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Pontiñas, 25 años de bienvenidas

Un cuarto de siglo de hospitalidad y servicio. El Hotel Pontiñas de Lalín conmemora su 25º aniversario como un referente adaptado a los nuevos tiempos sin perder su esencia familiar y su arraigo local.

Juan Carlos Cortizo y Pilar Framiñán flanqueados por los fundadores Álvaro Otero y Manuel Framiñán junto a sus esposas. |  Bernabé

Juan Carlos Cortizo y Pilar Framiñán flanqueados por los fundadores Álvaro Otero y Manuel Framiñán junto a sus esposas. | Bernabé

Lalín

Desde sus inicios como una apuesta valiente en el panorama hostelero de la comarca de Deza, hasta su consolidación como un referente de hospitalidad y servicio, el Hotel Pontiñas celebró el pasado lunes sus bodas de plata. Veinticinco años dan para mucho desde aquel lejano 8 de diciembre del año 2000: miles de huéspedes, innumerables eventos y la evolución de un negocio familiar que se ha convertido en parte indisociable de la identidad de Lalín. Álvaro Otero y Manuel Framiñán pusieron en marcha un establecimiento que desde hace 23 años coordina con éxito Juan Carlos Cortizo junto a su esposa Pilar Framiñán y el resto de una plantilla de ocho empleados.

El Hotel Pontiñas no es el mismo que abrió sus puertas hace veinticinco años. Ha crecido, se ha modernizado y ha sabido surfear las olas de los cambios en las tendencias turísticas. Las instalaciones han sido renovadas en varias ocasiones para ofrecer el máximo confort, incorporando tecnologías y servicios que no existían en sus inicios. «Yo cuando llegué aquí aún tuve que hacerle cosas al hotel porque todavía estaba sin acabar. Tenía los extintores sin colocar, los números de las puertas sin poner y otros aspectos que eran necesarios para poder rematar el establecimiento», explica Cortizo. El hotel también es la sede del Motoclub Kilómetro Cero de Lalín, del que Cortizo es vicepresidente, y donde suelen compartir mesa y mantel el resto de integrantes de la entidad.

Un hotel es un crisol de historias. A lo largo de este cuarto de siglo, el Pontiñas ha sido testigo de celebraciones, el descanso de artistas que actuaban en la zona y el punto de encuentro de empresarios, entre otros. Una rápida ojeada a su libro de visitas da buena muestra de que el Hotel Pontiñas es conocido en muchas partes. En él nos encontramos con celebridades de la talla de Imanol Uribe , María Barranco o Clara Lago junto a otros como Óscar Pereiro, La Década Prodigiosa, SKA-P, La Kabra, Efecto Mariposa o Joao Cunha.

En este 25 aniversario, la sensación predominante es desde la gerencia de gratitud hacia los clientes, empleados y hacia el propio Lalín. Pero la vista ya está puesta en el futuro. El Hotel Pontiñas afronta los próximos años con el desafío de seguir siendo competitivo en un mercado turístico cada vez más digitalizado y exigente, sin perder esa «alma» que lo ha caracterizado durante su primer cuarto de siglo. Y todo ello sin perder de vista a una variada clientela que busca pensión completa llegando desde lugares muy remotos. «Tenemos clientes de verano que llevan años pernoctando en nuestro hotel, gente que reserva de un año para otro. También clientela procedente de Andorra, Sevilla y otros puntos de España. De Andorra, en concreto, tengo unos clientes fijos que vienen todos los años y que estarán pronto porque quieren ir a la Feira do Cocido», explica Juan Carlos Cortizo. El hotel ha participado activamente en la vida cultural y social de Lalín, colaborando con eventos de todo tipo y fomentando el turismo en la comarca dezana, consolidándose como un agente dinamizador de la economía sobre todo lalinense. Algo que seguirá sucediendo de ahora en adelante tal y como subrayan desde el establecimiento.

La ubicación geográfica de un municipio como Lalín es un factor que establecimientos como el Hotel Pontiñas han sabido rentabilizar. En este sentido, Juan Carlos Cortizo indica que «tenemos la ventaja que desde Lalín, que está en el centro de Galicia, los clientes se desplazan por las cuatro provincias. Las mejores fechas suelen coincidir con el verano. De todas formas, hay que decir que durante el resto del año estamos casi siempre completos. Funcionamos bastante bien. Tenemos a muchos viajantes, grupos de peregrinos que hacen el Camino de Santiago, como una gente que llega desde Murcia desde hace años y se quedan durante una semana completa. Y en la Feira do Cocido estamos a tope y en Fin de Año también hace tiempo que cerré las reservas porque estamos completos».

Las bodas de plata del Hotel Pontiñas no son sólo la celebración de un negocio exitoso, sino la de un punto de encuentro, un generador de empleo y un testigo inmutable de la historia reciente de Lalín. El lunes unos pinchos entre amigos formalizaron el homenaje.

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