Un hogar en el que compartir libertad
Maite es madrileña. No tiene en su árbol genealógico raíces gallegas. Sin embargo, algo la guió hasta Forcarei. Asegura que la sensación de hogar es tan grande que no logra explicarla con palabras. En enero abrirá las puertas de su Fogar Ceibe a la primera experiencia local de coliving rural.

Maite Gómez Vicario, en su casa de Forcarei, que se prepara como Fogar Ceibe. / Bernabé/Javier Lalín

Algo guió sus pasos hasta Forcarei, aunque no sabe exactamente qué fue. Maite Gómez Vicario no tiene familia en este municipio de Terra de Montes. Por más que repase la ramas del árbol genealógico que conoce, ni siquiera llega a ningún pariente gallego. Sin embargo, la sensación de estar en casa que tiene en el lugar forcaricense de Loureiro no logra explicarla más que con el convencimiento de que su arraigo a este enclave lo lleva impreso en el ADN. En enero, esta emprendedora abrirá las puertas de su hogar como un espacio libre. Literalmente. «Fogar Ceibe» es el nombre que ha escogido para la primera experiencia de la zona en coliving rural.
La esencia de la apuesta de Maite, que recibió el pasado mes de mayo las llaves de la casa que compró en Loureiro, es crear «un espacio autosuficiente y soberano de producción de alimentos y acogida de personas, de recuperación de las memorias ancestrales de nuestros antepasados, que sabían vivir en harmonía con los ciclos de la naturaleza». La misión que esta madrileña atribuye a Fogar Ceibe es «vivir en comunidad, pero no en comuna, ni en lo que se entiende por comunidad». «Un espacio en el que cada uno tenga su zona de intimidad, pero con ciertos espacios compartidos. Parece una utopía pero cada vez se dan más estos sistemas de vivir en colaboración, en los que los dones y talentos de cada uno sean lo más importante a desarrollar», recalca, toda vez que insiste en que en este intercambio no tiene que estar fundamentado en el dinero como moneda de cambio.
Esta emprendedora –comenzó trabajando en Sanidad, después continuó por la rama de los Servicios Sociales, luego estuvo como reportera en México y se pasó a Educación– apura estas semanas las actuaciones necesarias para poner en enero dos de las habitaciones de su casa de Forcarei como espacio de coliving, principalmente pensando en personas que teletrabajen. El senderismo, termalismo o el regreso a la elaboración tradicional de los platos más típicos de la gastronomía gallega son algunas de las rutinas que podrían tener encaje en este hogar, cuyo principal lema es «la libertad de ser». «El valor más importante que tenemos es la libertad y en este espacio la gente puede ser lo que es», señala. De ahí que una concha de vieira sobre Ponte do Crego venga a simbolizar el camino sobre un emblema del patrimonio local. «Es camino a ti. Cuando tú regresas a ti, eres libre», subraya.
Creativa de nacimiento, Maite se guía por unos principios entre los que destaca el amor, la justicia, la libertad, la solidaridad, la paz, el respeto y la alegría de vivir. «Sigo sintiendo mi niña interior impulsándome a seguir creando y compartiendo otras formas de enfocar la vida», explica. Su filosofía vital le ha servido para reaccionar a muchos reveses de la vida, incluido un difícil diagnóstico que supo contradecir.
Un proyecto «del corazón»
«Este no es un proyecto de la mente. Es un proyecto del corazón», insiste Maite. Asegura que comenzó a fraguarse hace tiempo, pero ha tenido que ir guiándose por lo que sentía en cada momento y lugar, hasta terminar en esta aldea de Forcarei. Fue así cómo decidió dejar su trabajo como personal laboral fijo en la comunidad de Madrid e iniciar un camino que no sabía hasta dónde la llevaría. Creó un grupo de Whatsapp al que llamó «Comunidad» y en el que colocó como imagen un dibujo que ella misma había hecho, sin saber muy bien de dónde había llegado la inspiración. «Alguien me dijo: eso que has dibujado ya existe. En Galicia», narra. Llegó primero a Ourense y fue allí cuando un titular la sorprendió: «Los terrenos más baratos de Galicia están en Forcarei», recuerda. «Busqué y encontré esta casa. Nunca imaginé que ya estuviese todo armado. Fue todo fluido», explica.
El ejemplo emprendedor de Maite Gómez Vicario fue el escogido ayer por Igualdade e Mulleres de A Estrada para conmemorar el Día da Muller Emprendedora. La impulsora del primer modelo de coliving rural de la comarca compartió con las asistentes al acto celebrado en el MOME otro de los pilares de Fogar Ceibe: decir adiós al estrés. «Adiós al estrés jugando» es una apuesta de Maite, que confiesa que aprendió que las experiencias duras se pueden afrontar desde el dolor o desde la risa. «La vida la vivo jugando y siento que puedo transmitir eso», apunta. Quizás, para ser libres hay que aprender primero a reír completamente en libertad. Sin miedo.
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