Dos guantes tiene José Crespo a sus pies para debatir en público. Se los lanzaron Rafael Cuiña y Francisco Vilariño. El coordinador municipal de Compromiso por Lalín y el portavoz del BNG coincidieron ayer a la hora de plantear, cada uno por su lado, idéntico reto al alcalde: Sendos cara a cara sobre el estado del Concello de Lalín.

“No le pienso dar la más mínima a Crespo en su venta de humo a los vecinos”, proclama Rafael Cuiña, que recuerda a quien le antecedió y le sucedió en el cargo que “no estamos en mayo de 2019, sino casi en 2023”. Es decir, “su gobierno en esta etapa lleva ya 1.145 días –la cuenta es de ayer– y nos encontramos todos los días con anuncios sobre supuestas obras que prometía a principios de 2019 en campaña electoral”. El líder de la oposición considera que el alcalde “pretende engañar” a la ciudadanía, “como si no hubiese prometido la Gran Praza, las pistas de atletismo o la ampliación del polígono industrial para este mandato”. Unas promesas que, a su juicio, “no se van a cumplir”, pues “simplemente vende que van a comenzar en cualquier momento, curiosamente a pocos meses de las elecciones”. “Es un insulto a los vecinos y la demostración de que para el PP de Lalín todo vale”, opina Cuiña, que vuelve a culpar a Crespo y a la Xunta de la pérdida de nuevas empresas y de “cientos de puestos de trabajo” por no haber acometido la aún la ampliación de Lalín 2000.

Cuiña sostiene que “el gobierno más caro de la historia tiene el triste récord de inejecución de los presupuestos en 8 millones este año y 6 el pasado”. Coincide en que para estar en política “no hay que ser guapo y simpático, sino buen gestor”, como dice el PP en “el planfleto de la vergüenza de las fiestas”, y considera “evidente que a la gestión de Crespo le saltan las costuras por todas partes”. Asegura que “solo ejecuta, de forma chapucera, los fondos Edusi” que dejó su gobierno.

Para terminar, el candidato de CxL vuelve a pedir a Crespo “un cara a cara” delante de los vecinos, por ser los dos que tienen, “teóricamente, más posibilidades de acceder a la alcaldía”. “Yo no tengo el más mínimo temor a hacerlo, Crespo parece que sí. Por algo será”, concluye, al tiempo que le ofrece elegir “cuándo, dónde y cómo”.

Francisco Vilariño propone un debate público sobre el estado del Concello, ante “la permanente devaluación” de los plenos municipales por parte del regidor y su grupo, a los que acusa de utilizar su mayoría absoluta “como un rodillo”. Quiere que la ciudadanía tenga la oportunidad de “contrastar” la alternativa “fiable y sólida” que representa el BNG frente a un PP “agotado en el tramo final de este mandato”.

“Es una cuestión esencial, porque en democracia el contraste es imprescindible”, argumenta su único concejal, que subraya que los lalinenses “tienen derecho a conocer las diferentes posiciones sobre la situación del Concello”. “Tendría que ser una realidad normalizada”, con el fin de “evidenciar la pluralidad que existe en Lalín” y que, en su opinión, “Crespo no reconoce, porque confunde su legítima mayoría absoluta con la totalidad”.

Abierto a los vecinos

En definitiva, desde el Bloque piden al alcalde que “tenga la valentía” de convocar este “cara a cara” y abandonar “su cómodo refugio en el monólogo”. Su propuesta es hacerlo en un espacio público en donde cualquier vecino pudiera asistir y formular preguntas, igual que los periodistas. Vilariño aduce que “nadie entendería” una negativa del actual alcalde, ya que “la realidad virtual que vive este gobierno”, ejemplificada en el “panfleto” buzoneado recientemente, “muestra una gestión muy distinta a la realidad y unas prioridades bien diferentes a las que demanda la gente de la calle”. Aguarda que Crespo “ponga fecha y hora” y, como su colega de Compromiso, también está dispuesto a aceptar “todas las condiciones” del Partido Popular con tal de poder celebrarlo.