Bronceado, pero... ¿a qué precio?

El coordinador del centro de salud estradense, Juan Sánchez, advierte de los peligros de no cuidarse la piel en las primeras exposiciones al sol durante la época estival

Usuarios descansan en el área recreativa del Areal de Berres.

Usuarios descansan en el área recreativa del Areal de Berres. / //Bernabé/ Cris M.V.

Aunque el sol y el calor se están haciendo de rogar, el verano está a la vuelta de la esquina. Durante la época estival la exposición solar aumenta, ya que es frecuente pasar horas en zonas de baño o espacios exteriores y la vestimenta suele ser más corta y descubierta. Sin embargo, la piel, el órgano que actúa como caparazón de nuestro cuerpo, sufre especialmente durante las primeras exposiciones, dado que se enfrenta a factores externos agresivos después de meses protegida. Por ello, es importante cuidarse, teniendo en cuenta todos los problemas que pueden desarrollarse a raíz de una falta de protección de la dermis en la época más calurosa y soleada del año. Para arrojar más luz sobre este asunto, el coordinador del centro de salud de A Estrada, Juan Sánchez, ahonda en las patologías más frecuentes derivadas de la exposición solar sin protección y ofrece una serie de consejos para evitarlas.

“Los problemas más comunes son las quemaduras, cuando la piel no está acostumbrada ala exposición al sol. Estas se manifiestan con el enrojecimiento de la piel e incluso la aparición de bochas, en los casos más severos”.

Asimismo, ahora que la belleza y la salud cutánea se han convertido en la prioridad de gran parte de la sociedad, Sánchez advierte que no protegerse la piel del sol puede generar un envejecimiento prematuro de esta: “La exposición excesiva al sol sin protección puede causar un envejecimiento acelerado de la piel, con la aparición de manchas, arrugas y pérdida de elasticidad”.

Con todo, existen dolencias de mayor gravedad y difícil reparación, como es el caso de la melasma. “Es una afección en la que aparecen manchas oscuras en la piel, especialmente en la cara” explica el facultativo, que va un paso más allá y alerta de que el peor de los casos es el cáncer de piel: “Una exposición prolongada al sol sin protección aumenta el riego de desarrollar diferentes tipos de cáncer de piel, como el carcinoma basocelular, el escamoso o el melanoma”.

En este sentido, el coordinador del servicio en A Estrada recalca que la aparición de estas patologías es más frecuente durante la primavera y principios de verano: “Las gente comienza a pasar más tiempo al aire libre y su piel no está adaptada aún a la exposición solar”. Por este motivo se deben reforzar las precauciones durante estos meses y estas primeras tomas de contacto.

Así, el médico de familia recomienda seguir las siguientes pautas para evitar posibles daños: “Usar protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior, renovándolo cada dos horas o después de nadar o sudar, usar sombreros de hala ancha, gafas de sol con protección UV y ropa que cubra la mayor parte de la piel, evitar las horas pico de sol entre las 10.00 y las 16.00 horas cuando los rayos UV son más frecuentes y buscar sombra y permanecer siempre que sea posible”.

Además de los problemas en la piel, la exposición excesiva al sol puede tener otras consecuencias negativas como deshidratación, golpe de calor o problemas oculares.

Los signos a los que prestar atención

Por otra parte, si bien es importante tomar precauciones para evitar perjuicios a la salud a causa de la exposición al sol, también se debe prestar atención a posibles signos de la piel que puedan indicar la aparición de patologías. De esta forma, el coordinador del centro de salud estradense, Juan Sánchez, aconseja examinar de frecuentemente la aparición de los siguientes signos: “Las personas deben estar atentas a cualquier cambio en su piel, especialmente nuevos crecimientos, cambios en lunares existentes (como cambios de color, forma, tamaño o borde), heridas que no cicatrizan o cualquier anomalía persistente”. “Es recomendable hacer autoexámenes regulares y consultar a un dermatólogo ante cualquier duda” recalca el facultativo. En esta época el bronceado y suele ser uno de los objetivos más buscados, pero este debe conseguirse de forma responsable y sin dejar de lado el cuidado del órgano más grande del cuerpo.

Suscríbete para seguir leyendo