Cuando las señales son potestativas

El acceso de vehículos a la rúa dos Viños de Lalín con la calle cortada es una práctica habitual

Un turismo entra al Campo da Feira tras sortear la valla instalada al principio de la calle.   | // A.L.V.

Un turismo entra al Campo da Feira tras sortear la valla instalada al principio de la calle. | // A.L.V.

REDACCIÓN

El tramo de la calle Rosalía de Castro de Lalín en que funcionan numerosos negocios de hostelería se corta al tráfico los fines de semana para favorecer la actividad empresarial y permitir que los clientes paseen por este tramo de la conocida como rúa dos Viños sin tener que estar pendiente de la circulación de los vehículos.

El trasiego de coches, con la calle cerrada, es una constante y no precisamente son los propietarios de garajes con viviendas en esta zona. Tanto en la intersección de esta calle con Molinera como en el otro extremo, en el enlace con Fonte Sanguiña, el ayuntamiento coloca vayas con una señal de prohibición de acceso, que muchos conductores considera que son orientativas; es decir, que pasar hacia el aparcamiento del Campo da Feira Vello [existe un acceso por Fonte Sanguiña sin tener que invadir el tramo de calle] o directamente hacer gincana entre las mesas de los negocios no supone riesgo para el público. Cuando el tiempo acompaña las terrazas de abarrotan de clientes, familias en muchos casos con niños de corta edad que aprovechan el corte de la rúa para jugar. Ya hubo varios sustos. Como es inviable que un agente de la Policía Local se plante permanentemente en cada rúa de dirección prohibida, el cumplimiento de la ley y la urbanidad son las herramientas existentes para combatir estas peligrosas prácticas.