60 años ilustrando A Estrada

Fundada en 1964 por Manuel Rodríguez Picáns, la Librería Faro continúa siendo toda una referencia en la villa con su tercera generación al frente y después de pasar por tres ubicaciones

Beatriz Rodríguez y Jorge Couceiro, ayer, delante de su negocio.

Beatriz Rodríguez y Jorge Couceiro, ayer, delante de su negocio. / Bernabé/ Darian

ZOEL OTERO

Hay lugares cuyo impacto une a toda una comunidad de personas. Desde lugares por los que sí o sí tenemos que pasar todos alguna vez en nuestras vidas, como una escuela o un centro de salud, hasta edificios, monumentos y establecimientos a los que acudimos para algo en particular en nuestra vida diaria, y que acaban convirtiéndose en parte de nuestra identidad tanto a nivel personal como a nivel social.

Licencia de apertura (1964).

Licencia de apertura (1964). / ZOEL OTERO

En el caso de A Estrada, la Librería Faro es uno de estos lugares. Fundada en 1964 por Manuel Rodríguez Picáns, en cuya familia permanece a día de hoy la propiedad del local en su tercera generación, la Faro experimentó varios cambios de ubicación. Comenzó en la Rúa Peregrina, y posteriormente se trasladó al número 27 de la Calvo Sotelo, tras adquirir la Librería Artística. Desde 2018, la librería se encuentra más arriba en la misma calle, en el número 20. “Tuvimos algunos problemas económicos, y hubo que cambiar” cuenta Jorge Couceiro, que añade: “Además, el edificio del local en el que estábamos fue derribado para ampliar el Gadis, y el propietario nos dijo que teníamos que mudarnos”. Couceiro es trabajador de la librería y marido de Beatriz Rodríguez, hija de los que fueron durante buena parte de estos 60 años propietarios y gestores del local, José Ramón Rodríguez y María Teresa Torres (más conocidos como ”Pepe” y “Maruja Faro”). Actualmente, la gerencia la comparten Beatriz y sus hermanas Amparo, Montse y Paula.

A pesar de estos pequeños contratiempos, la Faro sigue en pie tras seis décadas, siendo uno de los comercios en activo más antiguos del municipio. ¿La clave para ello? “Trabajar mucho. Hay que estar muy encima del negocio, gestionar compras y ventas y sobre todo conocer y entender a tus clientes, y pedir aquellas cosas en las que puedan estar interesados”, cita Couceiro, como claves junto a la pasión por el libro y el negocio. Un negocio que es para él especial por su historia, tanto particular como general: “Es una librería que todo el mundo conoce, un lugar al que llevo acudiendo desde pequeño, y al que iba a comprar los libros gente que ya son abuelos además de sus nietos. Y cuando le das el libro a alguien, sobre todo cuando es uno que ha costado encontrar, es algo increíble”, indica.

Justo en este momento se une Rodríguez a la conversación, declarando que a lo largo de todo este tiempo, tanto como copropietaria como echando una mano a sus padres, lo que le motiva a continuar es el legado e historia: “Lo más especial es mantener el recuerdo de aquello por lo que lucharon mis padres. Y mientras podamos seguir trabajando y ayudando, nos gustaría mantener el legado”, declara.

Pero al igual que muchos otros campos, el de las librerías ha cambiado de manera significativa debido a la llegada de internet, y es que a establecimientos como la Faro se han unido páginas como Amazon o Casa del Libro, que han conseguido una importante cuota de mercado: “Esas plataformas tienen grandes herramientas para afianzar a sus clientes. Intentamos competir junto a la Federación de Libreros de España a través de cegal.com, y los resultados por ahora son esperanzadores”, indica Couceiro.

La librería también está presente en línea mediante sus diferentes cuentas de redes sociales y su página web, en la que venden tanto libros como papelería de todo tipo. Estas ventas son bastante inferiores a las del negocio físico, según cuentan Rodríguez y Couceiro, pero es la propia presencia en internet la que ayuda al negocio en esta área: “Ver que te modernizas ayuda. No hay datos para afirmar eso, pero estamos en la web con todostuslibros.com, redes sociales y demás para estar en todos lados y que a la gente le suene”, indican, declarando además la presencia en la plataforma de Cegal no solo da presencia en la red sino que permite ver lo que tienen en stock otras librerías en toda España: “es posible que algo que esté descatalogado lo tenga una librería de Mallorca, y que te lo pueda mandar. Y esto ayuda a fidelizar los clientes y que sigan comprando aquí.

Esperanza y ganas de trabajar

Pero, ya que hemos tocado el pasado y el presente, ¿cuál es el futuro de la Librería Faro? Couceiro es claro: “El futuro es trabajar mucho. Hay que irse modernizando, abarcando otros nichos de mercado e intentar fidelizar a la gente”. Tanto él como Rodríguez son también positivos en que haya un cambio social, que permita un regreso a una mayor presencia del papel en convivencia con el soporte digital: “ya hay algunos países que volvieron al libro de texto. Aquí la campaña de texto es muy importante para todo el año y se vio muy reducido, así que ahora apenas los hay”.

En cuanto al libro de lectura, ambos son positivos: “están aumentando los índices de lectura del libro de papel en la gente, así que la esperanza va por ahí. También hay que tener una gestión adecuada y que haya relevo generacional, que los que vienen por detrás sigan ayudando en esta aventura”, concluyen mirando a su hijo Andrés, presente también n la conversación.

Finalmente, el matrimonio quiso agradecer el apoyo a todos los clientes que alguna vez hayan decidido confiar en ellos para comprar sus libros, material escolar, colecciones, etc. Además, también dan crédito a todas sus empleadas tanto las tres actuales, Elena, Mavi y Sonia; como a todas aquellas que han contribuido a que la Faro sea tras todo este tiempo una institución tan querida por los estradenses.

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