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Lo que nos hace odiar la Navidad

La terapeuta familiar y experta en duelo Pilar Rey Suárez impartirá el próximo martes 9 de diciembre un taller gratuito en el MOME de A Estrada para ayudar a sobrellevar la pérdida de familiares o seres queridos en una época en la que todo el imaginario y simbolismo gira en torno al reencuentro y la presencia.

La terapeuta experta en duelo Pilar Rey Suárez.

La terapeuta experta en duelo Pilar Rey Suárez.

A Estrada

Si pensamos en la Navidad enseguida viene a nuestra mente un imaginario cargado de postales felices. Familias en torno a una gran mesa se reúnen para cenar o comer, amigos que vuelven a verse después de meses, o incluso años sin hacerlo, abrazos, risas, cánticos, el barullo de las conversaciones solapándose en un mismo salón. Sin embargo, no todos viven esta realidad. Para muchos, las Navidades son especialmente dolorosas, ya que llegan como un recuerdo atroz de la ausencia de aquellos que aman y ya no están.

El duelo es un recorrido largo, en el que echar de menos se vuelve un ejercicio rutinario, aunque existen fechas en las cuales la falta se hace mucho más notable, y si bien a veces intentamos escurrir el bulto, lo cierto es que ese dolor sigue ahí, es compartido, y la mejor forma de sobrellevarlo reside precisamente en dejar de sufrirlo en silencio.

La terapeuta de duelo ourensana Pilar Rey Suárez es una de las pocas especialistas en esta rama en toda España. A su consulta en la capital ourensana llegan cada día personas que buscan orientarse en el laberinto de gestionar la pérdida. Por eso, conoce de primera mano cómo la llegada de diciembre afecta a aquellos que lidian con la muerte de seres queridos, y el próximo martes día 9 profundizará en esta materia a través de un taller gratuito en el MOME, a partir de las 16.30 horas.

La actividad, organizada por el Concello de A Estrada, busca crear un espacio para ayudar a aquellos que atraviesan una situación de pérdida a afrontar la llegada de fechas tan señaladas, familiares y emotivas como son las Navidades, pero Rey afirma que esta clase de iniciativas son necesarias y útiles para toda la sociedad como conjunto.

«Falta mucha concienciación y educación en esta materia. Durante esta época todos los mensajes que llegan son de reuniones familiares, de reencuentros, de alegría, y a veces no pensamos en la realidad que están viviendo aquellos con los que hablamos. Desde que me dedico a esto he aprendido a tener estas cuestiones más en cuenta y no caer tanto en la efusividad, pero en general, no es habitual pensarlo», señala la terapeuta ourensana, que añade: «A veces basta con un abrazo, o un gesto de cariño, la gente que se encuentra en su estado de mayor vulnerabilidad es mucho más sensible a las cosas, y se da cuenta de hasta el más mínimo detalle».

La Navidad y la muerte son dos cosas inevitables. A menos que uno huya a otra ubicación geográfica a la que no haya llegado esta celebración, lo cual hoy en día resulta prácticamente imposible, la simbología y el imaginario de estas fechas siempre reforzarán el sentimiento de la pérdida, simplemente porque se revaloriza la unión, la compañía, la familia... Por esto, la mejor forma de sobrevivir a las primeras fiestas sin un ser querido es construir una nueva forma de vivir la época navideña.

«Esta es una de las cuestiones en las que me gustaría centrarme el próximo martes. Mi intención es compartir una serie de pautas para poder hacer de esta una etapa más llevadera», afirma Rey Suárez, que sin adelantar mucho continúa: «Una de las cosas que recomiendo es, por ejemplo, antes de la reunión familiar por Nochebuena o Navidad, juntarse y compartir recuerdos sobre la persona que no esté presente, o sensaciones de cara a la cita. Todos deben de participar, también los más pequeños, que además suelen tener muchas ideas para recordar de forma bonita a los que ya no están».

Y es que la muerte, sea en estas vacaciones o en cualquier época del año, sigue siendo tabú. Muchas veces tenemos la sensación de que si compartimos nuestra tristeza enturbiamos el humor o el estado de ánimo de aquellos que nos acompañan, cuando en realidad seguramente estén librando su propia batalla en silencio. Así es que Pilar incide en la importancia de compartir la carga del duelo, de no taparla y silenciarla, sino ponerla en común, reconocerla y convivir con ella. «Todos sienten ese nudo en la garganta al sentarse a cenar y ver una silla vacía, no se trata de volver del baño con los ojos rojos y decir que no pasa nada, sino de entender que desde el más mayor al más pequeño en esa reunión están pasando lo mismo, y de no tener que hacerlo solo», insiste.

Manual básico

Galicia, especialmente en áreas rurales, siempre ha naturalizado la muerte. Al fin y al cabo, es ineludible. No obstante, de un tiempo a esta parte se ha ido convirtiendo en un tema incómodo, evitado y cargado de tabús. Eso ha generado que cuando sucede, no sepamos cómo enfrentarnos a ella, por lo que Pilar Rey considera importantísimo contar con unas nociones básicas. «Habría que empezar desde la escuela. La muerte es algo de lo que no se habla, a mí me llama gente preguntando incluso cómo comunicarlo a otros familiares o a niños», dice la terapeuta, y continúa: «Cuando recibes una noticia así tu cabeza está en estado de shock y no reacciona como lo haría en circunstancias normales. Mientras que si contásemos con unas nociones básicas para lidiar con esta clase de situaciones, sería mucho más sencillo».

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