La poja-feria de Agolada Rural amanecía ayer con un cartel en el campo de ganado según el que la Xunta impedía la celebración y por eso la veintena de animales se trasladaba a la Carballeira da Zanca. La versión del gobierno autonómico es muy diferente y más argumentada: “En ningún momento nadie impidió nada en el recinto ferial”, únicamente se desplazaron veterinarios para comprobar el buen estado de la veintena de animales, recalca.

Desde la Xunta, indican que el promotor, Rafael Méndez, envió un correo el 20 de julio, 22 días antes del evento, en referencia a esta feria, pero no realizó ninguna solicitud oficial. Pese a ello, se le dio validez al correo y se le explicaron todos los trámites a seguir en este tipo de ferias. El mismo correo se le envió al Concello de Agolada.

Durante esos 22 días, Méndez no presentó documentación sanitaria, pero sí tramitó la solicitud. La Xunta le recordó que tendría que cumplir garantías sanitarias si había animales de distintas explotaciones. Todos los trámites se le reiteraron a Méndez y al propio concello este martes, día 9. Méndez acudió al final a la cita con unos 20 animales solo de su explotación, de los que vendió 4, y varios quedaron apalabrados. La ternera que se sorteó le tocó a Manuel Vilariño, el vecino de Bascuas que en otoño tuvo que rescatar la vaca atrapada en el cauce del río Deza. De cara a nuevas citas , Méndez en principio deseará celebrar una feria dentro de tres meses. La de ayer contó con notable afluencia.