2 Billetes de AVE Gratis Faro de Vigo

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Asneiro, de río a regato

Los cauces precisan dos meses para notar el efecto de precipitaciones regulares

El río Asneiro, con el cauce muy menguado, tras las dos captaciones de agua.

Por los tobillos. Es por donde cubre el agua a quien cruce el Asneiro a pie, en algún punto del tramo que discurre por debajo de las captaciones para el abastecimiento de Lalín. El afluente del Deza, que también surte de agua al matadero de Botos, lleva semanas padeciendo la sequía y, como en el caso del Deza, registró una mala temporada de pesca. En el caso del Deza, incluso se recomendó a principios de mes dejar de pescar en el coto de Cira. Es más, el caudal ecológico de los ríos de la comarca y de buena parte de los del resto de Galicia marca ya unas cifras inferiores a las recomendables.

Lluvias desde el fin de semana

Pese a su escaso cauce, como puede apreciarse en la imagen, desde el Concello de Lalín no se han anunciado restricciones en el consumo. Este fin de semana comenzarán las lluvias, que en principio van a continuar al menos hasta mediados de la semana que viene. Las precipitaciones ayudarán a regenerar la vegetación y aliviar la sequía de las capas superficiales del suelo, pero su efecto en los cauces de los ríos tarda bastante más en notarse.

El geógrafo lalinense Antonio Presas calcula que son necesarios dos meses. Explica que los cauces están en las cifras más bajas que hemos conocido hasta ahora, y que eso se debe a que el cauce de los manantiales está muy bajo. “Para aumentar el cauce de los ríos, tiene que crecer el flujo basal medio, y esto solo se consigue cuando los acuíferos se recargar de lluvias”. Pero no vale cualquier precipitación: si son tormentas, éstas solo arrastraran tierra superficial, sin pasar al fondo de los suelos y llegar a esos acuíferos. “Desde que empieza a llover con cierta regularidad y sale agua de los manantiales, transcurren unos dos meses”.

Presas recalca la conveniencia de que esas lluvias sean regulares y suaves. Nada que ver con el reventón húmedo que padeció Monforte el pasado 14 de julio y que en Lalín se quedó, al día siguiente, en un reventón térmico, que puede confundirse con un tornado. “Pero es que con las elevadas temperaturas del Atlántico, es normal que aumente la evaporación de agua a la atmósfera, y esa agua sale por algún lado, normalmente en forma de tormentas muy fuertes”, concluye Presas.

El nivel medio del Arnego, por debajo del metro

La red de aforo de los ríos gallegos que permite consultar Meteogalicia no incluye el Asneiro, pero sí el Arnego y el Deza. Las mediciones del Arnego se realizan en Santo André, varios metros más arriba de donde tenían lugar antes de 2009, en Ponte Toiriz, de ahí que Antonio Presas considere que las cifras que ofrece Meteogalicia sean un tanto inferiores al dato real. Ayer a mediodia, el nivel medio del agua en el Arnego era de 0,824 metros. Ya en julio el nivel medio descendió del metro. En cuanto al caudal (es la cantidad de agua que pasa por un determinado lugar cada segundo) está en los 0,24 metros cúbicos/segundo (m3/s). Su caudal, baja desde junio, cuando había marcado una media de 2,2 m3/s.

Por lo que concierne a la medición del Deza en Silleda, su nivel medio está en los 1,281 metros, por debajo tanto de la cifra media de junio (1,6) como de julio (1,4) y de agosto (1,3). Su caudal medio también muestra un descenso, desde los 4,9 m3/s en junio a los 1,117 que marcaba ayer. A la espera de un nuevo encuentro, la reunión de la Oficina Técnica da Seca del pasado día 19 determinó que los ríos de la comarcas están en una situación de sequía prolongada, pero el sistema de explotación 05, en el que se enclava la zona, presenta una situación normal de escasez. En ese nuevo encuentro, y con los datos cerrados de agosto, se decidirá si hay variaciones.

Compartir el artículo

stats