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Movilización por un cambio horario “sin avisar y denegado” en el autobús A Estrada-Santiago

Usuarios del servicio de transporte público emprenden una recogida de firmas a raíz de lo que creen “un atropello” | Su autocar se adelanta para quedar a 15 minutos del anterior

Uno de los autobuses A Estrada-Santiago a su salida de la estación estradense. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El autobús va lleno a esa hora. Somos gente que vamos a trabajar o a estudiar a Santiago”, explica una de las usuarias del servicio de transporte público que cubre la línea A Estrada-Santiago. Como ella, fueron varios los ciudadanos que el pasado lunes se vieron sorprendidos por un cambio horario que –denuncian– se adoptó “unilateralmente, sin avisar y con una petición denegada por Mobilidade”. Algunos se quedaron en tierra en esa primera jornada de un cambio que les perjudica seriamente ya que, si necesitan recurrir al autobús para desplazarse hasta la capital gallega, la concesionaria de la ruta les otorga dos alternativas: llegar tarde a Santiago o tan temprano que han de esperar en la calle –en pleno invierno y con las temperaturas por los suelos– hasta que comiencen sus clases o llegue el momento de fichar en su puesto de trabajo. Ejerciendo su derecho como usuarios de un servicio público y también como consumidores, han emprendido una campaña de recogida de firmas.

Los afectados son viajeros de las primeras expediciones de Monbus –ahora concesionaria de esta línea después de décadas de servicio de la empresa local La Estradense– desde A Estrada hasta Santiago. Como figura en los horarios que todavía podían verse ayer en la página web de la administración local –la de la compañía daba problemas para realizar la consulta–, a primera hora de la mañana los autocares saldrían de la capital estradense a las 06.40, 07.20 y 08.10. El segundo de estos horarios varió repentinamente el pasado lunes, anticipando su salida a las 06.55. Aseguran que así se ha mantenido hasta la fecha, aun cuando ello suponga que dos autobuses partan del casco urbano con solo 15 minutos de diferencia.

Larga espera, con frío y de noche

Explican que algunos de los usuarios del servicio se suben al autobús a esta hora para llegar a tiempo de presenciar la primera clase de la mañana en la facultad o para acudir al instituto en Lamas de Abade. “Llegas a Santiago a las 08.10 y algunos entran en clase a las 08.45”, precisan. “Con el nuevo horario, los chicos que acuden a Lamas de Abade se quedan delante del Hipercor [en uno de los accesos a Santiago de Compostela] a las 07.30, allí tirados y con este frío”, denuncian, subrayando que este anticipo les condena a una hora y cuarto de espera en meses en los que todavía es de noche a estas horas de la mañana.

Ante este panorama, lo primero que hicieron los afectados fue poner quejas por ventanilla en Monbus. “Ni siquiera ellos sabían que iban a cambiar los horarios”, comentan. A mayores, otros usuarios habituales de esta línea en el horario variado decidieron ponerse en contacto con el Servizo de Mobilidade de la Xunta de Galicia para exponer su situación. Realizadas las consultas, resolvieron poner públicamente en conocimiento la respuesta ofrecida por este departamento, desde el que se les indica que “se denegó con efectos desde el 2 de febrero la solicitud de nuevo horario propuesto por la empresa concesionaria”. Además, aportan una copia de la resolución del servicio. De ello se desprende que desde hoy mismo, si se siguen las directrices de la Xunta, el horario tendría que restablecerse para que el autobús operase como venía haciéndolo hasta el pasado lunes, si bien estos ciudadanos dudan de que vaya a acatarse esta negativa.

Imagen de una ventanilla del bus compartida por una viajera.

“Es una situación abusiva en todos los sentidos; no es normal que el ciudadano no tenga como defenderse”, sostienen. Aunque hasta ahora –con el cansancio de los madrugadores y los cascos que llevan muchos viajeros para hacer más llevadero un trayecto con numerosas paradas– muchos de estos compañeros de autobús no se conocían, se han unido ante la adversidad para movilizarse y llegar con su queja lo más lejos posible hasta que vuelvan a tener el servicio, al menos, como lo tenían. Indican que ya presentaron quejas también en el Concello de A Estrada y que tienen intención de pedir una reunión con el alcalde estradense, José López Campos, buscando su apoyo.

“No puedes fomentar el uso del transporte público cuando después no les convienen los horarios a nadie”, sostienen. Asumen que no pueden pedir que los horarios se adapten completamente a sus necesidades o que se establezcan paradas que les resulten más próximas que las que ya hay, pero inciden en que este cambio perjudica a muchos viajeros y sitúa esta expedición en autobús a solo 15 minutos de la anterior, algo a lo que resulta complicado buscar una explicación lógica. Sus teorías apuntan a la posibilidad de que lo que se busque sea la supresión de una de estas dos salidas, aunque no dejan de reconocer que son solo conjeturas.

En establecimientos de A Estrada

Estos ciudadanos repartirán por distintos establecimientos de A Estrada hojas para que los vecinos puedan testimoniar su apoyo a través de firmas que avalen la petición de que se restablezca el horario inicial, toda vez que inciden en que no es de recibo que se efectúe un cambio en un servicio público de estas características sin avisar a los usuarios, que dependen de este transporte para entrar a trabajar o asistir a sus clases. “Esto afecta a todo el pueblo, porque uno nunca sabe si va a tener que hacer uso de un transporte público y es duro pensar en tener que rechazar un trabajo porque no puedes llegar a tu hora por carecer de este transporte”, subrayan, antes de advertir: “dentro de poco a las ciudades no vas a poder entrar con determinados coches porque son contaminantes”.

“Me levanto a las seis de la mañana para llegar a trabajar a las ocho viviendo a 20 kilómetros”, apunta una viajera. “A los chicos que van a estudiar los hace polvo. Media hora o 25 minutos a esa hora es mucho tiempo. Es noche cerrada”, apostilla.

Abogan también porque se ponga “un autobús directo A Estrada hasta el hospital”. “Seguro que lo llenan”.

Mejor tarifa, autobuses similares

A mayores, remarcan en que la mejora de los vehículos que se aguardaba con la renovación de la concesión no se concretó. “Algunos tienen los asientos con cerquillo, que ya te sientas sin pensar; otros tienen la ventanilla toda cotrosa, no tienen cinturón de seguridad o huelen a moho tanto que casi agradeces llevar la mascarilla puesta”, apuntan. “Rotularon los viejos”, bromean.

Los usuarios aplauden, en cambio, los cambios conseguidos en el servicio con el abaratamiento de las tarifas. “Es una pena, porque ahora pagamos 90 céntimos para ir y otros 90 para venir, con derecho a una conexión con el autobús urbano. Está fenomenal, pero si no nos coinciden los horarios no nos sirve de nada”, señalan. Finalmente, quisieron subrayar que “los conductores son lo único bueno de la empresa”. Esta Redacción se puso en contacto con Monbus para recabar sus explicaciones, pero los intentos resultaron infructuosos.

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