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El personal de la residencia pide una isla de colectores próxima al centro

Tras la reubicación de los puntos de recogida, el Concello suprimió el de la calle García Barros y ahora la plantilla debe caminar hasta la calle Padrón con bolsas de hasta 100 kilos

Miembros del personal de limpieza ante las instalaciones del centro.

Miembros del personal de limpieza ante las instalaciones del centro.

A Estrada

La gestión diaria de los residuos en la residencia pública de mayores de A Estrada ha generado preocupación entre el personal del centro. Cada jornada, los trabajadores deben trasladar varias veces al día grandes volúmenes de basura –incluidos pañales usados– hasta los contenedores municipales más cercanos, situados a 138 metros del edificio. Una distancia que, unida al peso y la frecuencia de los transportes, ha convertido la tarea en una fuente continua de molestias físicas y riesgos.

El traslado se realiza por el exterior del centro y requiere empujar o cargar bolsas voluminosas, en ocasiones de hasta 100 kilos, durante un trayecto largo y con desniveles. Según relatan empleados, esta operación se repite varias veces por turno y, en muchas ocasiones, la realiza una sola persona. En este sentido, la combinación de peso, distancia, repetición y esfuerzo físico podría suponer un riesgo para la plantilla.

A esto hay que sumar que gran parte de la carga transportada consiste, como se mencionaba anteriormente, en pañales usados, clasificados como residuos sanitarios no específicos. Según la normativa gallega, estos residuos deben gestionarse mediante un circuito interno definido, con contenedores cerrados, puntos de almacenamiento adecuados y transporte interno que evite riesgos higiénicos y contaminación cruzada. En total son 37 los internos en la residencia, a los que hay que añadir los usuarios que acuden cada día al centro social. Todo esto incrementa considerablemente el volumen de residuos generado, lo que evidencia la necesidad de contar con colectores próximos.

Por ello, miembros del equipo de limpieza y de cocina, que conforman más de una decena de empleados, piden al Concello que recupere la isla de colectores que hasta hace unas semanas se encontraba en la calle García Barros, a escasos pasos de las instalaciones. Para dar más impulso a esta demanda, no descartan recoger firmas e incluso realizar protestas ante la casa consistorial. Además, lamentan que también eliminasen el punto de la entrada del parking de la Avenida de Amérca, que aunque también implica desplazarse, les quedaría más cerca que el de la calle Padrón, a donde deben acudir actualmente.

Tras hablar con el Concello, la plantilla expone que el argumento del gobierno local es que el camión que realiza la recogida tiene dificultades para girar en la vía. No obstante, reiteran que durante años, hasta hace unas semanas, dichos problemas no existían, ya que la recogida se efectuaba sin incidencies y con la regularidad pautada.

Por su parte, desde el Consistorio explican: «Los contenedores se cambiaron porque el camión no puede girar en la calle Manuel García Barros, dado que ahora tiene carga lateral y tiene que cargar por el margen derecho». Aseguran que «ya se quedó dos veces atascado porque, a la dificultad de giro, hay que añadir cómo estén aparcados los demás vehículos». Asimismo, reiteran que «el cambio de ubicación responde a esta situación y a la necesidad de ordenar los contendores formando islas. Y en todo caso, se asume que el centro tiene un servicio de limpieza y tiene que gestionar sus residuos, ya que los contenedores están pensados para residuo doméstico».

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