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Los vecinos de Figueiroa denuncian el mal estado de la carretera y el parque

El presidente de la asociación vecinal de la Avenida de Santiago protestó nuevamente alegando que «la carretera comenzó a cuartear y el parque está totalmente inundado»

Desperfectos en la Avenida de Santiago.

Desperfectos en la Avenida de Santiago.

A Estrada

Los vecinos de la Avenida de Santiago, en A Estrada, vuelven a alzar la voz ante el mal estado de la carretera y el abandono del parque infantil de la zona de Figueiroa, dos problemas que, según denuncian, se arrastran desde hace años. En los últimos meses, estas deficiencias se vieron agravadas por el incremento del tráfico rodado y las continuas lluvias. Así lo explica Ángel Bergueiro, presidente de la asociación vecinal, que advierte un deterioro progresivo de la vía y de riesgos tanto para peatones como para conductores.

Imagen del parque infantil de Figueiroa, inundado.

Imagen del parque infantil de Figueiroa, inundado. / Cedida.

«Ahora mismo todo el tráfico pasa por aquí por la reforma de la Farola. Camiones, coches, todo. Y ya se ven algunas zonas donde la carretera empezó a romper», afirma. Las consecuencias son visibles en distintos tramos de la vía. «Empezó a romperse en la zona de Figueroa, pero si subes y pasas la rotonda de la farmacia, ya ves cómo la carretera comienza a cuartear», detalla. Según explica, los daños se concentran especialmente en las zonas de frenada y tracción de los vehículos pesados. «Suben camiones para arriba que está prohibido, y nadie les hace caso», añade.

A los problemas del asfalto se suman las dificultades para los residentes, especialmente para quienes cuentan con garajes en la zona. «Ya nos cuesta bastante salir de los garajes, y ahora es más difícil todavía con todo el tráfico que hay», explica. Aunque reconoce que en las horas de entrada y salida del colegio se refuerza la presencia policial, considera que el aumento de vehículos también incrementó la tensión diaria en la calle, donde están en riesgo los viandantes: «Los pasos de cebra estaban mal pintados, y pedimos que los repasaran, pero no se hizo. Con la cantidad de coches que pasan ahora, cada vez se ven menos, y es un peligro grande para los peatones».

Las quejas vecinales no terminan aquí, y también se centran en el parque infantil, una instalación que, según Bergueiro, lleva años sin una actuación integral por parte del Concello. «Lo del parque ya lleva olvidado muchos años. Le hacen algún arreglillo, pero no miran para él, y así se ve cómo está, encharcado", lamenta. El problema principal, apunta, es estructural: «No está bien hecho, no tiene drenaje ni tiene salida de agua. Se atasca todo ahí y se queda completamente inundado».

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