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El cerdo celta de Camanzo cruza el charco

Fernando Calviño abre junto a Nando López Orixes Galegas, una carnicería que desde Boqueixón con pedidos de México y China

Inauguración de la carnicería en la aldea de Camporrapado.

Inauguración de la carnicería en la aldea de Camporrapado.

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Vila de Cruces

Embutidos de carne de cerdo celta (incluso sin gluten), chuletón de vaca madurada y, sobre todo, una política de producto de kilómetro cero son las bazas de Orixes Galegas, la carnicería con obrador propio que funciona desde este viernes en Camporrapado, en Boqueixón. Sus mentores son Fernando Calviño, de CMF Celtaporc, y Nando López, de Celtagal. Para Calviño, con una explotación en Camanzo en la que además cría bueyes, es un salto más en una empresa con presencia consolidada en varios certámenes. De la mano de otro emprendedor en Camanzo, Ramón Blanco, de Adegas Castrobrey, Orixes Galegas ya tiene pedidos de México y China. Ayer, acudieron a la inauguración los alcaldes de Cruces, Luis Taboada, y Boqueixón, Ovidio Rodeiro, el director xeral de Gandería, José Balseiros, y el director de Agacal, Martín Alemparte.

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