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La población solo aumenta en Agolada, por tercer año, A Estrada y Cerdedo-Cotobade

Deza y Tabeirós-Montes pierden 63 habitantes en un año y quedan en 68.662 | Lalín baja después de dos años, pero sigue como concello más poblado | Dozón cae del millar, por lo que pasaría de 9 a 7 ediles en las elecciones

Gente en las fiestas de Agolada.

Gente en las fiestas de Agolada. / Bernabé/Javier Lalín

Xan Salgueiro

Xan Salgueiro

Lalín

Deza y Tabeirós-Terra de Montes agudizan su sangría demográfica, al ceder 63 vecinos durante 2023, de modo que la población a 1 de enero de este año era de 68.662 habitantes. Y eso que hay brotes verdes que contrarrestan esta tendencia: Agolada, que aumenta su padrón por tercer año consecutivo, A Estrada y Cerdedo-Cotobade. Los demás territorios retroceden, incluídos Lalín y Silleda, que llevaban dos años en positivo.

Lalín se mantiene entre la veintena de concellos de primera categoría, con un colchón de 277 empadronados. Según las cifras oficiales publicadas el viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuenta con 20.277 habitantes, cinco menos que un año antes.

Su descenso es mínimo y, de hecho, continúa por encima de A Estrada, pese a su crecimiento en 58 personas, hasta totalizar 20.139. El caso del concello de Tabeirós invierte la tendencia de las últimas décadas, que le acercaba peligrosamente a la temida barrera de los 20.000 habitantes y la consecuente pérdida de categoría municipal.

poblacion deza W

poblacion deza W / H. Barreiro

Igual que el concello de la capital dezana, tras dos años en positivo, Silleda también experimenta un retroceso mínimo –seis empadronados menos–y arroja 8.870 vecinos. Aunque es uno de los territorios de ambas comarcas que mejor ha capeado la crisis demográfica, lo cierto es que lleva tiempo intentando sin éxito alcanzar los 9.000 habitantes que llegaron a fijar como meta a consolidar sucesivos gobiernos municipales.

El otro territorio en positivo de la zona es Cerdedo-Cotobade, que inició este ejercicio con 5.705 residentes, lo que se traduce en un incremento de 18 con respecto a los que tenía un año antes; entonces había cedido una decena.

Vila de Cruces salva por solo 33 la barrera de los 5.000 empadronados, tras dejarse 49 durante el año pasado. En 2022 había sido capaz de cortar una larga sangría demográfica, al sumar 19 vecinos.

Forcarei es el que más retrocede en términos absolutos: 59 residentes menos, un 1,8%, la segunda mayor caída después de Dozón, pues ningún otro territorio llega al 1%. Además, el curso precedente había perdido otros ocho. Su padrón tiene ahora 3.127 personas.

Agolada es ahora el cuarto concello dezano en población, pues da el sorpasso al colidante Rodeiro. Sorprendentemente, el municipio agoladés crece por tercer año consecutivo y alcanza los 2.282 vecinos. Son 28 más que en 2023, año en que se había apuntado dos más, mientras que en 2022 habían sido 24. En suma, gana 54 empadronados en tres ejercicios.

Rodeiro vuelve a ser de los que más sufre y pierde 16 residentes, que se añaden a los 57 recortados un año antes. De este modo, su población queda en 2.244.

Tras años en el alambre, Dozón cae por debajo del millar de habitantes y queda en 985. En concreto, pierde 32 empadronados, esto es, un 3,1% de la población que tenía al inicio de 2023, cuando se había dejado otros once. Si no vuelve a rebasar los 1.000 habitantes, en las próximas elecciones municipales vería reducida su corporación de los nueve a siete concejales.

Más mujeres, con excepciones

En el global de las comarcas, como en el de Galicia y España, hay más población femenina (35.104) que masculina (33.558). Esto es así en cinco de los nueve concellos, fundamentalmente los más poblados. En cambio, en Vila de Cruces, Agolada, Rodeiro y Dozón son más hombres que mujeres.

A Estrada cede más de 1.000 vecinos en una década y Lalín es el único en positivo

Una comparación de la población actual con la de hace diez años revela la sangría demográfica que atraviesan Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Con la única excepción de Lalín, todos los demás municipios tienen ahora menos habitantes que en 2014. Entonces había 72.492 empadronados en los entonces diez concellos –con Cotobade, entonces aún no fusionado con Cerdedo–, es decir, 3.830 más que ahora, lo que se traduce en una caída del 5,2%.

Lalín contaba hace una década con 20.158 habitantes, cifra que, con altibajos en la serie anual, ha logrado incrementar en 119 desde entonces. En cambio, en el mismo tiempo, A Estrada ha perdido más de un millar de ciudadanos (1.058), pues en 2014 alcanzaba los 21.197. En bruto, le siguen Vila de Cruces, que se deja 643 vecinos (5.676 tenía en 2014); Forcarei, que estaba en 3.696, esto es, 569 más que ahora; y Rodeiro, que cede 506, pues partía con 2.752. Cerdedo y Cotobade totalizaban entonces por separado 6.187 habitantes (1.860 y 4.327, respectivamente) y, a pesar de la fusión, se han dejado por el camino 482. La pérdida es de 369 en el caso de Agolada, que tenía 2.651, y de 224 en Dozón (1.209). Por debajo del centenar (96) retrocede Silleda, entonces a las puertas de los 9.000 (8.966).

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