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El gerente del Sergas pasará revista a los dos centros de salud de Vila de Cruces

El BNG lleva al Parlamento los problemas de humedades y de seguridad en el del casco urbano

Los vecinos de Merza temen quedarse sin médico cuando se jubile el actual

Ariadna Fernández, durante su intervención.

Ariadna Fernández, durante su intervención. / Cedida

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Vila de Cruces

El gerente del Sergas, José Ramón Parada, se comprometió este jueves a visitar el centro de salud del casco urbano de Vila de Cruces, así como el consultorio de Merza, para trasladar las demandas del personal a los técnicos y a los responsables de atención primaria del área sanitaria de Santiago y Barbanza.

Parada anunció su próxima visita durante la celebración de la Comisión de Sanidade, Política Social e Emprego del Parlamento, en la que la diputada Ariadna Fernández, del BNG, mostró varias fotografías del mal estado en que se encuentran las dos salas de consulta.

En el caso del centro médico del casco urbano, «hay goteras, humedades, moho, suelos levantados y problemas de seguridad tanto en el interior como en el exterior del edificio». Como llueve dentro, el personal tiene que echar mano de cubos para recoger el agua, como ya ocurrió el año pasado en el consultorio de A Bandeira por culpa de un canalón atascado–. «No es un lugar digno para atender a niños y niñas, personas mayores o enfermos crónicos», apuntó la parlamentaria.

Remarcó que la Xunta «lleva años desatendiéndose de la sanidad en el rural y solo se acuerda de los municipios del interior en periodo electoral». Insistió en la urgencia de reparar estos desperfectos y de acometer otras obras como una nueva sala de urgencias «más amplia y funcional» mediante la unión de la actual sala de urgencias y la antigua zona destinada a archivo. Solicitó además un carro específico para paradas cardíacas y la humanización de la sala de espera de pediatría, incorporando en este punto un cambiador en los aseos.

Estas reformas «garantizarán un mínimo de calidad en la atención y unas condiciones dignas para el personal sanitario porque «cuando los médicos y el resto de la plantilla no quiere venir o se marcha en cuanto puede, es porque algo no se está haciendo bien». En este punto, Ariadna Fernández se hico eco de la preocupación de los usuarios del consultorio de Merza, por si una vez que se jubila el médico no se cubre la plaza.

Colaboración y competencia

A las propuestas de obra en el centro de Vila de Cruces, José Ramón Parada explicó que cualquier reforma tiene que ser mediante convenio, ya que la titularidad del inmueble está compartida entre la Xunta y el Concello. Añadió que desde el gobierno autonómico hay «una plena disposición al diálogo y a la cooperación institucional» y que el consultorio de Merza es de titularidad municipal, de modo que cualquier reparación compete al ejecutivo de Xuntos.

Eso sí, es el Sergas quien debe garantizar que los profesionales dispongan del equipamiento clínico necesario para su labor. Remarcó que todos los centros de la sanidad pública gallega se someten a revisiones periódicas.

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