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El COVID también se toma vacaciones

Entre las dos comarcas apenas rebasan la decena de positivos en una semana | Lalín, Silleda y A Estrada se mueven entre uno y dos | Agolada y Dozón están libres de virus

Citas históricas como la Romaría da Tortilla de Laro volvieron este año por todo lo alto. Bernabé/Ana Agra

El COVID-19 está dando un respiro a las comarcas durante el presente mes de agosto. Los positivos detectados en la última semana apenas rebasan la decena. Nada que ver con la situación que había al comienzo del verano, con más de trescientos casos en siete días. No obstante, los expertos sanitarios insisten en mantener las precauciones y advierten de que una relajación puede llevar a un repunte en cualquier momento del año.

Ninguno de los municipios de Deza y Tabeirós-Terra de Montes alcanza la decena de positivos en siete días, tal como reflejaba ayer el mapa del Servizo Galego de Saúde. La mayoría se mueve entre uno y dos casos diagnosticados en ese período de tiempo, e incluso ninguno, como sucede en Agolada y Dozón; este último territorio es el único de la zona que supera las dos semanas libre de virus.

Al no llegar a la decena de contagios, el mapa autonómico no precisa el número de casos. No obstante, a tenor de la incidencia que arroja cada uno de los territorios, sí se pueden hacer aproximaciones. De este modo, Lalín y A Estrada presentan entre uno y dos positivos en las últimas siete jornadas, puesto que ambos están por debajo de los diez casos por cada 100.000 habitantes. En la misma horquilla se mueve Silleda, cuya incidencia oscila entre 10 y 25 casos por 100.000.

En los demás territorios –al margen de las citadas excepciones de Agolada y Dozón–, la incidencia a siete días se sitúa entre 25 y 75 casos por 100.000 habitantes. Esto quiere decir que en ese plazo temporal se han diagnosticado entre dos y cuatro positivos en Cerdedo-Cotobade, entre dos y tres en Vila de Cruces, entre uno y dos en Forcarei y uno en Rodeiro.

Si se toma la incidencia a catorce días, la situación tampoco empeora mucho: Lalín y A Estrada están entre 25 y 50 casos por 100.000 residentes, lo que supone entre seis y nueve casos nuevos. Idéntica incidencia presentan Rodeiro y Agolada, lo que se traduce en un contagio en cada territorio en las últimas dos semanas. En la franja de 50 a 150 aparecen Cerdedo-Cotobade, con entre cinco y ocho positivos; Vila de Cruces, con entre tres y siete; y Forcarei, que no pasa de cuatro. Silleda no varía, pues su incidencia no llega a 25, así que no supera los dos positivos en catorce jornadas.

A pesar de la masiva recuperación de fiestas y otros eventos, tras dos años en cuarentena, la transmisión del SARS-CoV-2 se ha reducido con respecto a los meses anteriores, aunque también hay que señalar que se practican menos pruebas de detección del virus. Hace poco más de un mes, y ya en pleno descenso, A Estrada todavía arrojaba más de medio centenar de positivos en siete días, y Lalín se acercaba a esos parámetros. A mediados de julio, Silleda y Cerdedo-Cotobade rebasaban la veintena de contagios en una semana, Vila de Cruces tenía 17, mientras que Forcarei y Agolada rondaban la decena. Por debajo de esa cifra solo estaban Rodeiro y Dozón eran los únicos.

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