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A Estrada lucha contra los elementos

La mudanza a los nuevos juzgados ha sido noticia en los últimos días en A Estrada después de las humedades y goteras con las que se abrió esta nueva instalación. No se trata sin embargo de un caso atípico en un municipio cuyas instalaciones dejan una larga lista de derrotas en la lucha contra el agua.

El pabellón Multiusos estuvo más de veinte años con numerosas goteras. |  Bernabé

El pabellón Multiusos estuvo más de veinte años con numerosas goteras. | Bernabé

A Estrada

A Estrada vivió esta semana una situación con reminiscencias del pasado. Los juzgados del casco urbano estradense comenzaron su traslado a su nueva y flamente sede unificada recién construida en la zona de A Baiuca. Lo que debía ser una jornada festiva con el estreno –esta vez de manera efectiva– de las nuevas instalaciones quedó sin embargo empañada por las goteras y humedades que había en el nuevo juzgado. A partir de ahí han comenzado las peticiones de explicaciones y responsabilidades, con la empresa responsable en el punto de mira. Esta por ver ahora hasta dónde llegarán estas responsabilidades y, lo que es más importante para usuarios y trabajadores de los juzgados, cuándo podrán disponer de unas instalaciones en plenas condiciones.

Esta situación puede parecer atípica teniendo en cuenta la importante inversión económica realizada para construir esos llamativos juzgados pero lo cierto es que, al menos en lo que A Estrada se refiere, no es algo nuevo. Echando al vista atrás no hay que irse muy lejos para encontrar casos muy similares, algunos de los cuales todavía a día de hoy arrastran problemas de filtraciones, humedades o goteras.

Lloviendo en el Novo Mercado.

Lloviendo en el Novo Mercado. / Cedida

Quizás uno de los más llamativos y sangrantes sea el del pabellón Multiusos –para muchos el anexo del Coto Ferreiro–. Fue un ambicioso proyecto que llevó a cabo el gobierno de Ramón Campos, pensado para ampliar las instalaciones deportivas y aumentar en espacio de exposición en la Fundación. Sin embargo, desde el primer día, las goteras tomaron el protagonismo. Y no fueron ni una ni dos, ni tampoco se encontraron soluciones rápidas. En realidad, hicieron falta más de 20 años para que se acabase con las goteras, concretamente con las reformas realizadas por el actual gobierno en verano del 2024. Durante todo este tiempo, los equipos estradenses tuvieron que convivir con las goteras, en muchas ocasiones dejando imágenes curiosas como tener que jugar rodeados de cubos y secando el suelo cada vez que se paraba en juego.

Una situación similar, aunque no tan drástica ni prolongada, se vivió en el Coto Ferreiro. En este caso fue el paso del tiempo el que deterioró la cubierta y propició la aparición de goteras sobre la pista. En las mismas obras realizadas en 2024 se quitaron las placas traslucidas del techo para solucionar el problema. Sin ir muy lejos encontramos el conocido popularmente como frontón, una instalación en la que, tras cerrarse y cubrirse, era imposible jugar si llovía. Los problemas se solucionaron años después cuando se habilitó como pista de pádel.

La Fundación, llena de agua. |  Bernabé

La Fundación, llena de agua. / Bernabé

También tirando de pabellónes pero en este caso en centros educativos, hay que señalar dos casos preocupantes. Uno estaría en el colegio de Oca, cuyo pabellón no reúne las condiciones mínimas desde su creación y en el que el agua entra por diferentes puntos y maneras. Otro sería el pabellón del Pérez Viondi, de nuevo una instalación que dio problemas desde el principio, en este caso por las filtraciones subterráneas desde la pista superior y desde el cercano pantano. Se intentaron realizar varios apaños pero ninguno consiguió frenar las filtraciones.

Goteras en el Juzgado número 2. |  Bernabé

Goteras en el Juzgado número 2. / Bernabé

Un caso que recuerda mucho al actual con los juzgados sería el del Novo Mercado, una instalación que tenía goteras desde el día mismo de su inauguración. Los problemas con el agua fueron una constante a partir de ese momento, condicionando la actividad en algunas de las salas interiores. Otra instalación que también tuvo que recibir una importante reforma fue la Fundación de Exposicións e Congresos, de nuevo con problemas de goteras y filtraciones casi desde su apertura hasta hace unos años, cuando se realizaron una obras que sin embargo se quedaron a medias. Se arregló el techo de los pabellones tres y cuatro pero no hubo fondos para el cinco, que sigue con goteras a día de hoy.

Secando goteras en el Coto Ferreiro. |  Bernabé

Secando goteras en el Coto Ferreiro. | Bernabé

En esta larga lista de instalaciones municipales con problemas con la lluvia y el agua incluimos dos casos curiosos. Por un lado, el propio consistorio, que registró goteras en alguno de sus departamentos después de la reforma que se realizó en su tejado. Por otro estaría otro juzgado, el Número 2. A lo largo de los últimos años los trabajadores de esta instalación ubicada por el MOME tuvieron que trabajar entre cubos y humedades cada que vez comenzaba la temporada de lluvia. Imaginen su sorpresa al encontrarse un escenario similar en los nuevos juzgados.

Por el camino dejamos otras instalaciones, como el conservatorio o el antiguo centro de salud, aunque la lista es ya suficientemente extensa como poder corroborar que A Estrada está perdiendo la lucha contra los elementos, y eso que la lluvia y las humedades, a estas alturas, ya no deberían pillarnos por sorpresa.

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