La superficie destinada a cultivo y prado cae en 1.800 hectáreas en cinco años
Detrás de esa pérdida están la falta de relevo generacional en el campo y la demora en las reordenaciones parcelarias | Sin embargo, aumenta los terrenos de masa forestal

Ensilado de hierba en una finca de Negreiros, en Silleda. / BERNABE/JAVIER LALIN

Un estudio del Foro Económico de Galicia indicaba meses atrás que Rodeiro y Lalín están entre los 15 municipios de la comunidad con más incorporaciones de gente joven al agro. Pero no es suficiente ni esto ni que los precios de las parcelas disponibles para arrendar en el Banco de Terras estén entre los más asequibles de la provincia, porque la zona nororiental de Pontevedra tiene una población cada vez más envejecida, el campo y la construcción son los sectores con menos relevo generacional y porque las parcelarias, en casos como tres de Agolada y la Rodeiro, tardan más de 20 años en hacerse realidad.
Por eso, entre los años 2018 y 2023 la superficie de cultivo y de prado en Deza y Tabeirós-Montes ha perdido 1.787 hectáreas, equivalentes a nada menos que 3.574 campos de fútbol. El cese de actividad en una explotación implica el abandono de esa tierra fértil, que a veces también queda sin trabajar por sus pequeñas dimensiones o porque tiene un acceso insuficiente para entrar con maquinaria grande. En cualquier caso, los ocho municipios pasan de 45.521 a 43.734 hectáreas de cultivos y prados, mientras su superficie forestal sube de las 86.307 a las 89.037, es decir, gana 2.730.
Lalín, Silleda y Vila de Cruces son los tres municipios de la comarca dezana que disponen de mayor superficie para sembrar cereales, forraje, productos de huerta, prado, viñedo y frutales (esta categoría no entra en la superficie forestal, que solo contempla la producción de madera). Lalín, en 2023 y según los datos que facilita el IGE, disponía de 12.053 hectáreas destinadas a estas labores, mientras que en 2018 eran 12.142. En Silleda la cifra actual, 6.792 hectáreas, también muestra un descenso, aunque más leve, en comparación con las 6.869 de un lustro atrás. En cuanto a Vila de Cruces, si sus terrenos de cultivo y de prados ocupaban en 2018 un total de 4.232 hectáreas, ahora se quedan en 4.168.
Tabeirós-Montes
Vemos que Lalín cedió 89 hectáreas de fincas de cultivo y de prados, mientras Silleda pierde 73 y Cruces, 64. Rodeiro, como decíamos antes, puede presumir de que la agroganadería es su principal pilar económico, pero no consigue mantenerse ajeno a esta caída: rebaja sus tierras en 70 hectáreas, casi tantas como Silleda, al pasar de las 6.044 a las 5.974.
Las cifras de Agolada y Dozón ya son bastante más modestas puesto que, al igual que Cruces, su sector primario está más orientado a la producción forestal. Agolada disponía en 2018 de 3.807 hectáreas para cultivos y zonas de pasto, pero en cinco años perdió 62 para quedarse en las 3.745. En cuanto a Dozón, el municipio más pequeño de Deza, deja de cultivar en 58 hectáreas, pasando de las 2.223 a las 2.165.
Ya en Tabeirós-Montes su cabecera comarcal, A Estrada, contabiliza en 2023 un suelo de cultivo que abarca las 7.056 hectáreas. Son 262 hectáreas menos que en 2018 y casi tantas como las que perdieron Lalín, Silleda, Cruces y Rodeiro juntos. Pero el peor dato está Forcarei: sus parcelas de cultivo y de pasto llegaban en 2018 a las 2.942 hectáreas, pero cinco años después se colocan en las 1.777. Son 1.165 menos. Es decir, 65 de cada 100 hectáreas de la zona que dejan de producir maíz, trigo o productos de huerta en la zona se asientan en terrenos de este municipio.
La producción de madera, vital en Agolada y Cruces
Días atrás y en una conversación informal sobre la borrasca Claudia, el alcalde de Vila de Cruces comentaba la suerte que había tenido el municipio el pasado verano, al no registrar incendios de la magnitud del de O Castro de Dozón o de O Sexo, en Agolada. Y no es para menos que se alegrase: la producción forestal de Vila de Cruces alcanza las 9.921 hectáreas, el doble de las que destina a cultivo y pastoreo. Eso sí, la cifra desciende en comparación con las 10.069 del año 2018.La superficie forestal tiene un peso levemente mayor en Agolada, con 9.932 hectáreas (el triple que las destinadas a cultivo, pero también por debajo de las 10.078 de un lustro atrás).
Agolada y Cruces son, junto a Lalín, los concellos dezanos de mayor producción de madera, y la cabecera encabeza el podio con comodidad, con sus 16.627 hectáreas (eran 16.762 en 2018). Más modestas son las cifras de Rodeiro, con 7.444 hectáreas (7.591), Silleda, con 7.302 (7.454) y Dozón, con 4.543 (4.704).Vemos que los seis municipios dezanos pierden producción forestal, aunque ésta siga sobrepasando los terrenos de cultivo. Sin embargo, tanto A Estrada como Forcarei mejoran sus cifras en los terrenos forestales: A Estrada pasa de las 18.097 a las 19.739 hectáreas (son 1.642 más) mientras Forcarei sube de las 11.552 a las 13.529, de modo que gana 1.977.
Esta subida en 2023 se debe a que se plantaron o se regeneraron parcelas con pinos mejorados genéticamente. La iniciativa parte de la Fundación Arume, que impulsó la instalación de campos de Pinus pinaster y pino radiata. Ambas se emplean en mobiliario y construcción, y la segunda es idónea además para fabricar papel y cartón.
Suscríbete para seguir leyendo
- El buque «Novaya Zemlya» descargará en Cuba tras el veto a hacerlo en España
- Quiebra la excontrata gallega de centros logísticos de grupo Inditex
- El ministerio niega la entrada a puerto al buque arrastrero «Novaya Zemlya»
- El Hotel Bahía logra el «OK» para su reforma: más de 5,4 millones de euros
- La copaternidad llega a Galicia: desconocidos que se hacen amigos para tener un hijo
- El juez ordena cerrar un piso turístico en Vigo por estar «prohibido» en los estatutos
- Punto y final a la burla de Cerdedo
- Davila 05/12/2025