La Asociación Queremos Parcelarias en Agolada remitió el pasado lunes una carta al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, para hacerle llegar sus demandas.

En esta nueva petición, la entidad reitera ante los representantes del gobierno autonómico la demanda de que se reactiven los procesos de concentración parcelaria paralizados en el ayuntamiento agoladés. En la misiva, se solicita una reunión con Rueda para tratar la situación en la que se encuentran estos procesos que afectan a diez parroquias de municipio. Además, piden que se les informe sobre cual va a ser el calendario previsto por la consellería competente para llevarlos a cabo.

En la carta se le explica a presidente de la Xunta que la asociación representa a más de 900 propietarios, lo que supone un 40% de la población del Concello de Agolada. Ante esto, afirman que estos datos deberían ser suficientes para ser escuchados y tenidos en cuenta a la hora de presentar las demandas delante de un representante público.

Queremos Parcelarias detallaron los pasos dados por la corporación en los últimos años y le recordaron a Rueda las promesas hechas por el conselleiro de Medio Rural a los propietarios afectados por estos procesos, iniciados hace ya 20 años.

La entidad manifiesta que en los últimos días se encontraron en la prensa, diariamente, noticias en relación con el inicio de procesos de reestructuración parcelaria en la comarca del Deza. Estas son unas iniciativas que ellos respaldan rotundamente porque, al igual que sus demandas, esperan que sirvan para el tan necesario desarrollo adecuado del rural del país y del bienestar de sus gentes. El escrito deja claro que la asociación entiende perfectamente que, tal y como se estipula en el artículo 71 de la Lei do Estado 39/2015, deben esperar por los expedientes de procesos de concentración parcelaria que tienen por delante. Por ende, no comprenden como procedimientos iniciados 20 años después les adelanten sin ningún motivo legal.

Dos décadas hace desde que presentaran las primeras firmas por parte de los propietarios de los predios, y el proceso de reestructuración siguen sin producirse de una manera favorable para el desarrollo de la actividad agraria, que es muy necesario para la fijación de la población en las parroquias que para la entidad día tras día van quedando sin gente y sin futuro.