Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Educación

La comunidad educativa, a favor de regular el acceso a redes sociales

Aunque existen discrepancias, la mayoría considera oportuno limitar la edad en la que los adolescentes acceden a estas plataformas debido al aumento de casos de usos inadecuados

Adolescentes caminan por la zona de los institutos de  A Estrada.  | BERNABÉ/ JAVIER LALÍN

Adolescentes caminan por la zona de los institutos de A Estrada. | BERNABÉ/ JAVIER LALÍN

A Estrada

¿Es prohibir demasiado radical? El debate está servido estos días en las comunidades educativas de los diferentes centros de la zona, que discuten la pertinencia de la nueva propuesta del Gobierno en cuanto al uso de redes sociales en menores. El Ejecutivo encabezado por el socialista Pedro Sánchez planteaba esta semana limitar el acceso a estas plataformas a mayores de 16 años, como forma de proteger a los más jóvenes de los posibles efectos nocivos de aplicaciones como Instagram o TikTok. No obstante, la medida ha generado la división entre los que la consideran oportuna y los que la ven extrema. Aquí, en los centros de Deza y Tabeirós, la opinión se inclina más a favor que en contra, especialmente desde el cuerpo docente y los departamentos de orientación.

En A Estrada, por ejemplo, Ana Parada, orientadora del IES Antón Losada Diéguez, mantiene una postura cauta: «É cedo para saber se a proposta será eficaz, pero o que está claro é que algo había que facer». A su despacho llegan muchos chicos y chicas que han acabado en situaciones peliagudas a causa de un uso indebido de las redes sociales, por ello asegura que su visión «está sesgada» y que contempla más los factores negativos de estas aplicaciones que los positivos, aunque acepta que sí los hay. «Ás miñas mans chegan situacións delicadas, ás veces incurrindo incluso en delitos, sen que a rapazada sexa moitas veces consciente, por iso teño unha valoración negativa, aínda que recoñezo as súas potencialidades», dice Parada.

La especialista matiza, no obstante: «Como docente non estou a favor das prohibicións, penso que o idóneo sería poder ensinar a facer un uso adecuado das redes a través da educación, pero o certo é que impuxéronse na nosa vida de forma tan rápida que actualmente teñen un nivel de peligrosidade para a rapazada demasiado alto». Algunas de las consecuencias que acarrea la exposición a estas plataformas, según menciona la orientadora del Losada Diéguez, son: adicción, problemas de concentración o el desarrollo de trastornos de la conducta alimenticia.

Por otra parte, la docente hace hincapié en la idiosincrasia que supone el conflicto de las redes sociales: «Non podemos poñer todo o peso nos xóvenes, nós tamén temos que pensar no modelo que ofrecemos como sociedade. Hoxe en día as redes son outro marco de socialización como a escola ou a familia, non podemos ter aos rapaces e rapazas nunha burbulla, pero quizais si ralentizar a idade á que se expoñen a estas plataformas». Así pues, sin posicionarse a favor o en contra de la medida, reitera: «Agora mesmo, algo había que facer».

En Lalín las posturas son muy similares: cautela, pero a priori, buenas sensaciones. En el IES Aller Ulloa explican: «Dentro do profesorado hai discrepancias, pero maioritariamente estamos de acordo en que é unha medida positiva», señalan. Según comparten, cada vez son más los casos que traspasan el teléfono y afectan a la convivencia dentro del propio centro educativo. «Temos cada vez máis conflitos entre o alumnado que nace nas redes sociais, moitas veces porque eles mesmos non son conscientes da repercusión dos seus actos e do dano que poden facer ao outro», relatan, y añaden: «Nós ofrecemos obradoiros e charlas formativas, pero non é suficiente, por iso debería haber unha regulación especialmente para as idades máis temperás».

Finalmente, en el IES Laxeiro, también de la capital dezana, suscriben las palabras de los anteriores institutos. El director, Xosé Manuel López, indica: «O primeiro é saber como se vai implementar, se finalmente vai adiante, pero pode ser bo pospoñer o acceso ás redes ata os 16, vemos que está habendo moita adición xa entre os adultos, polo que as consecuencias son peores se falamos de persoas que non teñen aínda a suficiente madurez para facer un uso responsable delas».

Mientras, en las asociaciones de madres y padres no se ha debatido el tema en profundidad, aunque existen opiniones divergentes. Por ejemplo, a título personal, Victoria Gil, presidenta de la AMPA del Laxeiro, cuestiona la fiabilidad de este límite de edad a la hora de implementarlo, y Adriana Vilela, de la AMPA Picariños del CEIP Figueiro, considera que puede ser una medida positiva.

Tracking Pixel Contents