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Las residencias, al borde el lleno: solo hay disponibles 20 de sus más de 700 plazas

Las tres de Lalín, las dos de Silleda, y las de Vila de Cruces y Rodeiro están al completo E A Estrada y Cerdedo-Cotobade son los únicos concellos con geriátricos de gestión pública

Un actividad reciente sobre alimentación saludable en la residencia As Dores de Lalín. |

Un actividad reciente sobre alimentación saludable en la residencia As Dores de Lalín. | / Cedida

Alfonso Loño

Alfonso Loño

lalín

Si hablamos de conciliación, lo primero que nos viene a la mente son las dificultades de las sociedades actuales para compatibilizar la atención a los hijos por parejas o en los núcleos familiares monoparentales con sus obligaciones laborales. El cuidado de los pequeños se dejó en muchos casos en manos de los abuelos, algo que todavía acontece, pero cuando los mayores comienzan a perder autonomía también es preciso que reciban una atención apropiada a sus circunstancias. El precio de una plaza privada en una residencia es para muchas familias un obstáculo y por eso muchos mayores permanecen en sus domicilios hasta el final de su etapa vital.

Con el envejecimiento de la población – en las comarcas el 30% de los vecinos tiene 65 años o más– entrar en una residencia es la solución más razonable para muchos mayores que, o bien no disponen de familiares para prestarles una atención permanente, o su situación clínica aconseje su ingreso en un geriátrico. Pues bien, en las comarcas funcionan una docena de centros residenciales para mayores que totalizan algo más de 700 plazas, claramente insuficientes para atender la demanda, de hecho en la mayoría de los concellos están a tope y según los datos oficiales de la consellería la oferta actual se limita a 20 plazas. En consecuencia, la lista de espera que tienen estos servicios, en su mayoría en manos de empresas privadas o de entidades sin ánimo de lucro, es muy extensa.

En Lalín funcionan las residencias As Dores, Domusvi y Santa Rita, todas con sus plazas ocupadas. La primera dispone de un máximo de 94, hasta 151 la segunda y una decena la tercera. As Dores cuenta con 49 plazas financiadas por la administración pública y otras 93 corresponden al complejo instalado cerca del Paseo do Pontiñas.

En Silleda son dos los centros autorizados: las gestionadas por la sociedad Coviastec (al lado del recinto ferial) y la que la firma Vitalar tiene en Ponte. Todas sus 59 y 18 plazas, respectivamente, están asignadas a una persona y ninguna corresponde a plazas financiadas.

Un total de 16 plazas de la residencia de mayores de Vila de Cruces gozan de estas bonificaciones para sus usuarios, con un tope de 49 plazas, y también a día de hoy no hay camas libres para acoger a internos. Una tiene, según el registro de la consellería, el complejo instalado en la parroquia rodeirense de Río, autorizado para un máximo de una docena de personas.

En A Estrada funcionan dos. Amboage, de iniciativa privada, tiene sus 120 plazas ocupadas (ninguna financiada) y la de titularidad autonómica dispone de diez libres del total de 40. Cinco hay libres en el complejo Nuestra Señora de los Dolores de Forcarei, con capacidad para 76 personas, y una en la vivienda Mamá Mela de Dúasigrexas, con una docena de camas autorizadas. En Cerdedo-Cotobade operan dos que totalizan 66 plazas, pero solo hay tres libres.

Por otro lado, la Xunta impulsa desde hace unos años las Casas do Maior. Son centros de atención diurna con un tope de cinco plazas. Funcionan en Agolada, Rodeiro y Dozón, pues la impulsada en la parroquia cruceña de Duxame cerró a finales del año pasado.

Financiación de la Xunta para el servicio en Dozón

El Consello da Xunta autorizaba a finales del mes pasado la firma de los convenios de colaboración con los 24 municipios que se benefician del plan de inversiones para fortalecer la red de centros para personas mayores. Entre estos ayuntamientos se encuentra Dozón, que recibirá 1,5 millones (750.000 en este 2024 y otros 750.000 en 2025) para construir una residencia para la tercera edad en una parcela anexa al consistorio, de más de 5.000 metros cuadrados de superficie, en el núcleo de O Castro. La previsión pasaba por firmar el convenio en lo que restaba del mes pasado o durante el presente. Hasta la fecha, el municipio de menor población de los seis dezanos solo cuenta con una Casa do Maior, en la antigua casa del médico.Según el convenio que firmará Dozón y los otros 23 municipios, las entidades locales tendrán que licitar y ejecutar las obras, y encargarse después de gestionar el funcionamiento del centro. En el caso de la este complejo asistencial se avanzó que estas instalaciones contarían con 25 plazas y el centro de día, con 20. El anteproyecto cifraba el coste del centro en 1.835.000 euros, por lo que el Concello debería asumir otros 335.000 euros de fondos propios.

Con el proyecto de Dozón en marcha Agolada es el único municipio de las comarcas que no dispone de residencia pues al menos Rodeiro cuenta con una en Río. Precisamente a principios de mes Fogar Enxebre cambiaba de gestores, con equipo encabezado por Emilia Varela Souto.

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