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La realidad demográfica de las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes: 12.000 vecinos menos en los últimos 25 años

Cinco de los ocho municipios perdieron más del 30% de su censo en este período y solo Lalín ganó residentes

Vila de Cruces bajó de la barrera de los 5.000, Dozón tiene menos de un millar y los 3.000 de Forcarei, en riesgo

Gente en la primera feria del año en Lalín, el pasado viernes.

Gente en la primera feria del año en Lalín, el pasado viernes. / Bernabé

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Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

Las recetas para amortiguar la crisis demográfica no han dado los resultados esperados y a pesar de el páramo demográfico en Galicia no es tan acusado como en otras comunidades autónomas, con decenas de municipios con poco más de un ciento de habitantes, el interior continúa perdiendo peso en favor de una costa atlántica que cada vez concentra más vecinos. En el último cuarto de siglo las comarcas perdieron 11.907 vecinos, que son 3.000 más que los que tiene Silleda, el tercer concello más habitado de Deza y Tabeirós-Montes. De los 74.608 vecinos que figuraban en los padrones municipales en el año 2000 se pasó a 62.773 y todo a pesar de los flujos de migración, pues de 805 extranjeros se pasó a cerca de 4.000.

Cinco de los ocho ayuntamientos del área perdieron en este tiempo más del 30 por ciento de sus vecinos, con casos alarmantes como Dozón (un 55% menos) o Rodeiro y Agolada, que rozaron el 50 por ciento. Solo Lalín ha sido capaz, con sus altibajos, de mantener e incluso incrementar ligeramente su volumen de habitantes.

Lalín

El último dato oficial, del pasado año, sitúa a la capital dezana en 20.292 habitantes, que son 123 más de los que tenía antes del cambio de siglo. El dinamismo económico de esta localidad elevó hasta 21.254 el censo municipal en 2009, cuando la crisis económica ya era una realidad, y a partir de entonces el cierre de empresas y la salida de vecinos hacia otros territorios lo colocó al borde del abismo: en 2015 salvó la barrera de los 20.000 habitantes por solo cinco. Desde entonces, sobre todo a partir de 2019, fue capaz mantenerse entre los concellos gallegos de primera categoría con un colchón de dos centenares de personas.

Silleda

El segundo concello más poblado de la comarca dezana cedió en estos cinco lustros cerca de 300 vecinos y su peor dato lo registró en 2015, con 8.772 empadronados. La capital de Tradeza inició en los últimos tiempos una ligera remontada con el objetivo de alcanzar los 9.000 residentes, algo que estuvo a punto de lograr en el último ejercicio, con 8.917 ciudadanos. El principal escollo al que se enfrenta es común con los demás concellos gallegos: un saldo vegetativo insoportable.

Vila de Cruces

En las 28 parroquias que conforman este municipio residen ya menos de 5.000 personas, dato que semanas atrás corroboraba el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que supone una pérdida de categoría que se traduce en un recorte del número de miembros de su corporación municipal para las próximas elecciones. En estos 25 años Vila de Cruces cedió el 31% de su censo o, lo que es lo mismo, pasó de 7.171 a 4.967 vecinos. En 2003 había bajado de la barrera de los 7.000 residentes y una década después, del umbral de los seis millares.

Rodeiro

De 4.355 a 2.232 habitantes. Esta es la realidad de Camba en este período, que se traduce en un descenso del 48 por ciento de su padrón. Si acortamos este espacio a los últimos cinco ejercicios, entre 2020 y 2025 perdió 161 censados.

Agolada

La gráfica de este municipio es semejante a la del de Rodeiro (un 49% menos), con una salvedad: entre 2023 y 2024 ganó cerca de una treintena de habitantes, pero fue solo fue un espejismo.

Dozón

Es uno de los municipios gallegos de menos de 1.000 habitantes, escenario al que llegó ya en 2024, cuando las estadísticas oficiales le otorgaron 985 ciudadanos, 24 más que los que conserva ahora. Hace 25 años contaba con 2.174, casi los mismos que tiene ahora Agolada.

A Estrada

La capital de Tabeirós fue históricamente el concello más poblado de las dos comarcas hasta que en diciembre de 2022 se producía el sorpaso de Lalín. En términos porcentuales la regresión no es tan acusada como en otros ayuntamientos de la zona [su censo se redujo en menos del 10%], con 2.205 estradenses menos sobre los 22.317 que tenía en el año 2000, para siete ejercicios después caer por debajo de los 22.000. En 2023 atravesó el momento más delicado al salvar la categoría por solo 81 personas.

Forcarei

El municipio de Montes muestra una gráfica semejante a la de Vila de Cruces, aunque su caída demográfica es más acusada, una vez que su censo cayó un 37 por ciento, desde 4.889 a 3.067 ciudadanos. Solo un milagro, teniendo en cuenta su saldo entre nacimientos y decesos, lo librará de bajar de los 3.000 en el próximo estudio oficial.

En un contexto global, el último dato, referido a 2024, cifra en 314 los nacimientos en los ocho municipios, mientras que los fallecimientos ascendieron a 890; es decir, el saldo vegetativo fue negativo en cerca de 600 personas.

El asentamiento de extranjeros es clave para detener esta sangría: de 800 a cerca de 4.000

Las comarcas tendrían casi 4.000 habitantes menos si descontamos los extranjeros que residen actualmente en alguno de los ocho municipios. Estamos hablando de individuos de nacionalidad extranjera, pues el censo de personas con documentación española aunque nacidas en el extranjero que viven en Deza y Tabeirós-Montes es mucho mayor.

Estos exactamente 3.961 extranjeros que constan en el último informe estadístico, correspondiente al año que acaba de cerrarse, son cinco veces más de los que había en el año 2001, cuando se contabilizaban 805. La distribución de residentes extranjeros por municipios entonces era la siguiente: Lalín (307), Silleda (167), Vila de Cruces (31), Rodeiro (20), Agolada (17), Dozón (15), A Estrada (199) y 49 en Forcarei.

Solo la crisis económica de 2008 frenó el goteo constante de asentamientos de foráneos en las comarcas, fenómeno que comenzó a recuperarse poco después, con Lalín en gran medida como el municipio más receptor, hasta el punto que en la cabecera comarcal dezana residen ya 1.881 foráneos y son esenciales para el funcionamiento estructural de este municipio pese a que su inserción en el mercado laboral continúa siendo moderada, como en otros lugares de Galicia.

Otros 706 viven en Silleda, 243 en Vila de Cruces, 153 en Rodeiro, 94 en Agolada y 23 en Dozón. En A Estrada constan exactamente 786 y los restantes 75 corresponden al término municipal de Forcarei.

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