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La vivienda nueva supone menos del 10% de las transacciones de la última década

Representa 329 de las 3.467 operaciones en las comarcas entre 2014 y 2024l | Lalín capitaliza cuatro de cada diez ventas totales | En Rodeiro, Agolada y Forcarei solo hubo una transacción de hogares a estrenar y ninguna en Dozón

El edificio de la calle Álvaro Cunqueiro de Lalín sufrió un incendio en agosto.

El edificio de la calle Álvaro Cunqueiro de Lalín sufrió un incendio en agosto. / | A.L.V.

Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

En el año 2008, ya con la crisis inmobiliaria amenazando al sector del ladrillo, siete de cada diez viviendas que se comercializaron en las comarcas estaban a estrenar. El mercado de la vivienda nueva vivía todavía de las rentas de un desarrollo en casos desorbitado de promociones que en algunos concellos disparó el precio de los pisos. La ley de oferta y demanda imperó durante un tiempo y parecía que este dinamismo no iba a parar nunca, hasta que, como aconteció en España, la burbuja se desinfló y dejó numerosos bloques de pisos inacabados o con solo parte de su estructura.

Durante 2008 se formalizaron en las comarcas 667 compraventas, de las que 502 fueron bienes residenciales a estrenar (230 en Lalín, 116 en Silleda y 112 en a Estrada), aunque este escenario se fue desdibujando. Si tomamos como referencia los diez últimos años completos, entre 2014 y 2024 la vivienda nueva supone ya menos del 10% de las transacciones inmobiliarias en Deza y Tabeirós-Montes. En este amplio período de tiempo se cerraron un total de 3.467 ventas de bienes residenciales, de los que 329 eran hogares que no habían estado ocupados previamente, mientras que los restantes 3.138 corresponden al mercado de segunda mano. Ninguno de los ocho municipios de las comarcas alcanza ni de lejos los porcentajes de vivienda nueva de los años de mayor actividad para el sector inmobiliario, ni siquiera Lalín, territorio que ejerció como principal locomotora en el ladrillo.

La cabecera comarcal dezana se mantiene, con holgura, como el municipio con más ventas de viviendas si bien los números cayeron en picado en comparación con entonces. Básicamente porque el mercado del alquiler o la venta está prácticamente agotado. Y ello no se debe a que las más de 12.200 unidades residenciales estén ocupadas por inquilinos, sino que más de dos millares siguen desocupadas al tratarse de segundas residencias u hogares cuyos dueños no quieren alquilarlos. En esta década se vendieron en la capital dezana 1.502 viviendas, el 43 por ciento de todas las de las comarcas, pero menos del 15% eran nuevas. Con todo, esas 222 representan casi siete de cada diez del total del área. La proporción de hogares a estrenar en este período cae hasta el 7,6% en A Estrada, con 846 transacciones inmobiliarias, 65 de ellas de vivienda nueva. En Silleda la proporción apenas rebasa el 5%, con 31 transacciones entre un total de 570. En unos niveles semejantes se movió Vila de Cruces, municipio en el que se comercializaron 167 hogares en estos diez años, y solo 8 nuevos.

A partir de ahí nos encontramos con una realidad todavía más acusada que por ejemplo comparten los municipios de Rodeiro, Agolada y Forcarei, con una vivienda nueva en cada caso. En Camba las transacciones absolutas ascienden a 70, en Agolada fueron 127 y 167 en Forcarei. Por último, en Dozón los datos del ministerio indican que se hubo 18 compraventas de hogares, todos de segunda mano.

Vilariño exige que se anule la licencia al edificio de Cunqueiro

El BNG de Lalín critica que el gobierno local siga sin adoptar ninguna medida contra la Sareb sobre el edificio ruinoso de la calle Álvaro Cunqueiro, y pregunta por qué no se tramitó la declaración de caducidad de la licencia urbanística presentada por el grupo nacionalista hace ya más de seis meses.Alega su portavoz, Francisco Vilariño, que en octubre de 2024, había llevado a pleno una moción en la que reclamaba la declaración de caducidad de la licencia de la construcción inacabada e instaba a la Sareb a modificar su política de gestión de activos inmobiliarios, apostando por el aprovechamiento público de las viviendas y terrenos de los que es titular. El BNG advertía de que no es admisible que estos inmuebles se destinen a subastas dirigidas a fondos de inversión, ajenos al interés público.La moción fue rechazada por los votos del PP , pero el BNG presentó una solicitud formal para que se declararse la caducidad de la licencia del edificio. Vlariño recuerda que, en julio, el alcalde José Crespo, dijo que daría un ultimátum a la Sareb, y que, de no vender el inmueble, deberían regalarlo a la Xunta o al Concello, llegando a afirmar que, en caso contrario, caducaría la licencia y ordenaría su demolición. Vilariño recuerda que el edificio sufrió en agosto un incendio, que pudo agravar su deterioro estructural.

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