La cocina venezolana tienta a los estradenses

Ponen en marcha un novedoso proyecto de comida para llevar en el corazón de la villa

Oriana, Gabriel y Ana, en su negocio de la calle Justo Martínez.  | // BERNABÉ/DARIAN

Oriana, Gabriel y Ana, en su negocio de la calle Justo Martínez. | // BERNABÉ/DARIAN / nerea couceiro

La comida está estrechamente asociada a la sensación de hogar. Una de las cosas que más echan de menos aquellos que emigran es, precisamente, la gastronomía de su tierra. Ana Sánchez (56) y sus dos hijos, Gabriel (22) y Oriana (21) entienden muy bien esta sensación de añoranza, y han decidido acercar el sabor de su Venezuela natal a los compatriotas de A Estrada con un novedoso negocio de comida casera para llevar en la calle Justo Martínez, lo que también beneficia a todo aquel que disfrute probando platos de otras culturas.

Sánchez y su familia aterrizaron en el concello en mayo de 2020, tras una estancia larga en los Estados Unidos, motivados por los problemas de salud de uno de sus hijos. Escogieron A Estrada porque contaban con familiares políticos en la zona. Al principio, su idea era que la estadía en este municipio gallego fuese temporal y contaban con desplazarse a otra región española en el futuro, no obstante, Ana cuenta que “con la pandemia era difícil explorar otras opciones. El tiempo fue pasando y acabamos instalándonos aquí. Ahora nos sentimos muy a gusto, es un lugar tranquilo pero con todas las comodidades y ubicado cerca de las principales ciudades”.

La iniciativa de montar este proyecto de comida vino un poco por casualidad: “una amiga mía tienen un negocio similar en el sur de España que funciona muy bien, y me comentó que podía hacer lo mismo. Inicialmente lo descarté, pero gracias a la ayuda que recibí por parte de nuestros familiares estadounidenses pude llevarlo a cabo”, cuenta la emprendedora. Como todos los comienzos, el suyo es modesto “de momento hacemos solo para llevar porque el local no nos permite tener zona de comedor, pero si va bien nos gustaría empezar a elaborar más platos e incluso distribuirlos envasados a otras partes de Galicia”.

A juzgar por la buena acogida que están teniendo, es posible que puedan hacerlo antes de lo esperado: “aquí hay una extensa comunidad venezolana, que vienen y nos cuentan que están encantados. Algunos incluso hacen peticiones que esperamos poder atender pronto. Pero lo que más ilusión me hace son las felicitaciones de los locales. Me sorprendió mucho, porque tenía entendido que la gente de aquí era un poco escéptica a la hora de probar nuevos sabores, pero he visto todo lo contrario. Muchos se acercan, preguntan, se animan y repiten”.

Ana, Gabriel y Oriana todavía tienen pendiente poner un nombre a su local, aunque la primera adelanta que “será algo en honor a mi hijo, que es chef de profesión y fue el que tomó las riendas desde el primer momento”. Mientras, sus tequeños y empanadas, entre otras muchas opciones caseras, están disponibles para llevar con precios asequibles por ración, que no superan los 10 euros.

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