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Faro de Vigo

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El día después

La familia del estradense Luis Moimenta lleva seis años trabajando en la limpieza de los campos de la fiestas parroquiales que se celebran por toda Galicia

Trabajos de limpieza el pasado fin de semana en las fiestas de Cacheiras. |

Su trabajo comienza en torno a las siete de la mañana, cuando los últimos rezagados van abandonando la fiesta. “Hay que evitar el viento”, explica Luis Moimenta tirando de la experiencia que la dan los seis años que lleva limpiando los campos de la fiestas por toda Galicia. Por delante tiene un trabajo que va desde las tres horas, en las celebraciones menos multitudinarias, hasta las cuatro si la situación es más complicada. “Si está la Panorama ya sabemos que vamos a tener trabajo para rato. La París también tiene días pero lo de la Panorama hay veces que es una locura. En Sada estuvimos cinco y ocho operarios del Concello para llenar 48 contenedores de basura”, recuerda.

El vecino de la parroquia estradense de Agar habla con pasión de una labor que comenzó de manera casual. Moimenta recuerda como en el año 2006 la comisión de fiestas de Callobre les propuso y a él y a su yerno que realizasen la limpieza del campo de la fiesta. A partir de ahí, comenzaron a llamar a las comisiones de la zona ofreciendo sus servicios. “Poco a poco nos fueron saliendo cosas y ahora ya no tenemos que llamar. A muchas ya vamos todos los años y a las nuevas son ellos los que nos llaman”, explica.

En sus inicios, se movieron principalmente por fiestas parroquiales de las comarcas de Tabeirós-Terra de Montes y Deza, aunque poco a poco fueron haciéndose también conocidos en otros municipios. Ahora trabajan en puntos como Sanxenxo, Narón o Sada.

La pandemia se dejó sentir durante los dos últimos años, aunque Moimenta reconoce que este año se ha notado un repunte en el trabajo. En total, este año se encargarán de la limpieza de una treintena de celebraciones, aunque todavía pueden surgir algunas más en agosto y septiembre. “Este año trabajamos mucho aquí en A Estrada. Están organizándose fiestas muy grandes y esas son en las que nos llaman a nosotros. Supongo que las comisiones estuvieron ahorrando durante los años de pandemia y ahora en muchas parroquias están teniendo orquestas potentes y fiestas grandes”.

El trabajo principal se centra en la recogida de toda la basura que queda, no solo en el campo de la fiesta, sino también en su entorno. “Tenemos unos sopladores muy fuertes con los que vamos acumulando la basura para meterla en contenedores. Luego también recogemos la basura en los alrededores. En los aparcamientos, en las iglesias, en los cementerios... hay sitios donde se hace botellón y acaba quedando mucha basura. En fiestas como las de Cora o Aguións por ejemplo los cementerios quedaron fatal”.

Una de las fiestas en las que trabajan es la de Sabucedo, teniendo que limpiar también el curro. Allí los encontró el equipo del programa de Calleja, que aprovecharon para hacerles una entrevista.

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