Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los huevos se mantienen en la cesta básica de la compra a pesar de su encarecimiento

Montse Fernández, de Casa Xorxeira, confirma la tendencia: «Mis clientes prefieren seguir comprando productos de mejor calidad aunque salgan algo más caros» | En Artesa mantienen la docena a 4,80 euros un año después

Montse Fernández, con una clienta en su local Casa Xorxeira del Novo Mercado. |  S. P.

Montse Fernández, con una clienta en su local Casa Xorxeira del Novo Mercado. | S. P.

A Estrada

La escalada del precio del huevo, impulsada por los efectos de una gripe aviar que no da tregua y una demanda que sigue aumentando, ya se deja notar en los comercios de A Estrada, donde tenderos y clientes asumen su continuo encarecimiento como una realidad sostenida. En la mayor parte de locales, los productos camperos y ecológicos son los que más éxito tienen, donde los compradores priorizan la calidad del producto por encima del incremento del precio, algo que en ocasiones se traduce en subidas de más de un euro por docena respecto al año pasado.

En el Novo Mercado de A Estrada, la tienda Casa Xorxeira confirma esta tendencia. Su propietaria, Montse Fernández, explica que lleva «todo el año viendo cómo los precios aumentan progresivamente» y que en los últimos meses la subida es aún mayor. «Los huevos subieron más de un euro, 1,15 o 1,20 la docena, están casi a 5 euros, y seguirán subiendo. Hace poco estuve en Suiza y allí estaban a más de 6 euros, y pensaba que no sería raro verlos aquí también a ese precio dentro de poco», afirma.

Su clientela percibe todo esto, pero a pesar de todo, no renuncian al producto. Una consumidora habitual reconoce que lleva notando la subida desde hace tiempo, aunque continúa comprando con normalidad: «Sí, subió, pero como todo lo que es ganadería y agricultura. Yo siempre cojo ecológicos, aunque haya que medirse en otras cosas. Prefiero gastar más en comer proteínas, que aportan más al cuerpo, que no en hidratos de carbono vacíos o azúcares, por ejemplo». Ella explica que también combina estas compras en tiendas locales con huevos que obtiene en casas de familiares con gallinas, algo común en la zona, aunque asegura que prefiere la calidad del comercio de proximidad.

La tendera coincide en ese perfil de consumidor, donde en su establecimiento, afirma, «no se redujo la demanda. Mis clientes priorizan la alimentación. No miran tanto el precio como la calidad, y no compran productos peores solo por ser más baratos». Reconoce, sin embargo, que la situación afecta a los márgenes: «Nosotros mantenemos un porcentaje estable para cubrir costes. Pero si el producto nos llega más caro, el PVP tiene que subir».

Fernández y sus clientes lo que temen es que la tendencia no se frene. Las previsiones apuntan a que los precios continuarán al alza mientras no se estabilice la producción y se mantengan las restricciones derivadas de la gripe aviar. La tendera lo resume con contundencia: «Todo lo que suben, no lo bajan. Es como pasó con el aceite. Aunque más adelante baje unos céntimos, ya nunca volverá al precio que tenía antes»

Un año sin cambiar de precio

Por otro lado, en la tienda Artesa, local de alimentación cercano a la Alameda estradense, trabajan únicamente con los huevos camperos de la marca local Ovos de Volteiro, de San Julián de Vea. Estos mantienen prácticamente el mismo precio que hace un año, como indica Nieves, una de sus vendedoras: «A nosotros no nos lo subió hasta ahora. Mientras él no nos lo suba, nosotros vamos a seguir igual».

Un cliente compra Ovos de Volteiro en Artesa. |  Bernabé

Un cliente compra Ovos de Volteiro en Artesa. | Bernabé

Artesa abandonó hace tiempo la venta de huevos procedentes de grandes fábricas, donde los incrementos sí fueron más pronunciados. «Los industriales subieron muchísimo, llegando al punto en que casi estaban al precio de estos camperos, pero con mucha peor calidad», resume. Por eso la tienda decidió quedarse únicamente con el proveedor local, algo que no les funcionó nada mal, donde en ocasiones, a pesar del precio, llegan a «agotar las existencias».

Estos huevos camperos de Volteiro se mantienen desde hace meses en 4,80 euros la docena, un precio estable que sorprende a clientes que en ocasiones preguntan por la subida generalizada. «La gente protesta porque sube el precio, claro, pero sigue comprando igual, e incluso más, si ven que hay pocos. Y estos huevos también son mejores que los de casa porque están controlados y son camperos», explica Nieves.

La conclusión es: aunque el precio suba, el consumo de huevos no baja. «Es algo que se consume siempre, bajará la calidad del que se compra, pero es un alimento importante», recuerdan, una situación similar a la de productos como la carne o el pescado.

70 céntimos más en un año en la lonja de Silleda

En Galicia, los precios de referencia de determinados productos de alimentación los marca cada martes la Central Agropecuaria de Silleda. Esta situó recientemente los huevos XL en 3,83 euros la docena y los L en 3,32 euros, una subida de 70 céntimos respecto al precio de noviembre de 2024 para los primeros, y de casi 80 céntimos para los segundos, que hace un año costaban 2,54 euros la docena. Esta subida refleja un incremento del 22% en el precio de los huevos más grandes, y de hasta un 30% en los de talla L, tan solo en los últimos doce meses. Esto muestra una creciente subida que, como indicaban los comerciantes estradenses, parece no tener fin. Pese a todo, cada vez más clientes optan por dejar la producción casera de huevos, debido a la obligación de registrar las explotaciones domésticas o por miedo a no pasar los trámites de registro. Tanto comerciantes como consumidores no se muestran optimistas viendo la tendencia del mercado sobre un posible abaratamiento en un futuro próximo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents