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Cuiña desmiente al PP: “La cubierta instalada en el consistorio pesa 63 toneladas menos que la original”

Los populares aluden al abaratamiento de la solución adoptada o fallos de accesibilidad | El alcalde tilda a Maril de “mala persona” por mentir y denunciar al Concello con riesgo de pérdida de ayudas

Manuel Cuiña se dirige a Ignacio Maril en el pleno de ayer, celebrado en el salón del viejo consistorio "amueblado" para la ocasión.

Manuel Cuiña se dirige a Ignacio Maril en el pleno de ayer, celebrado en el salón del viejo consistorio "amueblado" para la ocasión. / Bernabé/Javier Lalín

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Xan Salgueiro

Xan Salgueiro

Silleda

Tal vez fue el último pleno en el actual consistorio de Silleda, con un salón acondicionado para la ocasión ante la falta de mobiliario, ya reubicado en el nuevo concello. Y discurrió en el habitual clima de tensión, con un enconamiento especial entre el alcalde, Manuel Cuiña, y el portavoz del Partido Popular, Ignacio Maril, que se cruzaron acusaciones de mentir. El grupo popular había forzado la cita extraordinaria de ayer para pedir que se dejasen sin efecto los últimos modificados ejecutados en la obra del nuevo consistorio.

Maril echó en cara al gobierno que no aportase documentación justificativa de los cambios introducidos y lo atribuyó a que “están intentando engañarnos”. Uno de ellos se basaba en el “aligeramiento” de la cubierta, argumento que, según los técnicos consultados por el PP –hasta cuatro distintos–, no se sostiene, puesto que la solución adoptada (forjado colaborante) pesa más del doble que la del proyecto original (CLT o madera contraminada). Aludió a problemas de accesibilidad, vertidos de agua a la calle, incumplimientos de la normativa antiincendios o dudas sobre la distribución de espacios, por ejemplo, para urbanismo o información catastral. Y criticó que no se comunicasen las modificaciones a la Dirección Xeral de Patrimonio.

"Mala persona y mentiroso"

Exento de límite de tiempo en sus intervenciones, el alcalde empezó acusando a Maril de ser “mala persona y mentiroso” por un episodio ocurrido hace casi cinco años, con motivo de la urbanización de la rúa Chousa Nova. La obra no se había publicado en la Plataforma de Contratación del Estado por decisión del secretario municipal, como este mismo le explicó al edil del PP, pese a lo cual habría insistido en responsabilizar al alcalde. “Mintió, no tiene escrúpulos”, le espetó Cuiña, que prosiguió: “Usted estaba tomando una cerveza en una terraza en Silleda y vio pasar a un chaval de poco más de 20 años con su camión y lo persiguió hasta Medelo, y eso no se lo perdonaré en la vida, porque era mi hijo, que nunca estuvo en política”. Y le advirtió de que si volvía a hablar de su hijo desvelaría “malas praxis” de Maril como abogado que le habrían contado clientes suyos durante la campaña electoral.

Respecto al motivo de su comparecencia, Cuiña indicó que “en todas las obras pasan cosas”, como la caída de los andamios, que las partes implicadas atribuyeron a un cúmulo de circunstancias: “una pared de piedra que no tenía la consistencia que se pensaba, otra de ladrillo que colapsó, un temporal persistente y una pared trasera que hizo efecto vela”. “Cuando todos nos congratulamos de que solo causara daños materiales, parece que se lamentaba de que no pasara algo más”, le reprochó a Maril.

Cuiña aseguró que todos los cambios realizados en la obra obedecen a criterios técnicos, “no políticos”, y se mostró “perplejo” por la denuncia contra el Concello de Silleda que presentó “alguien que quiere ser alcalde” ante Patrimonio el pasado día 2 para pedir “la regularización” de la obra y “medidas cautelares”. El conflicto radica en la ubicación del lucernario, que el organismo autonómico proponía trasladar al lado contrario de la fachada. “Lleva ahí un año, pudo haber presentado la denuncia meses antes, y no pedir ahora que se paralice la obra”, puesto que si Patrimonio actuara el Concello podría perder las subvenciones (más de 700.000 euros de la Diputación y 250.000 de la Xunta), que han de estar justificadas este año. “Esta es la clase de persona que es este sujeto que pretende gobernar Silleda”, sentenció.

Bases "a capricho"

El portavoz popular, al que Cuiña se refirió como “señor ignominio”, también había advertido de que se podría perder la subvención de la Xunta al tener ya la de la Diputación, cuyas bases habrían sido redactadas “a capricho” por Carmela Silva y su jefa de gabinete y concejala en Silleda, Paula Fernández Pena, “para no compartir protagonismo con la Xunta”. “Esas bases dicen que las subvenciones son compatibles con las de otras administraciones o aportaciones particulares, incluídos fondos comunitarios, siempre que no superen el coste de la actuación”, aclaró el regidor. “Para no compartir protagonismo con la Xunta ya llega usted, que boicoteó la inauguración para que no viniera ningún representante del PP a un acto legal, ni siquiera los concejales”, le afeó, recordándole que ya había hecho lo mismo con la calle Progreso. Explicó que si la obra del consistorio no fue recepcionada antes se debió, primero, a que el técnico municipal enfermó y, luego, a que “usted maniobró para que no viniera el de la Diputación”.

Arquitectos con nombres y apellidos

En cuanto al peso de la cubierta, Cuiña tiró de informe firmado por “dos arquitectos con nombres y apellidos: María Dolores Miñarro y Francisco Javier San Cosme Álvarez”. Su conclusión es que los forjados contemplados en el proyecto inicial tenían un peso de 81.000 kilos, mientras que el de los finalmente instalados es de 5.500; y el peso total de la placa bajó de 98 a 35 toneladas con la solución adoptada, es decir, “63 toneladas menos, un 65%”. Retó al PP a pasarle el informe avalado por cuatro arquitectos y presentar ambos ante los tribunales de justicia para “ver quién tiene razón”. “Si no lo hace, es un mentiroso”.

Por último, Cuiña aseveró que el edificio cumple la normativa de accesibilidad, según los informes técnicos municipales. Y respecto al reparto de espacios, “no tengo por qué explicárselo ahora, ni siquiera tengo por qué saberlo yo. Entre otras cosas, porque, gracias a sus trabas, aún estamos en estas”, remachó.

Rey: “Es una obra pagada por todos, no de Manuel Cuiña”

El BNG reprochó al PP que saliese a decir públicamente que la cubierta instalada era más pesada sin llevarlo antes a pleno ni haber pedido informes a los técnicos municipales. Pero sí coincidió con los populares en cierta crítica hacia el acto de inauguración. “Es una obra pagada por todos, no por Manuel Cuiña, y se hizo una fiesta más de un partido político que de todos los silledenses –refirió su portavoz, Erea Rey–. Aún así, actuamos con responsabilidad y lealtad, porque si votamos contra la modificación habríamos perdido las subvenciones”,añadió, al tiempo que acusó a los populares de “deslealtad” por su denuncia ante Patrimonio.

“Quien catalogó el edificio fue el gobierno de José Fernández Viéitez, y entonces podía ser entendible. Pero viéndolo ahora no tiene razón de ser, porque no tiene valor patrimonial ninguno”, replicó Cuiña. Insistió en que la dirección de obra hizo los cambios por considerar “irrealizable lo que estaba en el proyecto”. Y discrepó de las acusaciones de politización del acto inaugural del pasado día 11. “Si fuese un acto partidista no invitaría a los presidentes de la Xunta y de la Diputación, a los alcaldes... Por cierto, algunos tenían confirmado y llamaron para decir que no venían, que era una orden del PP”, expuso.

El importe de la primera fase de la obra es de 1,6 millones de euros y en torno a un millón se financia con subvenciones, así que “costaría 600.000 euros a los silledenses”. En respuesta al BNG, indicó que con el traslado a la nueva casa ya se unificarán todos los servicios, sin esperar a la segunda fase, que incluye la construcción de otro edificio hacia la calle Morón.

Llamadas a San Caetano

La portavoz del PSOE, Mónica González Conde, acusó al PP de forzar plenos extraordinarios –el de ayer era el quinto en tres años– para intentar “convertirlos en juicios” al gobierno, en “una estrategia que tiene como fin difamar al alcalde sin importarle los medios”. “Hoy es la enésima demostración de que le da igual todo, hasta boicotear el estreno de la casa de todos, no del gobierno local –disparó la concejala–. Cuando traiga un tema a pleno, piense en algo que sirva para todos los silledenses. Y acuérdese de llamar a San Caetano para decirles que Silleda existe, no solo para decirles que no vengan a los actos”. “Una cosa es hacer oposición, señor Maril, y otra, ejercerla con responsabilidad”, apostilló.

El aludido afeó al alcalde la retahíla de descalificativos y negó que persiguiera a su hijo, sino que se lo encontró al llegar a Medelo a revisar una obra. “Nos echan la bronca por hacer nuestra labor de oposición: revisamos los expedientes, ¡gran delito!”, se defendió Maril. Respecto a la cubierta, eludió ahora hablar del peso de la misma y se limitó a incidir en que no cumple el aislamiento térmico y acústico y en que es más barata que la proyectada.

Peleas de gallos

“El PP denuncia al Concello de Silleda, es así de claro”, le afeó el nacionalista Xerardo Díaz, que abogó por “arreglar esto entre todos”. “El pleno está para hablar de lo que le interesa a los vecinos, no para peleas de gallos. ¿El nuevo concello mejora los servicios a los vecinos? Sí, pues a trabajar”, sentenció.

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