La decisión de no exigir que se mantenga la farola en la Praza de Galicia causa las primeras ampollas

“No vamos a permitir que se remodele la Praza da Farola prescindiendo del elemento clave que da nombre al centro neurálgico de la villa”, dice el BNG | La primera farola se colocó a mediados del siglo XX y la actual en el año 1985

La farola original, colocada a mediados del siglo XX, empleando una columna conmemorativa de 1840, cuando se constituyó el ayuntamiento.

La farola original, colocada a mediados del siglo XX, empleando una columna conmemorativa de 1840, cuando se constituyó el ayuntamiento. / Fotos Antiguas A Estrada

Ana Cela

Ana Cela

¿Nostalgia o identidad? ¿O un poco de cada? La decisión del gobierno local de no exigir, en los pliegos para la adjudicación del proyecto que remodelará la Praza de Galicia, el mantenimiento de la mítica farola está levantando las primeras ampollas. Al margen de la acogida que esta resolución tiene entre los ciudadanos, los primeros en pronunciarse públicamente han sido los integrantes del grupo municipal del BNG, que se refirió al Partido Popular como “un Terminator” al que ve “empeñado en diseñar una villa sin alma”.

La decisión de no exigir que se mantenga la farola en la Praza de Galicia causa las primeras ampollas

Tampoco se exigirá recuperar la fuente, otro elemento que adornó esta plaza. / Fotos Antigas A Estrada

“Ya manifestamos en varias ocasiones nuestra posición contraria a la reforma de la Praza de Galicia, ya que entendemos que el actual aspecto tiene relativamente pocos años de construcción y en la villa hay otras calles y otros espacios que merecen también atención”, aclara en primer término el Bloque. Dicho esto, asegura que no tolerará “que se remodele la Praza da Farola” –nombre oficioso, aunque no sea el oficial– “prescindiendo del elemento clave que le dio nombre al centro neurálgico de la villa”. “Esto es inaceptable y pelearemos para que no se destruyan estas huellas históricas de la villa”, defienden los nacionalistas.

“El PP lleva años destruyendo el alma de nuestra villa. Eliminaron la antigua alameda para construir otra de cemento armado; quitaron la pérgola para dejarla tirada detrás de la Fundación de Exposicións; permitieron la demolición de la mayoría de los edificios que dotaban de carácter y belleza a nuestra villa, arrebatándole la singularidad que la hacían única”, remarcan desde el BNG, que se retrotrajo todavía más en el tiempo y aludió a la destrucción de la antigua plaza de abastos de piedra “para construir un mamotreto de hormigón y ladrillo, totalmente disfuncional”. “Muda el alcalde pero no mudan las políticas historicidas de un partido empeñado en destruir cualquier vestigio del pasado, de nuestra historia de nuestra tradición, que agacha sus decisiones en base a cuestiones técnicas”, sostienen.

La decisión de no exigir que se mantenga la farola en la Praza de Galicia causa las primeras ampollas

La farola actual cumplirá en 2025 cuatro décadas en este lugar. / Bernabé/Javier Lalín

En la calle hay opiniones para todos los gustos. Sin embargo, abundan los que se agarran a ese elemento del mobiliario urbano que –por extraño que pueda parecer a los foráneos– bautiza la plaza más emblemática de A Estrada. Y es que la actual Praza de Galicia ha tenido varias denominaciones a lo largo de su historia, pero ninguna ha sido tan usada como su nombre “oficioso”. Los estradenses siguen encontrándose en “A Farola”, sin utilizar el nombre oficial que le corresponde al corazón del casco urbano.

Sin embargo, el punto de luz que bautiza este espacio no es el que se instaló en este enclave originariamente. La farola que presidía años atrás esta plaza es la que hoy luce en un extremo de la Praza do Mercado. Inicialmente fue concebida como columna conmemorativa a la que, con posterioridad, se le dio un uso práctico, tal y como recuerda el historiador estradense Luis Ferro Pego en un artículo publicado en A Estrada. Miscelánea Histórica e Cultural. Corría el año 1840 cuando se resolvió en sesión municipal que el concello llevase el nombre de A Estrada. Recuerda Ferro Pego que fue en ese momento cuando se propuso que en el punto más céntrico del entonces pequeño lugar se erigiese un monumento dedicado a la Constitución del Estado. El monumento en cuestión fue esta columna, acompañada de una placa metálica con la inscripción Constitución: 1840, acompañada de un recuerdo a tres vecinos fusilados por los carlistas.

La decisión de no exigir que se mantenga la farola en la Praza de Galicia causa las primeras ampollas

La farola colocada frente al consistorio, que se retiró para colocar la fuente de luces. / Fotos Antigas A Estrada

Esta columna conmemorativa no se mantuvo allí mucho tiempo, ya que en 1859 se decidió retirar el monumento y trasladar la inscripción a la fachada del consistorio. La columna permaneció un siglo guardada, hasta que a mediados del siglo XX se acordó la pavimentación de la entonces Plaza del Generalísimo –antes Plaza Principal, después de Ramiro Ciorraga y de la República–, colocando en ella esta farola. Este elemento habría de competir por dar nombre a la plaza con el Generalísimo, saliendo la Farola victoriosa como nombre preferido por los estradenses.

Sin embargo, una reforma de este céntrico cruce de caminos en 1972 terminó retirando la farola para sustituirla por un templete desde el que se dirigía el tráfico. La pétrea columna encontró nuevo hogar en la actual Praza do Mercado.

Sin embargo, la farola se resistió a ser olvidada. Sería el alcalde Manuel Reimóndez Portela quien volviese a instalar una farola – ahora sí ya la actual– en esta plaza, que no ha abandonado su lugar emblemático desde 1985. Está claro que este elemento de cinco brazos, aunque de carácter ornamental, no tiene mayor singularidad. Sin embargo, la clave parece estar en el tiempo.

La nueva farola cumplirá el próximo año cuatro décadas presidiendo la Praza de Galicia. Es cierto que 40 anos no son muchos pero, suponiendo que la primera de las farolas se colocase en torno a los años 50, la Praza de Galicia podría llevar siendo popularmente A Farola unos 75 años, sin contar con los que estuvo la columna previa.

Tercera farola

Otra farola quizás menos conocida tuvo también marcado protagonismo en la historia de A Estrada. Presidía la actual Praza da Constitución, que se extiende a los pies de la casa consistorial. Sin embargo, este punto de luz se apartó para la construcción de la mítica fuente luminosa que hacía las veces de rotonda en esta parte de la villa. Fue también durante el mandato de Reimóndez Portela cuando esta farola regresa del almacén municipal en el que se encontrase para disfrutar de una segunda vida. En el año 1984, según relata Ferro Pego en el referido artículo, se la instaló en la Zona Deportiva, concretamente en la denominada Praza Hijos de la Estrada en Caracas, en la Rúa da Cultura

El gobierno local apuesta por conferir libertad a los profesionales que concurran al concurso para elaborar el proyecto que servirá de base para reformar la Praza de Galicia y hacerla peatonal, sin condicionar la actuación con la exigencia de mantener la farola ni de devolver a este espacio público la fuente que también le fue propio a este emblemático cruce de caminos en otro tiempo.