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Educación responde a las protestas de las Anpas: hay recursos suficientes

La Xunta recalca que la atención a alumnado con necesidades especiales es responsabilidad de todo el cuerpo docente y no solo de especialistas en Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje

Protestas en O Foxo reclamando un tutor para tercero de Primaria. |  Bernabé/ Javier Lalín

Protestas en O Foxo reclamando un tutor para tercero de Primaria. | Bernabé/ Javier Lalín

A Estrada

La Consellería de Educación defiende que en los centros educativos de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes «no faltan docentes» y que todos «cuentan con el profesorado necesario para atender al alumnado». Así lo afirma el departamento autonómico en respuesta a las denuncias de familias y comunidades educativas que en las últimas semanas han protestado por la falta de personal especializado en distintos colegios e institutos.

Según la Xunta, «todas las aulas cumplen con las ratios establecidas, incluso en muchos casos con menos alumnos que el máximo marcado por la normativa». Como ejemplo, la Consellería cita el CEIP Avelino Cachafeiro de Soutelo de Montes (Forcarei), donde «hay 16 alumnos de Infantil en dos aulas y otros 34 de Primaria en tres aulas», una distribución que, según el gobierno gallego, evidencia que no hay sobrecarga en las clases.

Educación subraya además que «la atención a la diversidad es una tarea colectiva del conjunto del profesorado, no acotada exclusivamente a los especialistas en Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL)». De este modo, los equipos docentes «deben organizarse para la atención y refuerzo en función de las necesidades» de cada centro, incluyendo al profesorado con horas disponibles para tareas de apoyo.

A pesar de esta versión oficial, la preocupación se mantiene entre familias, ANPAS y profesorado de varios centros de la zona, que alertan de la falta de especialistas, de refuerzos reducidos y del aumento de la carga de trabajo en tutores y orientadores.

En A Estrada, el CEIP Figueiroa es uno de los casos más señalados. La ANPA Picariños denuncia que solo hay dos docentes especializados y una orientadora para 90 alumnos con necesidades educativas especiales, cifra que consideran insuficiente. Las familias iniciaron una recogida de firmas y organizaron una concentración en octubre para exigir más recursos.

Desde la Xunta, sin embargo, destacan que el colegio «cuenta con un especialista en Pedagogía Terapéutica y otro en Audición y Lenguaje, que es el que le corresponde por número de alumnos». Añaden además que el centro ha sido «reforzado a través del Plan MEGA de mellora educativa con dos profesores a tiempo completo con perfil de especialista en Pedagogía Terapéutica que el centro puede emplear para dar más apoyos en el aula e incluso desdoblar grupos».

Como ejemplo, la Consellería apunta que «en primero de Primaria, con 49 alumnos, se han formado tres grupos, cuando por ratio podrían estar en dos».

En el CEIP O Foxo, las familias celebran la cobertura de la tutoría de tercero de Primaria, pero continúan reclamando una plaza fija de Educación Física, vacante desde la jubilación del anterior profesor. Desde la Consellería niegan que haya recortes y aseguran que «el centro cuenta con el mismo número de profesores que el curso pasado». Subrayan también que «este año tiene un docente especialista en Audición y Lenguaje a tiempo completo –cuando antes era compartido– y que el profesor de Educación Física solo acude cuatro horas semanales a otro centro, por lo que la carga lectiva está completamente cubierta».

El IES Manuel García Barros, también en A Estrada, afronta un curso complicado tras el aumento de más de cien alumnos por el cese de la ESO en el IES Antón Losada. Las familias denuncian ratios al límite y falta de atención psicopedagógica. Educación responde que «se cumple la ratio legal de 30 alumnos por aula» y que, precisamente para reforzar el centro, «este curso se incorporó un docente más a tiempo completo, pasando de 40 a 41».

En otros municipios de la comarca también se repiten los conflictos. En los CEIP de Soutelo de Montes y Cerdedo, las familias aseguran haber perdido este curso las plazas compartidas de PT y AL que tenían el año pasado. Denuncian que unos 90 alumnos se ven afectados, entre ellos menores con necesidades educativas especiales y alumnado extranjero con dificultades de idioma. La Consellería sostiene que, en el caso de Soutelo, «las ratios son reducidas y el profesorado disponible se ajusta a las necesidades reales del centro». Con todo, las asociaciones de padres ya han conseguido reunir cerca de 400 firmas, y han recurrido a medios de comunicación tanto escritos como radiofónicos. Ahora exploran la idea de convocar una concentración.

En Silleda, la ANPA Raparigos del CEIP Plurilingüe ha impulsado otra recogida de firmas. Aseguran que más de treinta estudiantes han perdido parte de las horas de apoyo de Audición y Lenguaje y de Pedagogía Terapéutica. Reclaman la restitución inmediata de estos recursos, alegando que su ausencia «vulnera el derecho a una educación inclusiva». No obstante, desde el departamento autonómico, insisten en que los apoyos se distribuyen según la demanda real de cada grupo y que los centros cuentan con margen organizativo suficiente para responder a las necesidades del alumnado.

El contraste entre la versión oficial y la percepción de las familias marca este primer trimestre de curso. Mientras para las ANPAs los recursos son insuficientes, para la Xunta la situación está controlada, y no constan carencias.

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