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La nueva ambulancia con base en Lalín intervino en 184 operativos en sus primeros cuatro meses

La mitad de los servicios concluyeron con derivaciones al Clínico y tres de cada diez pacientes atendidos en casa quedaron en sus domicilios | Problemas de alteración de consciencia y mareos son las urgencias más comunes

Ursino Veloso y Jacobo Budiño, en el interior de la ambulancia de SVAE con base en Lalín.

Ursino Veloso y Jacobo Budiño, en el interior de la ambulancia de SVAE con base en Lalín. / | Bernabé

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Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

El pasado mes de junio comenzó a operar, con base en el centro de salud de Lalín, la primera Ambulancia de Soporte Vital Avanzado de Enfermería (SVAE) que opera fuera de las principales ciudades gallegas. Desde 2019, estas unidades de transporte sanitario urgente están presentes en Vigo, A Coruña, Pontevedra y Santiago de Compostela, sumándose ahora la de la cabecera comarcal, con servicio para todo el territorio dezano.

Entre el 1 de junio y el pasado 30 de septiembre esta ambulancia realizó un total de 184 servicios, de los que la mitad concluyeron con el traslado del paciente al Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS). Además, según los datos facilitados por el propio 061, hasta 55 asistencias corresponden a solicitudes de Atención Primaria. Este modelo de ambulancia está pensada para, en la medida de lo posible, minimizar la movilización de los equipos de atención primaria del centro de salud de referencia. La experiencia de las ciudades determina una resolución sus intervenciones de forma autónoma, sin necesidad de recursos medicalizados, que alcanza el 96% de los casos. Además, en lo que respecta al recurso dezano el tres de cada diez asistencias realizadas en domicilios finalizaron sin necesidad de desplazar al paciente, que permaneció en su casa.

Ursino Veloso es uno de los tres enfermeros con los que cuenta esta ambulancia de soporte avanzado, a los que se suman dos técnicos, que trabajan de 9.00 a 21.00 horas. A este profesional le sorprende el elevado número de intervenciones relacionadas con episodios cardíacos, no solo entre un segmento de la población de más edad. No obstante, por el momento quizá es pronto para establecer una estadística ajustada. Los números indican que los problemas derivados de la alteración de consciencia o mareos representan un importante porcentaje de los operativos, con 31 y 15 casos, respectivamente. Otros 18 fueron relacionados con caídas y 17 por disneas o disfagias. Ocho corresponden a accidentes de tráfico, los mismos que los vinculados con patologías del dolor, y nueve fueron episodios protagonizados por pacientes con problemas de tipo psiquiátrico o de conducta.

Veloso explica que además de atender a la comarca, la ambulancia puede desplazarse a otros territorios próximos que por isocronas sea conveniente, a criterio del médico de la central del 061. Así, se puede movilizar un recurso de soporte vital básico o avanzado como este. Las posibilidades que se manejan es que se desplace una unidad convencional o uno de soporte vital avanzado de enfermería (un técnico y un enfermero). En contacto con un médico, se decide si el paciente debe ser derivado a un hospital o, después de ser asistido, que permanezca en su casa. «También se puede decidir su traslado al hospital en una ambulancia de soporte básico para que nosotros quedemos disponibles por si aparece un caso más grave», comenta Veloso. Esta unidad está preparada para ser medicalizada «en cualquier momento» subiendo a bordo a un médico de un centro de salud.

Medios

«Está equipada como si fuese una UCI. Llevamos monitores desfibriladores manuales, respirador, bombas de perfusión, todo tipo de medicación para asistencia a pacientes críticos, manejo de vía aérea; el equipamiento está definido por un decreto estatal», subraya Ursino Veloso. «Este tipo de recurso en una zona rural siempre da mucho servicio a los pacientes graves», añade. Tanto si se trata de una salida domiciliaria como una intervención en la vía pública, la valoración del personal de enfermería es clave para determinar, siempre bajo la coordinación de la central, si es precisa una movilización o no. Por ejemplo, la central de coordinación recibe a través de estos profesionales los resultados de un electrocardiograma y toma una decisión, evitando así la Atención Primaria, pues si es oportuno su traslado al hospital ya viaja a bordo. «Cuando vamos a un sitio, al paciente se le somete a unas pruebas completas», manifiesta, y concluye: «en estos cuatro meses está demostrado que el recurso está siendo efectivo».

Una de las cuestiones más polémicas son los tiempos de respuesta. En este sentido dice que la percepción del herido suele ser distinta por cuestiones obvias. «Los recursos están siempre monitorizados mediante GPS y no podemos, por así decirlo, no salir; en el momento que nos activan, nos vamos en un tiempo máximo de tres minutos». Es habitual que los tiempos difieran y en ocasiones los familiares de un enfermo calculen que por ejemplo la ambulancia tardó 40 minutos en llegar a un domicilio, cuando en realidad el tiempo de respuesta fue de menos de un cuarto de hora. La dispersión y un ámbito territorial tan extenso provocan que haya asistencias a las que se pueda llegar en 5 minutos y en otras se tarde media hora. «Pero lo bueno es que ese paciente va a tener una asistencia de calidad», indica.

«Este medio para la comarca es, en mi opinión, un lujo. Hay que pensar que Lalín estaba del soporte vital avanzado terrestre a 40 minutos, tanto de Santiago como de Ourense, y los aéreos, en la misma isocrona, a unos 15», subraya Veloso, quien recuerda que esta ambulancia puede llegar a municipios limítrofes de otras provincias. Esta casuística ya se produjo, cuando esta unidad de SVAE se desplazó a Cea para atender un accidente de tráfico en la autovía. «Llegamos en 10 minutos», concreta.

Parto en la autopista

Los profesionales tienen un contacto directo con los pacientes y los familiares, sobre todo cuando se trata de visitas domiciliarias. Para Veloso, los ciudadanos están satisfechos con la calidad que presta este nuevo medio. «La percepción real que tenemos de la gente es que está encantada con el servicio. Nos pasa cuando después de dejar a un paciente en su casa tras ser atendido lo llamamos por teléfono para interesarnos por él, por su evolución. Pero habrá gente, que es entendible, que por cualquier detalle no les parezca un servicio satisfactorio, aunque yo estaría encantado de vivir en un concello que tuviese este servicio».

Jacobo Budiño, técnico natural de A Estrada, viajaba en la ambulancia que se detuvo en el área de servicio de la AP-53, en Silleda, donde una vecina de Rodeiro dio a luz a una niña. «No pensábamos que iba a ser tan inminente, pero el enfermero Isidoro Romero me mandó, me fui a la parte de atrás y con la médico, asistimos el parto y salió todo bien. El padre del bebé, que aguardaba en el Clínico, vio llegar a su recién nacido al hospital «y al principio no entendía nada», bromea.

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