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Canteras del Arenal: picando piedra desde 1962

La patronal dezana entrega hoy a la firma el Premio a la trayectoria empresarial 2025

Vista aérea de Canteras del Arenal en los años 80.

Vista aérea de Canteras del Arenal en los años 80. / Cedida

Ángel graña

Canteras del Arenal está hoy de enhorabuena. Durante la IX Xuntanza Empresarial de la Asociación de Empresarios de Deza (AED) la firma lalinense será distinguida con el Premio a la trayectoria empresarial después de haber superado el medio siglo de existencia.

Se trata del reconocimiento a una aventura empresarial que dio comienzo en la década de los 60. «Quien empezó fue mi suegro con los hijos y de casualidad porque donde hicieron la casa salía piedra y alguien empezó a comprársela» explica Román Pedreira, el tercer socio de la firma después de que Eugenio Batán y Amado Enríquez, sus cuñados, se liaran la manta a la cabeza para poner en marcha Canteras del Arenal.

Vista aérea de Canteras del 
Arenal en los años 80.  |  Cedida

Batán con un martillo mecánico. / Cedida

Conforme fueron pasando los años, los responsables de la empresa compraron maquinaria especializada iniciando su imparable crecimiento. «Fueron cada vez invirtiendo más de lo que ganaban contando con la ayuda de los bancos y de sus clientes porque oficialmente Canteras del Arenal cuenta desde 1974, que fue cuando yo empecé con ellos, pero la empresa ya venía de atrás», recuerda Pedreira. Por entonces, contaban con dos canteras, una en Lalín, donde todo empezó, y desde 1971 otra más en O Carrio. «Cuando hicimos la sociedad ya tenían las dos canteras», aclara Román Pedreira.

Canteras del Arenal: picando piedra desde 1962

Canteras del Arenal: picando piedra desde 1962

Una vez jubilados los tres responsables de las canteras, irrumpió una nueva generación que colocó la firma en lo más alto de un segmento empresarial en constante evolución partiendo del corazón de la comarca de Deza. «Por la distancia no se podía ir mucho más lejos y aparte había otras canteras en la zona. Tenías un territorio más restringido para vender; ahora hay menos canteras, pero con mejor calidad», asegura Román Pedreira.

Melide

1986 es un año clave para Canteras del Arenal, con la compra de una cantera rica en anfibolita situada en Melide. «Para la empresa supone todo porque es la cantera que realmente tiene los materiales que todo el mundo exige», puntualiza. Se trata de una de las mejores canteras de España en su categoría por el material que aporta. En especial, la anfibolita, un material muy cotidiano que se emplea en las capas de rodadura de las carreteras cuando necesitan ser asfaltadas. «En dureza estamos hablando de un material con una resistencia extraordinaria y que también ahora nos ayudó a poder vender incluso fuera de España», recuerda Román Pedreira. Y es que el nombre de Canteras del Arenal ya se conoce en lugares como Nueva Zelanda o México.

De arriba abajo: Eugenio Batán (izqda.) junto a dos empleados en los años 70, Batán con un martillo mecánico y entrada de Canteras del Arenal . |  Cedidas

De arriba abajo: Eugenio Batán (izqda.) junto a dos empleados en los años 70. / Cedida

Por último, el futuro de la empresa premiada hoy en Lalín está plenamente garantizado. Tal y como destaca Pedreira, «los hijos siempre estuvieron con nosotros y montaron una empresa paralela a la nuestra y son ellos los que la están llevando para complementar lo que teníamos nosotros. El futuro es bueno porque las dos empresas tienen mucha salida».

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