Una educación que emociona

El IES Antón Losada, en el programa Educación Responsable, que promueve la inteligencia emocional, social y creativa

La directora xeral de Ordenación e Innovación educativa visitó ayer el IES Antón Losada Diéguez para conocer su proyecto de cerca.

La directora xeral de Ordenación e Innovación educativa visitó ayer el IES Antón Losada Diéguez para conocer su proyecto de cerca. / Cedida

Ana Cela

Ana Cela

El IES Antón Losada Diéguez de A Estrada es uno de los centros gallegos que ha querido sumarse a una educación en la que la vertiente emocional, social y creativa tiene un peso específico en las aulas. Por ello, el instituto estradense recibió en la mañana de ayer la visita de la directora xeral de Ordenación e Innovación Educativa, Judith Fernández, al ser este uno de los centros educativos adheridos al programa Educación Responsable, creado por la Fundación Botín y ofertado desde la Consellería de Educación. La propuesta tiene ya un recorrido de más de una década y ha llegado a más de un centenar de centros, buscando contribuir al desarrollo integral del alumnado a través de la promoción de la inteligencia emocional, social y de la creatividad en el ámbito escolar.

El Losada Diéguez sigue las pautas de este programa desde el inicio del curso, si bien se trata de un proyecto pensado para ser desarrollado durante tres años, ofreciendo herramientas y recursos pensados para trabajar las competencias indicadas de un modo sistemático y continuado. El objetivo final es contribuir a que en estas aulas se formen personas más completas y preparadas para asumir los retos del siglo XXI, de manera que los estudiantes no solo vean mejoradas sus competencias, sino también su bienestar personal y social.

Diversos departamentos de este centro de A Estrada participan en este proyecto, que la directora xeral pudo conocer de primera mano a través de las conversaciones mantenidas con alumnos y profesorado. El IES Antón Losada trabaja el programa Educación Responsable a través de cinco bloques principales de intervención. El primero de ellos es el “banco de herramientas”, un listado de dinámicas y ejercicios que se desarrollan en clase con el alumnado para mejorar el desarrollo afectivo, cognitivo y social. El segundo se centra en la literatura, la emoción y la creatividad, buscando trabajar, a través de una selección de libros diversos, distintos aspectos, generando debates y conversaciones sobre las emociones.

ReflexArte es otro polo de acción. Varía cada año buscando una forma diferente de llevar las artes plásticas a las aulas. En este curso se propuso al alumnado llevar fotos familiares para hablar sobre ellas y realizar, después, el retrato de un habitante del plantea Tierra dentro de mil años, recreando también los sonidos que podría haber en su entorno. El instituto sumó al programa el Coro das Emocións –relaciona la música con las emociones y la creatividad– y el PlayingEmotions, que da una vuelta al mundo de los videojuegos para demostrar las posibilidades que tiene este lenguaje para despertar sensaciones y emociones. Los alumnos crearon una consola “retro” con mando de control que permite sentir las sensaciones de los salones de máquinas recreativas de los años 80 y 90.