gentes y una expresión de identidad y cultura».

Las comparsas animaron el desfile del día grande de la Feira do Cocido. | BERNABÉ
La representación institucional y académica también dejó mensajes significativos. Valentín García subrayó que «o cocido é un prato que atrae a todo o mundo e está feito no Deza, territorio de afectos», una idea reforzada por Almudena Maíllo, para quien el cocido «es una seña de identidad y una emoción porque la gastronomía es algo que nos une». Desde el ámbito científico, Jorge Mira confesó: «o considero un premio e asómbrame que esta encomenda funcione coma un reloxo», al tiempo que la conselleira María Martínez Allegue hacía un llamamiento a la unidad señalando que «as administracións temos que sumar e cooperar». Finalmente, el talento local y artístico completó el cuadro de intervenciones. Un emocionado Ramiro Mejuto resaltó que «este premio serve de visibilidade dos empresarios desta comarca», y el polifacético Antonio Chaves concluyó con orgullo que «este nomeamento é a guinda a premios anteriores como pintor e escritor».
La jornada continuó con la visita a la Carpa do Cocido en el Campo da Feira, donde se exhibieron productos gastronómicos y artesanía típica de Lalín y comarca. La comitiva estuvo encabezada por el alcalde de la localidad, el presidente de la Xunta de Galicia y el cirujano Diego González Rivas, pregonero y embajador de esta edición. Durante el recorrido, los asistentes disfrutaron de una degustación de filloas de Lestedo, elaboradas por miembros de la Asociación Cultural da Filloa de Lestedo y la participación de vecinos de Boqueixón.
Lalín cerró su día grande reafirmándose como la capital gastronómica de Galicia. Entre el bullicio del desfile y el aroma de las fuentes rebosantes, la Feira do Cocido se despidió un año más con éxito rotundo, dejando en el paladar de miles de visitantes el sabor imbatible de la tradición y la hospitalidad gallega made in Deza.
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