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Las comarcas cierran más de 120 explotaciones bovinas y recortan 700 vacas de leche en un año

La falta de relevo generacional, la sequía y los costes de producción son los principales motivos | Silleda, Lalín y Rodeiro ostentan los recortes más altos en reses de leche | Pero Lalín lidera, por otra parte, el aumento de cebo

Vacas en la sala de ordeño de Ganadería San Mauro, de Lalín. |   // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Vacas en la sala de ordeño de Ganadería San Mauro, de Lalín. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN / Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Lalín

En septiembre del año pasado, cuando ya arrastrábamos varios meses de sequía, FARO se hacía eco de la decisión de muchas granjas gallegas de reducir su cabaña de animales ante la tremenda escasez de agua y el coste disparado de alimentos como el maíz o el trigo, tanto por las malas cosechas como por la guerra entre Rusia y Ucrania.

Ahora vemos, con números, las consecuencias de este intento de contener los gastos de producción en el campo: al cierre de 2022, estaban en activo 2.424 explotaciones de bovino en las comarcas (sin contar Cerdedo-Cotobade, que pertenece a la de Pontevedra). En 2021, según los datos del IGE, había 2.547, es decir, 123 más. Detrás del cese de estas más de 120 granjas están los motivos que comentamos, pero también el coste de la energía, unos precios en origen por la leche y por la carne que, aunque suban (el de la leche está bajando otra vez) siguen sin cubrir esos costes de producción. Y también pesa la falta de relevo generacional en el campo, aunque Deza pueda presumir de ser uno de los puntales del sector primario en la escena gallega.

Precisamente los seis municipios dezanos son los que protagonizan ese cese de actividad de las explotaciones. En 2021 contabilizaban 1.983 y en 2022 ya habían bajado a las 1.903, tras haber cedido 80. Lalín, Silleda y Rodeiro son los que padecen, en mayor medida, estos recortes, tanto en el cese de explotaciones como en la reducción de animales.

En un año, Lalín perdió 27 granjas, y se queda con 619, liderando, de lejos, la producción vacuna en la zona. Cuenta, en total, con 15.093 vacas, de las que 12.278 son de ordeño. Es en este apartado donde se manifiesta un recorte profundo de animales, pues en un año se eliminaron 113 cabezas. Las reses menos productivas van a sacrificio o pueden secarse. Por eso aumentan las vacas que no están en ordeño, hasta llegar a las 2.815 (tras haber ganado 35). En las explotaciones lalinenses se alimentan, además, 12.534 vacas de carne, terneros de recría o de cebo, toros o bueyes. Son 371 más de los que había en 2021.

La tendencia a producir carne sobre todo de cebo también se nota en Silleda, donde los bovinos que no son vacas suponen 5.673 cabezas, que son 347 más en un año. Mientras tanto, las vacas de ordeño en Trasdeza se han reducido en 227 animales y se quedan en 5.768, y las vacas que no están en ordeño apenas varían: ceden 8 reses y marcan 1.138. Silleda, en un ejercicio, ha visto el cierre de 18 explotaciones bovinas, y contabiliza 363.

Es una cifra muy similar a las 324 de Rodeiro que, a su vez, son diez menos de las que tenía en 2021. En Rodeiro, como ocurre en Lalín y Silleda, tiene un notable peso la producción de leche, con 7.238 vacas en ordeño frente a 1.629 que no son de ordeño y 6.172 de otros bovinos. Pero las vacas de leche han cedido 101 reses, mientras que las secas aumentan en 17 y los animales de cebo, en 81.

Vila de Cruces y Agolada son los úbicos que reducen vacas y terneros de carne, toros y bueyes

Dozón tiene menos explotaciones que Cruces, pero le supera en vacas, así que vamos a hablar primero de él. Este municipio cerró solo siete granjas, y ahora dispone de 138. En ellas se alimentan 2.404 reses de ordeño, que son 65 menos de las que había en 2021, así como otras 1.378 de no ordeño (+24) y 2.871 terneros de recría y cebo, toros o bueyes (+88). Por su parte, en Vila de Cruces están activas 276 granjas, tras haber cerrado 15. Tienen un censo de 2.145 vacas de leche, que son 90 menos que en 2021, y repiten las 1.352 de no ordeño. Cruces rompe la tendencia dezana y también rebaja sus otros bovinos: recorta 86 cabezas y se queda con 2.359.

Agolada también reduce su cabaña de otros bovinos, pasando de 2.177 a 2.002, es decir, pierde 175. Solo cierran tres granjas, de modo que siguen activas 183, y su descenso en vacas de leche también es modesto: elimina 22 y constata 1.504. También pierde 29 vacas de no ordeño, con lo que dispone de 1.616.

Una explotación de vacas rubias en extensivo en Aciveiro, Forcarei.

Una explotación de vacas rubias en extensivo en Aciveiro, Forcarei. / BERNABE/JAVIER LALIN

A Estrada y Forcarei

En Tabeirós-Montes hay 521 granjas, 3.753 vacas de leche, 2.153 de no ordeño y 4.614 animales bovinos distintos a vacas. Esto significa que sus dos concellos han perdido 43 explotaciones, 84 vacas de leche y solo 7 reses secas, mientras gana 91 terneros, toros o bueyes.

Su capital, A Estrada, tiene más vacas de carne, terneros, bueyes y toros que vacas de ordeño, 3.003 frente a 2.091. Los primeros han aumentado en 68 reses, y las segundas descendieron en 74. También bajaron, pero en 16, las vacas de no ordeño. En A Estrada hay 378 explotaciones, 27 menos de las que tenía en 2021. Por último, en Forcarei funcionan 143 granjas, tras haber perdido 16. Cuentan con 1.662 vacas de leche )(-10), 766 de no ordeño (+9) y 1.611 bovinos de otro tipo (+23).

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