Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Piensátelo antes de usar el balancín

Los vecinos reclaman al Concello de Vila de Cruces la reparación de varios elementos de juego así como el cercado del parque infantil | Una niña tuvo un leve percance en julio

El mal estado de la madera y oxidación de elementos, así como nuevos juegos, motivaron la demanda.

Desde hace unos días, el parque infantil de Piloño luce una pancarta con la leyenda “Non máis parches. Parque seguro xa!!!”. La protesta se debe a que días atrás, el 26 de julio, una niña tuvo un leve accidente en uno de los elementos de juego. Sus progenitora registró una petición de arreglo en la casa consistorial, indicando que su pequeña había sufrido lesiones en su pierna izquierda cuando jugaba en el “puente colgante”. Este puente, al parece, carece de un peldaño, de modo que queda “un espacio bastante considerable, en el que coge la pierna de un pequeño perfectamente, como fue el caso”.

Una pancarta demanda arreglos en las instalaciones así como un cierre.

El incidente se quedó en un susto, pero fue comunicado ese día 26 al consistorio. Dos jornadas después, todavía seguía sin respuesta. Y ayer la situación era similar, según indican padres de niños usuarios. Y el problema no es que falte un peldaño, sino que el balancín está roto, y algunos elementos de pasarelas están oxidados o con la madera muy desgastada y con riesgo de producir cortes.

Reparaciones hace menos de un mes

Urgen su arreglo no por el accidente, sino porque hace menos de un mes y respondiendo a la demanda vecinal, operarios del Concello intentaron reparar tanto el puente colgante como otros elementos que presentan desperfectos. Pero estas intervenciones fueron “totalmente insuficientes”, como recoge el escrito presentado en el consistorio. El documento añade que con esta pequeña intervención, está claro que el alcalde, Luis Taboada, sí es conocedor de cómo están estas instalaciones en el parque infantil de Piloño y también todo el recinto. Por tanto, los progenitores (todos, no solo los de la niña que sufrió el incidente) alertan de la necesidad de cambiar la madera, pero también de incorporar más columpios para cubrir la demanda de todos los niños y niñas usuarios y, por último, el cerrado del recinto, para reforzar la seguridad de los pequeños mientras están en él.

El balancin está roto.

No es la primera vez que los progenitores de Piloño reclaman mejoras en las instalaciones que emplean sus retoños. A mediados de junio, la ANPA remitió a la Consellería de Educación un listado con hasta 30 reparaciones pendientes en el colegio Cerdeiriñas. Entre ellas, figura la colocación de persianas en el aula de Audición e Linguaxe; mejorar las escaleras de acceso a la zona de fútbol y baloncesto o limpiar los canalones. Cosas como el cambio de ventanas ya se habían solicitado, sin éxito, en 2019.

Compartir el artículo

stats