“Comencé con dos cerdos para que me limpiasen el monte”
Fernando Calviño cría y ceba en Camanzo más de un centenar de cabezas de Porco Celta
Acaba de incorporar Ovella Galega

Fernando Calviño, junto a uno de los lotes de cebado de Porco Celta, en una de sus fincas de Camanzo. / Bernabé / Javier Lalín

De las contadas explotaciones de Porco Celta que hay en Deza, la de Fernando Calviño, CMF Celtaporc, es la más amplia, con más de un centenar de animales entre reproductoras y cabezas de cebo. Calviño, que ahora tiene 32 años, comenzó ya hace ocho con esta raza en peligro de extinción. “Yo trabajo en una empresa de mantenimiento de metal, y metí dos ejemplares en 2015 en el monte, para que me limpiasen las fincas”. La demanda de esta carne es tal que ahora su ganadería precisa en torno a 3 hectáreas para pastoreo, pues el Porco Celta se ceba en extensivo con una alimentación a base de bellotas, castañas, brotes... acompañados de cereales como trigo y maíz que también siembra Calviño en terrenos propios o alquilados en la parroquia de Camanzo. “El pienso que le proporcionamos es mínimo”, explica.
De 12 a 14 meses de cebo
El Porco Celta era la raza predominante en Galicia hasta el siglo XX, pero desde entonces fue perdiendo terreno, hasta darse casi por extinguida en la década de 1980, frente a otras razas, como el cerdo blanco, que se ceba con bastante menos tiempo. “Si el cerdo blanco sirve para el sacrificio en cinco ó seis meses, nosotros precisamos entre 12 y 14”, explica este ganadero. A cambio, el color de la carne es más rojo y su sabor muy, muy diferente. De ello se han dado cuenta los numerosos restaurantes y particulares que compran la carne de estos animales cebados con mimo en tierras cruceñas. “Vendemos por internet los productos elaborados por un lado en Monte Picacho, en Lugo, y por otro en Ourense”, relata Calviño. La explotación cruceña comenzó a vender sus elaborados (salado por una parte, y chorizos por otra) en 2021. Su clientela se encuentra tanto dentro como fuera de las fronteras gallegas, y recibe su pedido por paquetería en, como mucho, un par de días.
Cmf Celtaporc se integra en la Asociación de Criadores de Porco Celta, Asoporcel, que completa con sus servicios veterinarios los que tiene ya la propia marca cruceña. Los animales están en el monte todo el año. “Cuando cumplen los dos meses los separamos de las madres, y a los cuatro pasan al cebadero”, en distintos recintos en las fincas y montes adaptados para ellos. Hasta la fecha, no han sufrido el ataque del lobo. Las incursiones de este animal en las ganaderías cruceñas no son, por el momento, tan frecuentes como en el resto de la comarca dezana. De hecho, entre el 1 de octubre de 2021 y el 30 de septiembre de 2022 (son los datos más recientes) la Consellería de Medio Ambiente recibió solo cuatro solicitudes de compensación económica por daños en ganaderías de este municipio, frente a las 10 procedentes del de Cerdedo-Cotobade o las 9 de Dozón.
Adelanto de la cosecha
Aunque sea una raza que se ceba en extensivo, el Porco Celta, como veíamos, también necesita un aporte de cereales. Fernando Calviño atiende prácticamente él solo a los cebados, y el pasado año pudo sobrellevar bastante bien los vaivenes meteorológicos de un verano con varios episodios de olas de calor que, ya metidos en octubre, dejaron paso a episodios de borrascas que casi ponen en jaque la campaña de ensilado de maíz. “Nosotros pudimos recoger bastante cereal, tanto trigo como maíz, porque adelantamos la cosecha”, explica.
La explotación de Porco Celta de Calviño se ubica en una de las parroquias que, como gran parte de la zona ribereña de Cruces, Silleda y A Estrada, son apetecibles para las macroplantaciones de viñedo de la subzona de la DO Rías Baixas. Iniciativas como la de Calviño ejercen desde hace años un beneficio más grande para el entorno, al emplear como sistemas ‘cortafuegos’ animales en extensivo. Por ello, a esas tres hectáreas que ya desbrozan sus cerdos celtas, acaba de sumarse una idéntica labor en otras fincas de vacas y ejemplares de Ovella Galega. De las primeras ya tiene una veintena de Rubia Galega.

Algunos de los ejemplares de la explotación de Camanzo. / BERNABE/JAVIER LALIN
Estancias formativas
Cmf Celtaporc es una de las explotaciones modelo incluidas en el catálogo del Ministerio de Agricultura para estancias formativas de jóvenes agricultores durante este año que acaba de comenzar. Ofrece cinco plazas para una estancia de cinco días en los que se abordará el inventarios de los animales de Porco Celta en el libro genealógico o la calificación de los reproductores en base a sus características morfológicas y genéticas. Otras de las cuestiones serán el programa sanitario de las explotaciones de Porco Celta en extensivo, específico de la Asoporcel o un programa de manejo y rotación de Porco Celta y Rubia Galega de la explotación.
No es la única propuesta de la granja para dar a conocer su método, pues propuso realizar un intercambio con ganaderos de Estados Unidos, a través también de Asoporcel.
311 animales en 3 concellos
Según los datos que facilita Asoporcel, en Agolada figuran dos altas de granjas, con 23 y 45 cabezas, siendo 68 en total. En Lalín hay 2 granjas que registran 50 y 84 reses, que son 134. Vila de Cruces, con 3 altas, aporta 109 animales: 26, 59 y 24.
Suscríbete para seguir leyendo
- Eclipse de Sol en Vigo y Galicia | Consejos, horarios y dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto
- Se entrega en la Guardia Civil tras 20 días fugado el conductor que embistió a un coche de la Policía Local en Salceda
- Roca Rey y José Tomás, dos figuras para dos «No hay billetes»
- Restaurantes y hoteles vigueses ya cuentan con una lista negra de clientes conflictivos
- El parque acuático de Monterrei dispara la afluencia de visitantes con los nuevos toboganes: «es mucho más completo»
- Rumbo directo a Vigo desde Irlanda: The Corrs deja 'sin aliento' a Castrelos
- Rebajan la pensión de 13.000 euros mensuales de una viguesa y sus hijos porque deben adaptarse al nuevo «nivel de vida»
- El mejor mirador para ver el eclipse en Vigo: playas y zonas elevadas