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Menos de una decena de los 25 colegios de las comarcas mantiene la jornada partida

Los centros de Oca, O Foxo y Cabada Vázquez son los últimos en implantar la sesión continua | El de A Bandeira realizará una encuesta el día 4 de febrero | Los colegios públicos ofrecen comedor, la mayoría con cocina propia

Estudiantes y docentes del CEIP de A Bandeira, en una caminata solidaria. |  Bernabé/Javier Lalín

Estudiantes y docentes del CEIP de A Bandeira, en una caminata solidaria. | Bernabé/Javier Lalín

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Lalín

De los 25 centros educativos de infantil y primaria de las comarcas, solo nueve mantienen la jornada partida, de modo que después del comedor imparten una hora de clase. Hablamos, en Lalín, de los CEIP Vicente Arias de la Maza, en Vilatuxe y Varela Buxán, de Cercio. A ellos se suma el colegio Pío Cabanillas Gallas, de Dozón, el de Agolada, el CPI de Rodeiro, el Ramón de Valenzuela, en A Bandeira (Silleda) y los dos de Vila de Cruces: Nosa Señora da Piedade, en el casco urbano, y el CEIP Cerdeiriñas, de Piloño. En la comarca de Tabeirós-Montes, el CPR Lourdes, de A Estrada, es el único que mantiene la jornada lectiva partida.

En el municipio estradense, ya en el curso 2023-2024 y con el apoyo del 75% de las familias, el CEIP Cabada Vázquez se pasó a la jornada continua, de modo que una vez rematado el comedor, los niños pueden regresar a sus casas o permanecer en el centro para favorecer la conciliación de sus progenitores, pero realizando actividades extraescolares, usando la biblioteca o en sesiones de ocio, igual que ocurre en los colegios que llevan ya años con jornada continua. Oca, también en A Estrada, implantó la jornada única en el curso 2021-2022. O Foxo esperó al curso 2024-2025 y obtuvo, para este cambio, una amplia representación de las familias.

Desde mediados de esta semana y hasta el martes 20, el CEIP de A Bandeira mantiene abierta la consulta del censo de las personas que pueden votar el próximo 4 de febrero (de 9.20 a 18.20 horas) para decidir si el curso que viene se implanta o no la jornada única. En la actualidad, las clases son de octubre a mayo de 9.20 a 16.10 horas (con el comedor de 13.50 a 15.20 horas), salvo los viernes, que se imparten de 9.20 a 13.00, para entrar al comedor hasta las 14.00. En septiembre y junio se mantiene el comedor (de 14.30 a 15.40), y las clases arrancan a las 9.40. Esos dos meses no hay actividades después de la comida.

Aprobación por mayoría

Para que un centro pase de jornada partida a sesión única matutina o mixta, tiene que haber una demanda por parte de la comunidad educativa (con una encuesta entre los padres y madres, así como entre el claustro). El consejo escolar debe aprobar por mayoría la propuesta e incluir un plan de actividades extraescolares. Si Inspección educativa provincial resuelve de forma favorable, esta jornada continua debe mantenerse al menos durante tres años.

Así, por ejemplo, en el casco urbano de Lalín el CEIP Xesús Golmar aprobó en 2022 la jornada única, a demanda de los padres. Antaño, para cubrir las horas lectivas (los estudiantes entraban más tarde que en el Manuel Rivero) había un día clase por la tarde. Desde entonces, la ANPA se encarga de las actividades extraescolares tras el comedor, y la biblioteca también está abierta hasta las 18.00 horas. Sí hubo centros que sondearon a las familias para cambiar el horario escolar, pero no fraguó entre los progenitores. Ocurrió en Dozón, a propuesta de los docentes, y también en Vilatuxe, donde una gran mayoría del censo de las familias ni siquiera acudió a votar. En ocasiones, cambiar la jornada lectiva a una sesión continua también implica modificar el horario del transporte escolar, lo que supone un inconveniente para la empresa que cubre las rutas de varios centros.

Para conciliar los progenitores pueden echar mano de extraescolares por la tarde, y por la mañana hay servicios en los propios centros que también atienden a los niños y niñas antes del comienzo de la clase. El comedor es otro de los reclamos a la hora de aumentar la matrícula. En los centros públicos suele ser de gestión directa, con cocina y personal propio. En centros concertados como el Scientia School de Lalín, el María Inmaculada de Silleda o el CPR de Lourdes, de A Estrada, se carece del servicio, según datos de la Consellería de Educación.

¿Cuál de las opciones es mejor?

La web exitoeducativo.net esgrime que la jornada partida permite una mejor distribución del tiempo, de modo que el alumnado se fatiga menos y puede «digerir» mejor a lo largo del día todo lo que ha aprendido, sobre todo entre los más jóvenes. Y es que en las etapas de Infantil y Primaria existe menos atención a primera hora de la mañana, mientras que en la adolescencia (con patrones de sueño diferentes) ese cansancio sobreviene después de comer. Pero desde el sindicato ANPE, cuando la comunidad de Madrid anunció en 2024 su intención de volver a la jornada partida, se señala que el tener clases por la mañana y por la tarde es más exigente para los propios docentes, pero también para los estudiantes que, con la jornada única, tendrán la tarde libre para realizar otras actividades.

La jornada continua, que ha ido ganando terreno desde la pandemia porque reduce el contacto entre la comunidad educativa, tampoco ha demostrado que mejore los efectos académicos, según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid.

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